Mostrando entradas con la etiqueta mineros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mineros. Mostrar todas las entradas

9.7.12

Perú: Ya gobierna el Ejército


NO ES NECESARIO UN GOLPE DE ESTADO, COMO EN PARAGUAY, YA SE HIZO LEGALMENTE
                                    

Por Hugo Blanco(*)

El 3 de julio fueron asesinadas 3 personas en la provincia de Celendín, Cajamarca. No fue una manifestación contra el proyecto minero Conga, sino de los trabajadores de construcción a quienes el municipio no pagó.

En una ocasión anterior, cuando hubo una marcha antiminera, un grupo de provocadores al servicio del alcalde, acérrimo defensor de la minera, intentó llevar la marcha de la gente indignada por enfrente del local municipal. Su intención era tirar piedras contra el local, lo cual hubiese sido continuado por la gente y con eso facilitar la represión. El compañero nombrado para dirigir la marcha, se dio cuenta de la maniobra y no condujo la marcha por la calle donde está el local del municipio, los provocadores, indignados, se retiraron.

El día 3 sí tuvieron éxito, debido a la inexperiencia de los trabajadores, iniciaron el ataque al local municipal, lo que fue aprovechado por la policía para asesinar a 3 personas y herir a 20. También fueron heridos tres policías, con heridas de bala según el premier Valdés, y heridos por pedradas según los médicos que los atendieron.

Días antes un ministro citó a los alcaldes de Cajamarca para una reunión donde se iba a tratar el tema de obras de desarrollo. Después de la reunión, en la que se presentó Humala, el gobierno informó que los alcaldes se habían reunido para manifestar su apoyo al proyecto Conga. Esto fue desmentido con indignación por el alcalde de Cortegana (distrito de Celendín) Marino Vásquez, quien manifestó que fue elegido por su pueblo para defender el agua y la vida y que cumple con ese mandato.

El día anterior Humala había amenazado al movimiento anti-Conga: "Que se atenga a las consecuencias". Antes delas 24 horas cumplió su amenaza. Los hechos sucedieron en Celendín, sin embargo las garantía se han suspendido, además de Celendín. En otras dos provincias, Cajamarca y Hualgayoc con su capital Bambamarca. No es casual, son las tres provincias que serían más afectadas por el proyecto Conga.

Además, al día siguiente fue muerta otra persona en Bambamarca.

La suspensión de garantías prohíbe las reuniones públicas, sin embargo el padre Marco Arana (ecologista y dirigente del partido inscrito en el Jurado Nacional Electoral, quien no estuvo en las movilizaciones anteriores por encontrarse enfermo y está convaleciente) no fue capturado en ninguna reunión, cuando estaba sentado en una banca de la plaza principal de Cajamarca, fue violentamente agredido por 20 policías quienes con golpes de vara y puntapiés lo tendieron en el suelo donde continuaron golpeándolo. La agresión puede verse en un video:http://www.youtube.com/watch?v=4Bw8FCelp8w&feature=em-share_video_user



Se reitera la medida anticonstitucional de enviarlo para que sean juzgado en Lambayeque en lugar de Cajamarca, se le acusa de inducir a disturbios en Celendín, lugar al que no va hace meses.

Su captura es una actitud anticonstitucional más de este gobierno, el decreto de estado de emergencia no faculta a agredir a una persona sentada en un banco de la plaza. No permitieron que su abogada le entreviste.

Otras actitudes anticonstitucionales

Antes de la declaratoria de estado de emergencia golpearon y sacaron a empellones de la comisaría a la abogada representante de la Coordinadora de Derechos Humanas y a la representante del organismo estatal Defensoría del Pueblo.

Envían a gente que según ellos ha delinquido en Cusco para que sea juzgada en Ica y a quienes supuestamente han delinquido en Cajamarca para que sea juzgada en Lambayeque. La anterior suspensión de  garantías debía haber sido decretada por el gabinete, pero lo hizo el presidente.

