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3.11.09

Latinoamérica:Cambio climático

EL CALENTAMIENTO GLOBAL TRAE YA MÁS POBREZA Y HAMBRE A LA REGIÓN. LA DESAPARICIÓN DE LOS GLACIARES ANDINOS PONDRÍA EN PELIGRO EL ABASTECIMIENTO DE AGUA A LAS GRANDES CIUDADES, LOS DESIERTOS AVANZARÍAN CON LA AYUDA DEL ANSIA DEVORADORA DE LA AGROINDUSTRIA


La denominada Comunidad Internacional, de dudosa existencia, está citada en Copenhague en diciembre para ponerse de acuerdo en las medidas para intentar frenar el calentamiento global de la Tierra. Si los países allí representados decidieran no actuar seriamente, además de poner en muy grave riesgo a la humanidad, provocarían costes globales inmediatos equivalentes, según los expertos, al 5 % del PIB mundial. Unos costes que podrían llegar al 20 % para el año 2050.


Los países pobres, entre ellos los latinoamericanos, apenas contribuyen a la contaminación del Planeta, pero son los que más sufren sus efectos. Así, por ejemplo, los trastornos derivados del cambio climático -sequías prolongadas, duras heladas y severas inundaciones- dejaron pérdidas estimadas en más de 20.000 millones de dólares en la agricultura y la ganadería de cinco países de Suramérica entre 2000 y 2005.

Los países latinoamericanos serán unos de los más afectados por el cambio climático, a pesar de que estos estados sólo emiten el 6% de los gases de efecto invernadero causantes del fenómeno, cerca de 77 millones de personas de estos territorios tendrán problemas para acceder al agua en el año 2020.

Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, presentó en marzo un informe en el Congreso Mundial de la Naturaleza, en el que alertaba de que el cambio climático tendrá consecuencias "devastadoras" no sólo para el medio ambiente y la economía de los países latinos, sino también para la salud de cientos de millones de personas.

Cox destacó la "vulnerabilidad" sobre todo de las zonas rurales y de las costase hizo especial hincapié en el problema derivado de la escasez de agua, ya que el aumento de las temperaturas provocará el deshielo de los glaciares andinos -que podrían desaparecer en una década-, de los que dependen numerosas comunidades y ciudades.

La representante del Banco Mundial puso como ejemplo el riesgo que corre el abastecimiento de grandes capitales como Bogotá o Quito (ciudad esta última que se estima debería destinar 100 millones de dólares para garantizar en breve su suministro).La falta de agua potable y el aumento de las temperaturas supondrán además una extensión de determinados enfermedades de tipo tropical, como la malaria, el paludismo (que tan sólo en Colombia ha pasado en dos décadas de 400 a 100.000 casos) o el dengue (en México, Brasil, Perú y Ecuador), y otras patologías infecciosas.

Catástrofes naturales más severas


A todo ello, se suma el incremento de las catástrofes naturales: mayor intensidad de los grandes huracanes -como el Katrina-, cuya frecuencia aumentará (por cada grado de aumento de la temperatura se incrementarán en un 26%), provocando pérdidas multimillonarias -difícilmente asumibles por países en desarrollo-, sin contar además con el coste en víctimas humanas que suelen conllevar. Además, si continúa creciendo el nivel del mar, algunas ciudades ribereñas comenzarán a tener graves problemas, como la colombiana de Cartagena.

La alta producción de energía hidroeléctrica se verá repercutida por la falta de agua, y los países afectados deberán destinar grandes inversiones a producir otro tipo de energías, en un momento de crisis económica, que dificulta cualquier financiación local o internacional.

El informe destaca la repercusión que el aumento de las temperaturas y de los cambios de climatología pueden tener en biodiversidad de la región (donde se encuentran cinco de los diez países con mayor variedad de fauna y flora del planeta, especialmente en la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes). También se refiere a la "agonía" de los bosques tropicales (que podría disminuir hasta un 80 por ciento si las temperaturas suben entre 2 y 3 grados), la disminución de los arrecifes de coral en el Caribe, o la desaparición -antes del 2050- de hasta el 25% de las especies de mamíferos de México.

Igualmente, el cambio climático tendrá un efecto directo en la economía agrícola de Latinoamérica, uno de los graneros del mundo, que verá cómo se reduce la superficie utilizable por determinados cultivos, con una pérdida de la producción (hasta el 80% en México) y, por consiguiente, de empleo.


