Los resultados dan la victoria al SÍ por encima del 60 por ciento y el desarrollo de las votaciones han sido avaladas por misiones de observación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), de la OEA, de la UE, del Centro Carter de Estados Unidos y de otras organizaciones. El proyectoha sido aprobado en cinco de nueve departamentos, y rechazado en los 4 departamentos más ricos del país, la llamada Media Luna. Ha sido crucial para el triunfo del SÍ la región andina.
Sin embargo, el más radical de los prefectos 'rebeldes' el de Santa Cruz, Rubén Costas, dijo anoche que no habrá pacto social, después del “efímero triunfo” del SÍ . Durante un discurso pronunciado , en la plaza 24 de Septiembre, dijo que el gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) tratará de victimizarse y no descartó que se anticipen las elecciones generales previstas para diciembre próximo. Costas leyó un extenso discurso y eludió referirse a los porcentajes que arrojó el referéndum, calificando sin embargo que el valor de la autonomía de la nueva Carta Magna es “anárquica”.
Entretanto, la prefecta de Chuquisaca, Savina Cuellar, ex militante del MAS, planteó el desacato y no hizo referencia a argumento alguno que sustente su postura.
Los prefectos de la oposición anunciaron una reunión conjunta de evaluación, para definir nuevas estrategias que les permita negociar la aprobación de leyes necesarias y referidas a la vigencia del texto constitucional.
Unos días antes de la celebración del referéndum el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, reconocía la posibilidad de que, tras el triunfo del SÍ, haya tensiones y problemas en la aplicación de la nueva Constitución."En todas partes del mundo el derrumbe de los mecanismos y las jerarquías coloniales y racistas trae dificultades, porque hay que romper hábitos de considerar al otro como un sirviente o como un inferior".
"Seguramente habrá tensiones, pero serán tensiones en la aplicación de un principio de igualdad. Habrá problemas, pero la inmensa mayoría del país está de acuerdo en que hay que cambiar".
Consciente de los obstáculos que podría enfrentar su proyecto, el presidente Morales advirtió recientemente que podría apelar a decretos supremos para implementar la nueva Carta Magna si los legisladores opositores boicotean su reglamentación en el Parlamento.
García Linera se mostró cauto y dijoque confiaba en que las diferencias se podrán resolver sin necesidad de medidas extraordinarias: "Creo que tenemos la fuerza social suficiente y la voluntad política para remontar, a través de mecanismos democráticos, las dificultades que puedan surgir".
Sin embargo, García Linera opina que la división entre las dos bolivias está disolviéndose.
"La polarización se ha diluido desde que se incorporó el tema de las autonomías en la Carta Magna. De este modo, el plan oficial absorbió el núcleo popular del proyecto opositor. Y ahora el vicepresidente considera que "los líderes del oriente han perdido su bandera de movilización y han quedado como meros jefes regionales con reclamos locales, sin alcance nacional".
Aunque no por ello crea que esto "no significa que se ha acabado el conflicto" en Bolivia. "Posiblemente la derecha seguirá exigiendo más autonomía y menos presencia del Estado en la economía".
Esta extensión marcará el límite para que un terreno se considere latifundio y el excedente podrá ser expropiado por el Estado. Eesta medida no será retroactiva como lo habían establecido los constituyentes, sino que se aplicará para las futuras adquisiciones de tierra, según señala el proyecto que luego fue modificado en el Congreso en consenso con la oposición.
El director nacional de tierras, Cliver Rocha, considera que con la nueva Constitución "tiene que haber una solución estructural y definitiva", porque de otra manera el gobierno tendría que hacer reformas agrarias periódicamente para evitar la acumulación improductiva de tierra. Los países que aplicaron reformas agrarias profundas también establecieron límites a la propiedad de la tierra.
Según la Fundación Tierra, la actividad agropecuaria concentra el 33% de la tierra distribuida en Bolivia. Pero, lo paradójico es que esta tierra pertenece sólo al 2% de los beneficiarios. Eso quiere decir que, ese 2% concentra las grandes propiedades agrícolas.
Según Rocha, la concentración de tierras "es la causa más importante de la pobreza rural", puesto que pocas familias tienen grandes cantidades de tierra, frente a otras que no tienen ni siquiera para producir para el consumo propio.
Rocha asegura que los líderes del oriente que se oponen al proceso de cambio encabezado por Evo Morales con la demanda de autonomía, lo que en realidad buscan es que no les toquen sus tierras. Y así, ahora que el proyecto constitucional incorpora las autonomías, los líderes opositores continúan oponiéndose al texto.
Los indígenas de los 36 pueblos originarios de Bolivia pasarán del reconocimiento constitucional puro y simple a la participación efectiva en todos los niveles del poder estatal y en la economía. Esto ha llevado a algunos opositores a señalar que la nueva Constitución crea ciudadanos de primera y de segunda y que los de primera serán los indígenas.