Apresaron sin motivo alguna al alcalde de la provincia de Espinar, elegido por el pueblo, sólo por denunciar la contaminación minera, anunciaron que estría detenido por 5 meses antes de investigación alguna (luego se vieron obligados a darle libertad).

Podemos decir que ahora quien gobierna es la institución de las fuerzas armadas, quien  ordenó a Humala que públicamente manifieste al premier Oscar Valdés, ex militar propietario de minas, dispusieron además que en dicho acto apareciera la esposa del presidente, quien disfruta de mayor aceptación popular que Humala.

Las respuestas a las encuestas señalan un vertiginoso descenso de aprobación, en primer lugar de Valdés (quien recientemente fue felicitado por la Fuerza Armada), en segundo lugar de Humala y en tercer lugar de su esposa.

Las manifestaciones oficiales y sus acciones, muestran la voluntad de atacar violentamente la protesta social y la defensa absoluta de los intereses del gran capital transnacional (minas a tajo abierto, agroindustria, represas para hidroeléctricas, vías rápidas de comunicación, pesca de arrastre, etc.) feroz depredador de la naturaleza, enemigo del agua y de la vida, que son defendidas en varias partes del país.

Hay un acelerado empeoramiento de la situación. En el Perú no es necesario un golpe de estado como un Paraguay, ya se hizo "legalmente", repito, hoy gobierna el ejército.

El Polvorín, 7 de julio de 2012

(*)Hugo Blanco es un dirigente histórico de la izquierda revolucionaria y del movimiento campesino peruano. Es director del periódico "Lucha Indígena".

 (Fuente: SinPermiso.info)


18.10.10

Chile:Mineros

PAISAJE DESPUÉS DE LA PROPAGADA HAZAÑA:
LA MINERÍA CHILENA, UNA INDUSTRIA QUE MATA GRACIAS A LA PERMISIVIDAD DE LOS REGLAMENTOS PINOCHETISTAS AUN VIGENTES
(373 muertos en una década, 31 en lo que va de año)


A las 0:10 hora de Chile del miércoles 13, Florencio Ávalos, de 31 años, apareció en la superficie en la cápsula “Fénix2”, diseñada especialmente para el rescate, a cargo de la estatal minera Codelco. Ávalos fue el primer trabajador en salir y fue recibido por sus familiares, compañeros del sector, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, y el ministro de Minería, Laurence Golborne, entre otras autoridades.

La mina San José, de cobre y oro y perteneciente a la empresa San Esteban, está situada cerca de la ciudad de Copiapó, en el desierto de Atacama, a unos 800 kilómetros al norte de la capital del país, Santiago. La compañía ya había recibido varias denuncias por las precarias condiciones de seguridad de sus trabajadores, inclusive en esa mina.

Por ejemplo, en 2007, obreros de la empresa junto a sindicatos de otras compañías que prestaban servicios a la minera, presentaron una denuncia ante la Corte de Apelaciones y el gubernamental Servicio Nacional de Geología y Minería por la muerte de tres trabajadores en el yacimiento San José y en el de San Antonio. Los obreros movilizados pidieron el cierre de San José. Desde el sindicato de la compañía se afirmó que en el yacimiento no habían vías de escape, ventilación ni la fortificación necesaria, y que las autoridades de la empresa conocían la situación.

En este sentido, el diario chileno La Nación informó en su edición del 22 de septiembre que “en 2007 la mina fue cerrada después de la muerte de un obrero, reabrió en 2008, sin haber sido equipada con todas las instalaciones necesarias”. “Todos los que descendían sabían que la mina de cobre y de oro, de más de un siglo, no era segura. Unos 80 accidentes fueron señalados en el transcurso de las décadas”, agregó La Nación.