El hambre y los desiertos avanzan al desaparecer los glaciares

Para preparar la Cumbre de Copenhague, se celebra esta semana una reunión previa en Barcelona. Entre de los cientos de informes que discuten los gobiernos, hay uno prevé que la frontera agrícola se extienda en la Argentina hacia el oeste y que en corto plazo las condiciones climáticas favorezcan la siembra de soja, trigo y maíz mas allá de las tradicionales provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Sin embargo, en menos de 5 años, la temperatura aumentaría tanto que las sequías serian moneda corriente y las cosechas se perderían por completo. El mismo aumento de la temperatura, según este informe técnico, convertiría a la Patagonia en un completo desierto.

Un incremento de la temperatura determina pérdidas de nieve y hielo en la cordillera de los Andes, según advierte la boliviana Carmen Capriles, quien trabaja para la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA). El Chacaltaya, a 30 kilómetros de La Paz cuyo pico superior se encuentra a 5.530 metros sobre el nivel del mar, es una muestra de "glaciar muerto". Hasta hace 10 años tenía una masa de hielo y nieve que lo convertían en la pista de esquí más alta del mundo y que representaban su gran atractivo, según coinciden los impulsores del capítulo boliviano del movimiento internacional Acción Climática 350. Esta organización reclama medidas urgentes para frenar las emisiones a la atmósfera de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero. Una veintena de organizaciones se sumaron a Acción Climática 350, que reclama limitar la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera a 350 partes por millón, lo cual se discutirá en diciembre en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, en Copenhague.

Bolivia es un país altamente vulnerable a los cambios ambientales, sociales y económicos globales, dice Carmen Capriles. La seguridad alimentaria de los pueblos altiplánicos está seriamente amenazada porque la sequía reduce la cosecha de tubérculos, granos y pienso para ganado, mientras la falta de periodos de baja temperatura impide el proceso de deshidratación y conservación de la papa (chuño), producto básico para temporadas de escasez.

Tradicionalmente, las familias que viven de la agricultura de subsistencia en zonas rurales vendían su excedente de alimentos y, con ese dinero, accedían a bienes y servicios necesarios. Pero ahora se ven obligados a vender lo poco que cosechan y se quedan sin comida.

La psicóloga Daniela Leytón de Acción Climática 350 considera que los bolivianos, más que limitarse a ser espectadores del recalentamiento, pueden "ser activos en un país vulnerable por sus altos índices de pobreza y donde se observan efectos físicos como el derretimiento de las nieves del Chacaltaya". "Tenemos la oportunidad de movilizarnos y canalizar nuestras demandas de manera efectiva", dice. Leytón añade que las mujeres soportan los efectos del cambio climático por sus roles y por las condiciones de discriminación y pobreza que les afectan desproporcionadamente. Así, las mujeres de las zonas bajas de Bolivia saben por anticipado que entre los meses de enero y febrero se verán obligadas, a causa de las inundaciones, a abandonar sus casas y a asentarse en espacios no necesariamente adecuados para sobrevivir.


En Guatemala la intensa sequía acaba con la vida de 550 personas


La falta de precipitaciones y el desplome de las remesas que enviaban los familiares desde Estados Unidos ha derrumbado la economía de subsistencia de muchas zonas rurales de Guatemala. Según un estudio del Ministerio de Salud realizado entre enero y agosto, la escasez de alimentos causó la muerte de 550 personas, de ellas, 54 niños. En los últimos meses la cifra ha aumentado, pero no se dispone de estadísticas confiables.

Según Unicef, el 49% de los niños guatemaltecos menores de cinco años sufre de desnutrición crónica, la cifra más alta de toda América Latina y la cuarta en el mundo. A pesar de no ser tan pobre como Haití, Guatemala duplica los casos de desnutrición del país caribeño. En zonas de mayoría indígena, puede afectar al 85% de los niños.

Según el Observatorio para el Derecho a la Alimentación, la peor sequía en 30 años ha afectado a diez provincias con la pérdida de un 80% de los cultivos de maíz y frijoles. La situación más crítica es la de los niños del corredor seco, integrado por 10 de las 22 provincias del país, donde el 1,3% de la población corre el riesgo de morir de hambre.

Más de la mitad de los 13,3 millones de guatemaltecos vive en condiciones de pobreza. Su principal sustento es la agricultura, afectada cada año por las sequías o las inundaciones que provocan la pérdida de cosechas. La población, en su mayoría indígena, cultiva sus propias tierras, que no cubren sus necesidades básicas. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU ha distribuido 20 toneladas de galletas nutritivas en 164 comunidades de las áreas más castigadas. La falta de lluvias amenaza con sumir a más de un millón de personas en la hambruna.