En la Constitución vigente hasta ahora se reconocían niveles de descentralización, pero en la nueva se establecen cuatro niveles de autonomía. La departamental, regional, municipal e indígena.
La oposición regional rechaza esta división de autonomía porque cree que dividirá al país en 36 territorios y además protesta porque considera que se restaron las competencias autonómicas departamentales.
En la Constitución anterior, el Estado “no reconoce el latifundio”. Sin embargo, no fijaba un límite para la tenencia de parcelas.
El nuevo proyecto constitucional, después de los ciudadanos hayan fijado el límite en 5.000 hectáreas, establece que quienes en adelante adquieran más de esa cantidad, estarán sujetos a la expropiación. Tras negociaciones con sectores opositores, se decidió que los límites de tierra no serán retroactivos.
En la anterior Constitución se reconocían los derechos de manera general, pero en el nuevo texto, a lo largo de casi 100 artículos se especifican los derechos de grupos sociales, como los pueblos indígenas, los niños, las familias, los adultos mayores, las personas con discapacidad, los privados de libertad e, incluso, los derechos de los usuarios y consumidores. Además incorpora un lenguaje de género, por lo que se reconocen a los bolivianos y a las bolivianas en igualdad de condiciones.
Incluso, se reconocen los derechos sexuales y reproductivos, lo que generó polémica con grupos conservadores.
5. Estado plural
La nueva Carta Magna establece un estado plural en lugar del anterior modelo capitalista o mixto, en el que el Estado únicamente vigilaba la economía, pero no participaba en ella. Se establece un modelo económico plural, basado en la economía comunitaria, estatal, privada y social cooperativa.
• La economía comunitaria sustituye al individualismo y se basa en la visión de los pueblos indígenas. • La economía estatal establece el control del Estado en toda la cadena productiva y en los recursos naturales. • En la economía privada se privilegia la inversión boliviana frente a la extranjera. • Y, en la economía cooperativa se promueve la participación de grupos y cooperativas sin fines de lucro.
6. Recursos naturales

"Los recursos naturales son de propiedad y dominio directo e imprescriptible del pueblo boliviano y corresponderá al estado su administración en función del interés público", dice el artículo 349 .
Además establece que recursos como los hidrocarburos no se pueden privatizar. El agua no se puede privatizar y tampoco entregar en concesión. La energía sólo puede ser administrada por el Estado.
7. Religión
La religión católica pierde el carácter oficial que tiene en el texto de la anterior Constitución.
Sin embargo, no es este artículo el que más critica la jerarquía Católica, sino otros que tienen que ver con:
• La declaración de que el Estado “es independiente de la religión”, lo que en criterio de la jerarquía pone en riesgo 'la espiritualidad del pueblo boliviano'. • El derecho a la vida, sin especificar si es desde la concepción, lo que en criterio de los grupos más conservadores, podría abrir la puerta a la legalización del aborto. Sin embargo, éste no representa un cambio, pues en la constitución anterior también se reconocía el derecho a la vida sin especificar si era desde la concepción o desde el nacimiento. • El reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos, sin detallar a qué se refieren. • El reconocimiento de “las familias”, lo que para los ultraconservadores podría significar que se acepta la existencia de familias que no son las formadas solamente por un hombre y una mujer.
8. Reelección
En la vieja Constitución se reconocía la reelección sólo después de transcurrido un período constitucional.
La aprobada ahora prevé la reelección inmediata por un período, lo que le permitirá a Evo Morales postularse nuevamente a la presidencia.
También según la nueva constitución se podrá pedir la revocatoria de mandatos para someter a referendo los cargos que estén en entredicho. Esa figura no existe en la constitución vigente hasta ahora.
9. La coca
La coca no tiene presencia en la anterior Constitución, mientras que en la nueva se establece que "el estado protege a la coca originaria y ancestral como patrimonio cultural, recurso natural renovable y como factor de cohesión social".
"En su estado natural la coca no es estupefaciente. La revalorización, producción, comercialización e industrialización se rige por ley", afirma el texto.
En este capítulo, referido a la biodiversidad, también se establece la protección de los recursos genéticos y biológicos, aspecto que el gobierno de Morales utiliza para oponerse a los Tratados de Libre Comercio.10. La mar
En cuanto a política exterior, la nueva Carta Magna establece “el derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le de acceso al Océano Pacífico”.
Además, establece que para algunos temas sensibles se debe convocar a un referendo para aprobar los tratados internacionales.
Y Bolivia se declara un país pacifista, que rechaza la guerra y prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en su territorio.