Los empresarios propietarios de San Esteban, Alejandro Bohn y Marcelo Kemen, optaron por abandonar la zona de la mina el 22 de agosto, apenas unos días después que se supo que los trabajadores estaban vivos. No han pasado por el campamento “Esperanza”, donde los familiares de los mineros han esperado el rescate por más de dos meses.

San Esteban se enfrenta a varias investigaciones judiciales por el derrumbe de San José y anteriores accidentes. Tiene un pedido de indemnización de los familiares de casi 30 de los mineros que asciende a 12 millones de dólares. Es de esperar que los empresarios declaren la quiebra de la empresa. El Estado chileno enfrentaría otro pedido de indemnización millonario por sus fallas en la fiscalización.

La historia de los 33 mineros atrapados en Chile tiene hasta el momento un final feliz. ¡Enhorabuena! Desgraciadamente, las historias con finales tristes son demasiadas en el sector en diversas partes del mundo, donde aparecen como muy frecuentes las malas condiciones de trabajo y seguridad. En Chile, datos del Servicio Nacional de Geología y Minería indican que en la última década murieron 373 trabajadores en accidentes mineros. En lo que va de 2010 ya van 31 fallecimientos.

A nivel mundial las muertes son miles al año. Según la Federación Internacional de Sindicatos de Trabajadores de Química, Energía, Minería y Afines, la industria minera termina con la vida de 12.000 trabajadores anualmente. Y esa cifra es la que se puede registrar, porque se denuncia que en muchos países los responsables de las empresas pagan el silencio de los familiares de los trabajadores fallecidos.

China es el país donde la minería es más peligrosa. Sólo el año pasado murieron allí 2.631 trabajadores. En tanto, este año los mayores accidentes en el sector se cobraron la vida de al menos 200 personas en Sierra Leona y de decenas en Colombia, Rusia y Estados Unidos.

Sólo 24 estados han ratificado hasta ahora la Convención de Seguridad y Salud en Minas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), firmada en 1995. Chile, el mayor productor mundial de cobre, está entre los países en deuda.
La historia de los mineros chilenos ya es mercancía


Mientras el portavoz de los 33 mineros chilenos rescatados, Juan Illanes, pidió a los medios que cesen “el acoso periodístico”, empresas audiovisuales y editoriales afilan sus dientes con el drama vivido por los obreros de la mina San José.

La transmisión en directo del rescate de los mineros chilenos, que se extendió por unas 24 horas, se convirtió en espectáculo global. Se calcula que cerca de mil millones de espectadores siguieron las transmisiones en directo. Agotada la cobertura noticiosa, la historia de los 33 mineros de San José se prepara para la pequeña y la gran pantalla, y también para los libros.

La cadena española de TV, Antena 3 filma desde hace 10 días en Chile ‘Los 33 de San José’, una película para televisión. Grandes cadenas internacionales como HBO y Discovery Networks preparan documentales sobre el plan de rescate.

Las editoriales también están de cacería. La pieza más codiciada son los textos que el operario Víctor Segovia escribió durante sus días de encierro en la mina por el que llegarían a pagar hasta 50 000 dólares. Se dice que este testimonio podría derivar también en guión de cine.

Lo que nadie sabe es cómo todo esto contribuirá a mejorar las condiciones de trabajo y seguridad de los mineros chilenos. En paralelo con el drama de San José, siete trabajadores perdieron la vida durante las últimas semanas en otras minas del país.


El lado oscuro del rescate


El miércoles 13 de octubre millones de personas en todo el mundo siguieron en vivo el increíble rescate de 33 obreros atrapados en la mina San José. Pero los que volvieron a la vida ese día fueron los primeros en advertirnos que otro pudo ser el final.

"Esto nunca más puede ocurrir", imploró el último de los rescatados ante el presidente chileno, Sebastián Piñera, cuando salió a la superficie, luego de 70 días sepultado a 700 metros de profundidad. "Sáquennos de este infierno", había suplicado otro de los obreros en un mensaje a las autoridades semanas atrás.