Según el Gobierno, 54.000 familias sufren una situación dramática por falta de alimentos. Se teme que otras 400.000 se vean afectadas. El presidente Álvaro Colom ha decretado el estado de calamidad pública. "Alimentos hay, pero la gente no cuenta con recursos para comprarlos", dijo. Además de los efectos de la sequía y de la crisis, Colom admite que una larga historia de desigualdad provoca vergonzosos índices de extrema pobreza y desnutrición.

El Niño, sequía, hambre y falta de electricidad

En Venezuela, el fenómeno del Niño provoca mermas en la producción de alimentos, y racionamientos en el suministro de agua potable y electricidad en este país petrolero.

En las llanuras centrales donde se produce buena parte de los alimentos de Venezuela la sequía proovocada por el Niño, ha reducido de forma considerable la producción de cereales. "La sequía ha afectado entre 70 y 80 por ciento de las siembras de maíz, arroz y sorgo en el estado de Guárico , se han perdido 60.000 hectáreas de maíz y otras 60.000 están severamente afectadas", dice el presidente de la Asociación de Productores Cerealeros de la región, Vicente Figuera. En la mayor parte de Venezuela el período lluvioso, o "invierno", va de abril o mayo a octubre o noviembre, mientras que el resto del año es "verano" o estación seca, pero en 2009 la sequía se ha prolongado y las lluvias han sido menos intensas.

Todo indica que no se van a cumplir los objetivos del gobierno, que para este año preveía unos 22 millones de toneladas de alimentos . Mientras se esperaba cosechar 1,5 millones de toneladas de maíz blanco, los productores calculan que se quedará un millón; 300.000 kilos menos que en el ciclo precedente. De maíz amarillo, básico para la alimentación de animales, se cosecharán apenas 700.000 toneladas, medio millón menos que el año pasado.

Lo mismo pasa con la cosecha de arroz, que estará entre 3.500 y 4.000 kilogramos por hectárea, cuando el año pasado el promedio en el país fue de 4.500 kilos/hectárea. "También se observa en cultivos como el café en los Andes de Venezuela, Colombia y otros países de la región, pues los cafetos presentan una floración temprana, alterándose los ritmos fenológicos de las plantas como consecuencia de la sequía", dice Eulogio Chacón, director del Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas de la Universidad de Los Andes, en el suroeste venezolano.

La sequía se ha traducido también en racionamiento de agua potable en Caracas y otras ciudades, y cortes de energía eléctrica en casi todo el país. La sequía asociada a El Niño ha agravado el problema de este país que tiene una demanda de 17.300 megavatios/hora, con un crecimiento de entre seis y siete por ciento anual, y que debería ser soportada con unos 24.000 megavatios/hora de capacidad instalada y en buenas condiciones de funcionamiento, para prevenir fallas o emergencias. Pero la capacidad que la planta eléctrica venezolana está en condiciones de generar es de 16.400 megavatios/hora y las redes de distribución adolecen de escaso mantenimiento. Algunas salas de la principal maternidad de Caracas se quedan a veces sin electricidad durante una jornada completa.

La sequía que azota a Venezuela viene del océano Pacífico, "como consecuencia de la variabilidad climática más importante del planeta, el fenómeno El Niño", señala el geógrafo venezolano Rigoberto Andressen, quien forma parte del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático , que recibió en 2007 el premio Nobel de la Paz junto con el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore (1993-2001). El Niño, recuerda Andressen, se produce con "el recalentamiento de las aguas del Pacífico sur, lo que lleva a un desacoplamiento de la atmósfera sobre ese océano y masas de aire cálido se desplazan al centro y al este, sobre América del Sur, en reemplazo de la corriente de Humboldt, que es de aguas frías". "La alteración en los sistemas de circulación de aire en la atmósfera se traduce en sequías prolongadas en unas áreas o lluvias torrenciales e inesperadas en otras". Y añade que mientras hay sequía en casi todo el norte y centro de América del Sur, en Uruguay y otras zonas surorientales se han registrado lluvias más fuertes.

El Niño se presenta desde hace miles de años, su aparición anterior data de 2006, y esta vez puede prolongarse hasta el primer semestre de 2010. En tiempos recientes su recurrencia se asocia al cambio climático global que favorece el recalentamiento del Pacífico. La más dañina aparición del fenómeno en las últimas décadas se registró en 1997-1998, cuando provocó lluvias e inundaciones en distintos puntos del planeta que causaron la muerte de más de 24.000 personas y pérdidas materiales estimadas en al menos 30.000 millones de dólares, según un estudio de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.