Recién salido del hospital, el minero Edison Peña confesaba: "Yo creía que no iba a volver. Lo pasamos muy mal. ¿Tiene que acontecer algo como lo que nos ocurrió para que todo cambie?"

Incluso, cuando el mandatario chileno quiso tener impresiones del primer rescatista que bajó al socavón a auxiliar a los trabajadores, la reacción del interpelado tomó un giro tal vez imprevisto:
"Ojalá todo nos sirva de experiencia y que las cosas en la minería chilena sean diferentes", dijo el experto.

En Chile no hay más opción que trabajar arriesgando la vida o quedar cesante, opina el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Arturo Martínez.

Según datos oficiales, la minería está entre las cuatro actividades económicas con mayor tasa de mortalidad, al contabilizarse casi 400 muertos en la última década y 31 en lo que va de año.

En medio de la euforia mediática por el rescate de "los 33", un minero de 26 años moría aplastado por una roca en un yacimiento de oro de la región de Valparaíso, al punto que el diario oficial La Nación acotó que el hecho enlodó las celebraciones.

Sobre las causas de la tragedia en la mina San José, la revista Punto Final sacó a la luz interioridades que apuntan a más de un responsable en lo sucedido. La publicación chilena informa de que la mina es una explotación de oro y cobre perteneciente a la Compañía Minera San Esteban, propiedad de la familia Kémeny, de larga tradición en actividades extractivas. Recuerda cómo desde hace años habían tenido lugar denuncias sobre la inseguridad del yacimiento ante el Servicio Nacional de Minería y Geología (SERNAGEOMIN), autoridades de Salud, el gobierno regional y la Superintendencia de Seguridad Social. Esos organismos hicieron oídos sordos, no acusaron recibo y menos dieron respuesta, subrayó Punto Final. Tal actitud se explicaría por la influencia de los Kémeny ante las autoridades, indicó. El rotativo pone los puntos sobre las íes: "los dueños del capital se preocupan esencialmente de ganar dinero, sin fijarse mucho en las formas de hacerlo".

A juicio del diputado del Partido Comunista Lautaro Carmona, la alegría por el rescate de los 33 mineros debió ir también acompañada de una reflexión acerca de cómo corregir la legislación respecto a las labores mineras en Chile.

Concluida la operación de salvamento, el propio presidente chileno anunció una profunda revisión en materia de seguridad laboral en varios sectores productivos del país, entre los que también enumeró la agricultura, el transporte y la pesca. "Queremos sacar lecciones útiles y fecundas de lo que pudo convertirse en una tragedia", señaló Piñera en alusión al derrumbe del 5 de agosto. "Un país que quiere ser desarrollado tiene que respetar y proteger a sus trabajadores", remarcó.

Y ciertamente, un mes antes del colapso del citado yacimiento se había cursado una multa a sus propietarios por el accidente que sufrió un trabajador y que provocó le fuera amputada una pierna.

A la sazón, una comisión investigadora de la Cámara de Diputados pudo constatar diversas anomalías en la mina, como no contar con señalización visible y permanente en las zonas de peligro y no cumplir con normas de higiene y seguridad elementales.

Los parlamentarios también cuestionaron por qué los equipos que les correspondía vigilar y controlar, como la Dirección del Trabajo, SERNAGEOMIN y las autoridades sanitarias no actuaron ante hechos tan relevantes de conocimiento público.

Como parte de las investigaciones llegó a trascender la existencia de un dictamen, poco días antes del derrumbe, que bajo la rúbrica de Raúl Martínez, Secretario Regional Ministerial de Salud de la región de Atacama, autorizaba la reanudación de las faenas mineras en San José. Poco tiempo después, Martínez renunciaba a su cargo.

Lecciones para un país minero


La minería en Chile aporta el 47 por ciento de las exportaciones totales y representa el siete por ciento del Producto Interno Bruto.