En Colombia, después de una irrupción de La Niña dejó 120.000 damnificados por aguaceros e inundaciones en 2007-2008. Y este año El Niño ha disminuido el caudal de ríos, ha causado una ola de calor y ha alentado incendios de vegetación. Los incendios en Colombia alcanzan incluso los páramos andinos, por tener una vegetación más rica en pajonales que se resecan con la falta de agua.
El Canal de Panamá y el cambio climático
Por Eduardo A. Esquivel R. (*)


Hace algunos años, cuando se discutía la conveniencia o no del proyecto de Ampliación del Canal, antes del "Referéndum", algunos sectores que se oponían al faraónico proyecto, advirtieron que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) no había tomado en cuenta que el Cambio Climático abriría la Ruta Ártica en pocas décadas, lo que, en la práctica, haría poco rentable la llamada "Ampliación". Debido a que más del 50% de los clientes del Canal usarían esta ruta que además de ser más corta, es gratuita. La reacción de la ACP fue la de contratar unos famosos "expertos" norteamericanos y traerlos a Panamá para que explicaran a los incrédulos que esta "Ruta Ártica" no sería transitable "ni en 100 años". Por lo que no afectaría el tránsito por el canal ampliado.

Y como todos saben, el Proyecto de la Ampliación fue impuesto a través de una campaña publicitaria en la que se gastaron decenas de millones de dólares, por un 76% de los votos con un Referéndum en que votó el 42% del electorado panameño, o sea una minoría.

Hoy, tres años después, no nos sorprende la noticia de que los famosos "expertos" también resultaron un fraude y que la Ruta Ártica estará completamente abierta antes del 2020. Ya las principales empresas navieras están haciendo los estudios logísticos para utilizar esta ruta. Por ejemplo, de Europa a la Costa Oeste de los EE.UU. o al Oriente Asiático, y viceversa, la ruta es más de 1000 km. Más corta que pasar por el Canal de Panamá.

Curiosamente, casi desde el inicio del proyecto de Ampliación, se dan las crisis mundiales económicas y del petróleo. Los tránsitos por el Canal disminuyen notablemente, aunque la ACP insiste que a pesar de esto las entradas han aumentado, por el aumento de peajes. Esto, de cualquier modo no es una situación sostenible y afectará las finanzas del Canal, y directamente el esquema financiero de la ampliación que, por cierto, aunque en la campaña por el Sí en el referéndum se alegaba que el Estado panameño no era aval del financiamiento del proyecto, el Presidente Torrijos estuvo en la firma del referido préstamo, en representación del Estado.
Hay preocupación en la selección de las empresas que aparentemente ganaron la licitación para las principales obras, principalmente por los términos de los contratos y las famosas "adendas", en tiempo y dinero, que hacen que este proyecto tenga una fecha de terminación y un costo indefinido. Tal parece que la verdadera "ampliación" será la de la enorme deuda pública que todos terminaremos pagando.

Decía un colega, en son de broma, que habría que ver, si los países dueños de la Ruta Ártica, reclaman un pago millonario de Bonos de Carbono, por "ahorrar" millones de galones de combustible y la contaminación implicada, a los navíos que ya no tendrán que pasar por la larga ruta del Canal de Panamá.

(*)Artículo publicado en El Panamá América,el 28 de octubre de 2009 y distribuido por Adital.

(Fuentes:EFE, IPS, Clarín-Buenos Aires, La Vanguardia-Barcelona y Adital)

25.4.08

Panamá: Derechos Humanos

LA ONU SEÑALA LA INEFICACIA DEL ESTADO PARA PROTEGER A SUS CIUDADANOS Y DESTACA ESPECIALMENTE LA GRAVE SITUACIÓN EN LAS PRISIONES Y LA DE LAS ETNIAS INDÍGENAS

Con un retraso de 11 años, el Estado panameño aceptó realizar este mes un diálogo con el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos civiles y políticos del país. Seis puntos pautaron el debate: la discriminación, la ineficacia para proteger los derechos humanos, la expulsión de los indios de sus tierras para construir proyectos turísticos, hidroeléctricos y mineros, la grave situación del sistema penitenciario, la falta de protección de los refugiados y la vulnerabilidad de los derechos de los niños y adolescentes.
En relación con el derecho de las mujeres, la ONU criticó la dificultad de implementar una legislación en materia de igualdad, las diferencias enfrentadas en el mercado de trabajo, las prácticas que les dificultan el acceso al mercado de trabajo, el aumento de la violencia y la situación deplorable del único albergue para las mujeres víctimas de violencia. También en ese sentido, fue condenada la práctica discriminatoria de solicitar la prueba de embarazo como paso necesario para que las mujeres puedan entrar en el mercado de trabajo.

Las cárceles
La situación de las prisiones panameñas también fue blanco de críticas de los especialistas de la ONU. Panamá tiene la segunda mayor población carcelaria de América Latina. En las prisiones panameñas hay superpoblación, falta de atención médica, abusos físicos y psicológicos, además del desinterés público para solucionar esos problemas.
La cárcel de La Joya-La Joyita fue comparada con las peores de la región.
Para un miembro de la comisión, Nigel Rodley de Reino Unido, "todo el sistema parece estructurado para crear una situación insustentable". Agregó además que el compromiso reciente del Estado para construir más cárceles, según su experiencia, no es suficiente para solucionar el problema de la superpoblación de las cárceles. El Estado panameño fue cuestionado en relación con los abusos físicos frecuentes de los que son víctimas los presos cuando no obedecen una política oficial y las sanciones impuestas a los funcionarios que cometen abusos contra los detenidos.

Los indígenas


Los derechos humanos de las poblaciones indígenas son violados constantemente, porque las comunidades sufren el acoso de las autoridaes y las empresas que les desalojan para implementar proyectos mineros, turísticos e hidroeléctricos que se construyen en sus tierras. El Estado falla cuando tiene que darles ayuda financiera, cuando debe protegerles el medio ambiente y su cultura. Según los especialistas, esos proyectos están destruyendo la forma de vida tradicional de los pueblos. La Comisión de DD.HH. de la ONU advierte que el derecho consuetudinario moderno requiere la consulta y el consentimiento de los pueblos para permitir la construcción de obras en sus tierras.
El diálogo con el Comité no presentó sólo puntos negativos. La desaparición del delito de desacato y la adopción del sistema acusatorio fueron señaladas como avances. La Onu reconoció también los esfuerzos de Panamá para promover los derechos de los residentes en el país, pero las reformas necesarias para alcanzar esos derechos son insuficientes y no presentaron avances concretos.
En ese sentido, los participantes del diálogo dijeron que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos no ocupa la debida jerarquía en la legislación de Panamá y difícilmente se invoca en los juicios de la Suprema Corte.
En lo que respecta a los derechos de los refugiados, se dijo a los representantes del Estado que la definición de quien es un refugiado es muy restrictiva, y el procedimiento para pedir refugio no respeta las garantías mínimas del proceso. Además, el régimen de "protección temporaria humanitaria restringe innecesariamente los derechos de la población que debe proteger".
Según el Estado, el Decreto con esas determinaciones fue establecido "para regular una situación específica y excepcional de flujo masivo de personas que no califican para recibir protección como refugiadas, y sí como protegidos temporales humanitarios, y por lo tanto no veían la necesidad de reformar dicho decreto". Para la Onu, el Decreto no protege a quien está en el territorio de Panamá por poco tiempo y no da a esas personas garantías frente a una devolución forzada.

“Reos sin derechos humanos en Panamá”

En el artículo con este título, publicado el 25 de diciembre, 2007 por el panameño El Siglo se denunciaban las violaciones básicas de los derechos humanos de los reos en las cárceles, como la falta de agua potable, la desnutrición y el hacinamiento . El Sistema Penitenciario debe arreglar estas primordiales necesidades para que los reos vivan sin violar sus derechos humanos. El hacinamiento en las cárceles ha creado una situación deplorable. Hay 4 mil detenidos más que sobrepasa la capacidad en las carécelas. Además, la desorganización del Sistema Penitenciario es tan evidente, hay reos que no están cumpliendo sus condenas bajo el mando correcto. Unos reos deben estar bajo el mando del Órgano Judicial pero ya están bajo las órdenes del Ministerio Público. Diómedes Kaa el director de la Coordinación Penitenciaria del Ministerio Público comentó “No podemos tapar el sol con la mano.” Aunque, unos políticos y funcionarios se encuentran la privatización del sistema es la solución mejor para cambiar y mejorar la violación directa de los derechos humanos a los reos, para Kaa no es la mejor. “Este año no se ha aplicado este beneficio, porque aún El Sistema Penitenciario está elaborando el proyecto” enfatizó Kaa.

Fragilidad judicial dificulta derechos humanos
En un estudio presentado por el diario panameño La Prensa en junio de 2007 representantes de 30 organizaciones pro derechos humanos identificaron los aspectos en lo que se demuestra “la grave violación a los derechos humanos que se registra en el país.” De los 19 aspectos se incluyen cárceles que practican tratos inhumanos, discriminación de los indígenas, los afro-descendientes, mujeres y personas que están infectadas con SIDA. La corrupción del sistema de justicia como las leyes mordaza, la inhabilidad de la protesta social y “la distribución desigual de la riqueza y la extendida pobreza rural” agrega al impacto de la falta de los derechos humanos. Una prueba enseña que la pobreza es una violación de los derechos humanos. “De cada 10 panameños 4 viven con menos de 2 dólares diarios”. La directora de la Comisión de Justicia y Paz, Maribel Jaén comentó que este problema es de todos y juntos deben escoger los gobernantes que se fijan en sus derechos diligentemente.