En el país existen unas 4.500 pequeñas y medianas empresas mineras y la institución estatal fiscalizadora sólo cuenta con 16 supervisores a nivel nacional, dos de ellos en la norteña provincia de Copiapó, donde está enclavado el yacimiento de marras.

Luego del sonado derrumbe en la región de Atacama las autoridades chilenas decidieron el cierre de 18 minas en esa área geográfica por carecer de condiciones para su explotación: no disponían de refugios, ni de túneles de ventilación, tampoco de vías de evacuación.

En opinión del doctor en Historia, Mario Amorós, el drama de los 33 fue consecuencia directa de unas condiciones de trabajo desprovistas de garantías y derechos en el marco de una economía neoliberal y de la voracidad de empresarios con un oscuro historial de accidentes.

Cuando la noticia del sobrecogedor rescate impactó al mundo, la ex presidenta chilena Michelle Bachelet confesóque los mineros dieron un ejemplo de bravura y disciplina, pero alertó contra la euforia excesiva y llamó a sacar lecciones. "Este accidente pudo evitarse. Cuando hablamos de un empleo decente no podemos pensar sólo en el salario, sino en que sus condiciones garanticen la integridad física".

Una encuesta realizada tras el rescate de "los 33" revela el escepticismo de la mayoría de los chilenos con respecto a posibles mejoras en la seguridad laboral. Según estudio conjunto entre la Consultora Imaginación y el diario Cooperativa de Chile, el 57 por ciento de los entrevistados cree que en poco tiempo los empresarios se olvidarán de las lecciones dejadas por el acontecimiento y todo volverá a ser como antes. Casi el 97 por ciento de los consultados considera que el clima de inseguridad es un problema general de la actividad laboral chilena.

En 2009, se registraron en el país más de 190.000 accidentes laborales, con un resultado de 443 muertos. Pero del lado oscuro de la realidad chilena no se habla mucho en el mundo, ni siquiera en tiempos de mineros y derrumbes.

En una década, han muerto en Chile en accidentes 373 mineros; 31, el último año

Por Hugo Guzmán (*)


Todo el mundo pudo ver el rescate de los 33 mineros atrapados durante dos meses a 700 metros de profundidad en la mina San José en la región de Atacama, en el norte de Chile. Pero nadie habló de los 31 mineros muertos en el último año en este país, de la precariedad salvaje de sus condiciones de trabajo y que mientras aumentaba el precio del cobre subía el índice de accidentes.

Mientras millones observaban la salida de esos trabajadores desde las profundidades de la Tierra, se ocultaban las pancartas y las voces de los otros 300 mineros de la empresa San Esteban –a la que pertenece San José– que fueron despedidos, a los que les deben los sueldos y no les pagan las indemnizaciones. Javier Castillo, dirigente del sindicato, dijo que los 328 trabajadores restantes de la mina San José no estamos bien e indicó que las autoridades y los medios temen que los saquemos (a los 33 mineros) de la burbuja en la que el gobierno los tiene.

El dirigente de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, Marcos Canales, comentó: Éste fue un accidente que nunca debió ocurrir. Pero el historial de la mina San José es oscuro y paradigma de lo que ocurre con otras empresas mineras en el Chile actual.

Desde 1999 se producían accidentes, cuyos dueños ganaban millones de dólares. En 2004 murió allí un minero. En esa oportunidad, los trabajadores protestaron y recurrieron a la Corte de Apelaciones para que se garantizara la seguridad, planteando que se había llegado a la culminación de una secuela de accidentes que se arrastran desde hace más de cinco años, lo cual los trabajadores hemos denunciado a los organismos fiscalizadores (que) jamás dieron respuesta. La justicia tampoco. No hizo caso del reclamo de los de San José. Seis años después la mina colapsó y atrapó a los 33 mineros.