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HONDURAS
Asesinada la dirigente de la principal central sindical


La Secretaria General de la Confederación de Trabajadores de Honduras (CTH), Altagracia Fuentes, fue asesinada a balazos junto a otras dos personas por desconocidos en el norte de Honduras.
Altagracia Fuentes ,de 60 años, recibió 16 impactos de bala de fusil AK-47 el miércoles por la noche cuando el vehículo en el que viajaba fue interceptado por seis individuos, vestidos con camisetas negras y pasamontañas, en la carretera que conduce de San Pedro Sula a El Progreso, a unos 280 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
En el ataque murieron también la acompañante de la dirigente sindical, Virginia García, de 45 años, y el conductor del vehículo, Juan Bautista Aceituno (23). El portavoz del Ministerio de Seguridad, sub comisionado de policía, Héctor Iván Mejía, dijo que la policía sospecha que los atacantes son miembros de una pandilla y que el asesinato habría sido "por encargo", descartándose por el momento que el motivo haya sido un robo, aunque se llevaron unos 4.000 dólares, en moneda nacional y extranjera, que la víctima portaba en su cartera.
Fuentes era la máxima dirigente de la CTH desde hace cuatro años y también era la segunda vicepresidenta regional de la Confederación Sindical para las Américas (CSA), y durante siete años fue presidenta de la Federación Central de Sindicatos de Trabajadores Libres de Honduras (FECESITLIH)
(Fuentes: Adital, Américas21, Ya Basta y ANSA-Latina)

14.2.08

Panamá:Protestas

DUROS ENFRENTAMIENTOS ENTRE LA POLICÍA Y LOS OBREROS DE LA CONSTRUCCIÓN, TRAS LA MUERTE DE UN LÍDER SINDICAL EN UNA MANIFESTACIÓN REPRIMIDA A BALAZOS POR LOS AGENTES

Obreros de la construcción se enfrentaron ayer con piedras y palos a policías que disparaban perdigones y bombas lacrimógenas, en una protesta por la muerte del trabajador Iromi Smith. El obrero de la construcción Smith, de 29 años, murió el martes en la ciudad de Colón, 85 kilómetros de Panamá, en medio de una protesta de trabajadores de ese sector por "falta de seguridad" y "aumento de los precios de los productos". El presidente panameño, Martín Torrijos, llamó a la "cordura y la tolerancia" a raíz de los enfrentamientos registrados desde temprano en distintos puntos de Panamá.
Iromi Smith era un dirigente sindical y su muerte se produjo, presuntamente, a manos de la policía, que reprimió a balazos la manifestación en la ciudad de Colón. Las imágenes emitidas en la televisión local muestran a un policía disparando su arma tras haberse enfrentado con los manifestantes. El Sindicato de la construcción dice que Smith fue tiroteado por la espalda.
El crimen no hizo sino dar más fuerza a las protestas, que se desarrllan precisamente debido a las precarias condiciones de seguridad. Y el gobierno respondió con más represión.

Respuesta contundente del SUT

En la manifestación de respuesta a la muerte de Smith, al menos 193 personas fueron detenidas. 10 policías resultaron heridos durante los incidentes, según el ministro de Justicia, Daniel Delgado. En medio de un auge de la industria de la construcción que impulsa la economía panameña, los integrantes del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción tomaron las calles y realizaron violentas protestas para pedir mejores condiciones de seguridad. Los trabajadores se armaron de palos y piedras, mientras que la Policía Nacional lo hizo con perdigones y gases lacrimógenos, además de cañones de agua, informó el diario panameño 'La Prensa'. Los enfrentamientos se prolongaron por más de 12 horas, lo que convirtió a la ciudad de Panamá en un campo de batalla.
Los manifestantes quisieron mostrar saliendo a las calles su repudio a las acciones de la Policía Nacional, que disparó y mató a Airomi Smith, por la espalda en la provincia de Colón, según el sindicato.

Mientras, el director de la Policía Nacional, Rolando Mirones, se dirigió al país a través de RPC Radio. Mirones lamentó la muerte del trabajador por un lado, y por el otro amenazó con que la institución no iba a permitir violencia y desórdenes callejeros.'A ningún cierre de calle donde se afecta a la población se le puede llamar pacífica', dijo. Se comprometió además a "poner orden en el país". En este sentido, Delgado aseguró que el Gobierno investigará el asesinato del dirigente obrero y llamó a la calma. 'El Gobierno nacional (...) deplora el fallecimiento de un ciudadano panameño, un trabajador colonense. La situación no puede tolerarse,' agregó.

Presidente promete investigación rigurosa

El presidente de la República Martín Torrijos prometió una rigurosa investigación para aclarar los hechos que produjeron la muerte del obrero Iromis Smith, en la provincia de Colón. Torrijos dijo que ya se inició una investigación sobre lo ocurrido y pidió a los integrantes del Sindicato Único de los Trabajadores de la Construcción y Similares, que contribuyan al orden, con tolerancia y cordura. "Es dolorosa la muerte de cualquier panameño en circunstancias que ameritan una investigación que, de hecho, ya se está realizando con todo rigor para determinar qué pasó con el trabajador”, enfatizó Torrijos.
(Fuentes: ANSA-Latina, Europa Press y PanActual.com)

20.12.07

Panamá:Invasión USA

EL PRESIDENTE DEL PARLAMENTO EXIGE LA INVESTIGACIÓN DE LA MATANZA PERPETRADA POR LOS INVASORES, QUE ACABARON CON LA VIDA DE AL MENOS 500 PANAMEÑOS
El presidente del Parlamento panameño, Pedro Miguel González, exigió ayer que se investigue a fondo el número de muertos y sus identidades durante la invasión militar estadounidense a Panamá, el 20 de diciembre de 1989. La propuesta de González, declarado "prófugo" por la justicia estadounidense, se produce en medio del debate de la Asamblea de Diputados para declarar el 20 de diciembre "Día de Duelo Nacional".
En la invasión militar estadounidense, condiderada hasta ahora "Día de Reflexión", murieron unos 500 panameños, según fuentes extraoficiales. El presidente del parlamento es acusado por Estados Unidos de haber asesinado a un soldado norteamericano en 1992 cuando Panamá era aún un país ocupado por tropas estadounidenses. Sin embargo, la justicia panameña liberó a González, tras declararlo inocente de este cargo. Estados Unidos ha "presionado" para retirar a González de la presidencia de la asamblea nacional, incluso amenazó con no reafirmar el Tratado de Libre Comercio.
Nota: En la invasión de Panamá fue asesinado el fotógrafo del diario español, "El País", Juantxo Rodríguez. Un soldado norteamericano le disparó cuando se disponía a hacer una instantánea. Igual que en el caso del camarógrafo español José Couso, asesinado en Bagdad, también por fuerzas invasoras norteamericanas, la administración de los EE.UU. sigue sin aceptar responsabilidad alguna y se niega a que los autores de los crímenes sean perseguidos judicialmente.
Panamá 20 de diciembre de 1989:
Memorias de una invasión
Por Gilberto Marulanda(*)

La invasión estadounidense a Panamá, acaecida el 20 de diciembre de 1989, es uno de los episodios más desgarradores y traumático de toda la historia panameña, sólo comparada con los horrores de la conquista hispana, la Guerra de los Mil Días entre los conservadores y liberales a fines e inicios de los siglos XIX - XX y la matanza de estudiantes por policías y soldados de EEUU acantonados en la Zona del Canal de Panamá el 9 de enero de 1964. A dieciocho años de este hecho trascendental de la historia latinoamericana, aún sus consecuencias son manifiestas en la sociedad panameña, sobre todo entre los miles de afectados por las heridas psicológicas y físicas de la guerra.

Esto se agrava en la medida en que los distintos gobiernos e instituciones, que deben garantizar el bienestar común de la población, han tirado un manto de olvido y sostenida intención de borrar la tragedia de la invasión, dejando así a las victimas sin posibilidad de confrontar lo ocurrido y superar mediante la verdad sus traumas: pérdida de familiares, esposos, hijos, padres, abuelos, amigos, hogares, profesiones, negocios, relaciones sociales, forma de vida, sus barrios, su vecindad.

Centenares de muertos y desaparecidos

Ni siquiera se conoce a ciencia cierta la cifra de muertos y desaparecidos de esta intervención militar, en donde los civiles fueron los más afectados y los verdugos señalan a las víctimas como culpables. En este contexto, Ricaurte Soler escribió en su obra La invasión estadounidense a Panamá que “...Durante 72 horas El Chorrillo permaneció incomunicado. Los norteamericanos pagaban 6 dólares por cadáver entregado. Un testigo dice haber acarreado 200 para que le pagaran. En bolsas de plásticas fueron lanzados cadáveres al mar con bombas de inmersión. Tres camiones refrigerados de 40 pies entraron a El Chorrillo para recoger cadáveres...”
Muchos otros muertos de la invasión fueron incinerados in situ, sepultados en fosas comunes en Panamá y probablemente en bases militares estadounidenses en Centroamérica... sin registros, sin controles, sin humanidad, sin una oración. Por su parte, Cirilo Castillo, un panameño de 38 años de edad relató: “Yo vi con mis propios ojos cómo soldados estadounidenses ejecutaron a 26 prisioneros”... “Al parecer, la matanza ocurrió en el camino entre El Chorrillo y Balboa, poco después de las siete de la mañana del 20 de diciembre de 1989, el primer día de la invasión” sentenció Roberto N. Méndez en su libro 'Panamá, 20 de diciembre de 1989: ¿Liberación... O crimen de guerra?':
"Fosas comunes, fusilamientos, campos de concentración y refugiados, retenes militares, toques de queda, ocupación, todos estos conceptos de guerra y destrucción desconocidos para la población, de un día para otro fueron el común denominador. Los recuerdos, memorias y heridas aun persisten. En silencio cada victima, testigo y protagonista se enfrentan con su verdad, amordazados y sin escape, mujeres en espera de sus maridos, padres en espera de sus hijos... para abrazarlos, para besarlos... o sepultarlos dignamente... cristianamente... pero aun a dieciocho años lloran por su ausencia, por su partida intempestuosa... llanto...y más llanto sin lagrimas, se han acabado de tanto sufrimiento...llanto árido, por su huida, secuestro, desintegración o quien sabe qué..... Miles también perdieron sus hogares, familias completas aplastadas por tanques en su escape raudo del epicentro de fuego y muerte, ametrallados en retenes militares.... El Chorrillo en llamas... Recuerdo a la poetiza Amelia Denis de Icaza que en 1906, henchida de amor patriótico exclamó profetizando la tragedia ochentaitres años atrás: “¿Qué se hizo tu chorrillo? ¿Su corriente al pisarla un extraño se secó? Su cristalina, bienhechora fuente en el abismo del no ser se hundió”… ahora más bien desapareció de la faz del planeta, hasta las ruinas de Panamá la Vieja fueron ultrajadas...tiendas de campañas y arreos de combate camuflados fueron instalados en ella por gente extraña... el mismo Pedrarías Dávila protestó…sin respuesta...la dominación imperial era la prioridad. Ante ese manto de oscuridad e intento de borrar los hechos y las consecuencias de la Invasión a Panamá, queda un solo camino, la búsqueda de la verdad, aquella verdad que nos sugiere Mauricio Gabotrit S. J. en su artículo Memoria e Historia: relato desde las victimas (Rev. Eca, nov-dic. 2002)... afirmando que: “La memoria de lo acontecido, además de tener un valor terapéutico colectivo, sienta las bases para un respeto por los derechos humanos, desarma la impunidad y su sistema de privilegios continuados para los verdugos y la prolongada descalificación de las victimas, y, en definitiva, posibilita la institucionalización - por así decirlo – de la verdad”. También Martín Beristáin, en Reconstruir el tejido social (1999) insiste que “…para las poblaciones afectadas por la violencia, la memoria histórica tiene el valor de reconocimiento social y de justicia, por lo que puede tener un papel preventivo de secuelas sicológicas negativas, y de prevención de atrocidades en el futuro”.
Para nadie en la República de Panamá es ajena esta afirmación. Todos los ciudadanos han visto tras la invasión de 1989 el incremento de la violencia de las bandas juveniles, uso de armas de guerra, crueldad y ejecuciones sin parangón. Precisamente muchos de estos jóvenes delincuentes, de niños vivieron la barbarie de la intervención armada estadounidenses en sus barrios, casi como reflejo de la experiencia centroamericana que tras los acuerdos de paz aparecieron las maras, pandillas o bandas con este tipo de practicas y violencia extrema, hijas de la guerra, miseria y heridas del pasado. Aun en Panamá no se conoce la verdad sobre la invasión, y son precisamente los culpables y cómplices de los responsables quienes la ocultan, y paradójicamente señalan a las victimas como responsables de este genocidio, sin embargo, estas personas son heroínas y héroes, 18 veces héroes...216 meses y 6570 días con casi 157,680 horas de heroicidad, cada año que pasen sin justicia y sin decoro se multiplicara su vitalidad. Que lo sepa todo el mundo, los niños, adolescentes, mujeres y hombres, negros, nativos, cholos, mestizos, campesinos, obreros, profesionales, desempleados, marginados, oligarcas, empresarios...los neoliberales y antineoliberales desde el estrecho Bering al de Magallanes.
(*)Gilberto Marulanda es historiador de la Universidad de Panamá.
(Fuentes:ANSA-Latina y Argenpress)

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