Además de la empresa, organismos del Estado como el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), la Dirección del Trabajo, la Secretaría Regional de Salud, la Superintendencia de Seguridad Social y el gobierno regional hicieron caso omiso de los reclamos de los mineros y de las condiciones de inseguridad de la mina. Eso se acentuó con fallas que se producían en el cerro donde está la mina San José y debilidades en la estructura. En 2007, el yacimiento fue cerrado por presentar condiciones negativas, pero las autoridades lo volvieron a abrir.

Cristián Cuevas, presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, señaló que en el drama de los 33 mineros hay una acción predeterminada, un acto criminal por parte de los empleadores y de la institucionalidad del Estado. Hay una acción culposa porque un hecho previsible no se evitó.

Los datos que se manejan en Chile indican que en la última década han muerto 373 mineros y en el último año 31, casi la misma cantidad de los rescatados en San José. La inmensa mayoría pertenecen a medianas o pequeñas mineras y al segmento de pirquineros, que laboran en pequeñas minas de manera informal. En la estatal Corporación Nacional del Cobre y las trasnacionales del cobre, el índice de accidentabilidad es bajo.

Los mineros muertos y los vivos tienen factores en común: salarios bajos, empleo inseguro, previsión miserable, inexistencia de contratos o contratos precarios, inestabilidad laboral, abuso empresarial, ausencia de higiene y prevención, y con el chantaje de que ante la falta de trabajo aceptan condiciones deplorables.

Voracidad en cifras



La voracidad empresarial se ve reflejada en que en 2002 –según reportaje de los periodistas Pablo Obregón y Carla Gardella– las estadísticas hablaban de 28 accidentes mineros fatales, con el precio del cobre en 0.8 centavo de dólar la libra. Cuando en 2007 se cotizó a 3.2 dólares la libra, los muertos subieron a 40. Los privados medianos y pequeños tensionaron la fuerza laboral para extraer el mineral; sin invertir en seguridad.

A estos datos se agregan episodios peculiares. Días antes del derrumbe en San José, el gobierno conservador de Sebastián Piñera decidió cerrar la Unidad de Inspección Programada de Oficio, del Ministerio del Trabajo, precisamente encargada de fiscalizar al sector empresarial respecto al cumplimiento de normas para los trabajadores. Y producido el accidente en la mina, se supo que el Sernageomin, que debe velar por la seguridad en los yacimientos, apenas contaba con dos fiscalizadores en toda la región de Atacama, donde operan decenas de minas medianas y pequeñas.

Marcos Canales dijo a La Jornada que son pésimas y riesgosas las condiciones de los mineros chilenos y nada apunta a que la situación cambiará, porque para eso tendría que cambiar el sistema económico que cobija a los empresarios y vulnera derechos de los trabajadores. Ya pasará a la historia el caso de San José y los 33 mineros, pero seguirá el drama de cientos de hombres que arriesgarán la salud y la vida por ganar un sueldo mísero extrayendo cobre.

En un país donde el año pasado las corporaciones extranjeras tuvieron utilidades de 10 mil millones de dólares y este año se prevé serán 37 mil millones. Es decir, el cobre, que el presidente Salvador Allende definió como el sueldo de Chile, podría satisfacer perfectamente las necesidades de los mineros (y de la gran mayoría de los chilenos). Pero parecen invisibles. Hasta que bordean la muerte y entonces se prenden los focos.

(*)Hugo Guzmán
es un analista político chileno, exiliado en México durante la dictadura de Pinochet. Este artículo ha sido publicado en La Jornada el 16 de octubre de 2010


Los fantasmas chilenos no han sido rescatados


Por John Pilger(*)

El rescate de 33 mineros en Chile es un drama extraordinario, lleno de páthos y heroísmo. Es también viento mediático de empopada para el gobierno chileno: su munificencia ha sido registrada por una selva de cámaras.

El accidente que atrapó a los mineros no es algo insólito en Chile; es la consecuencia inevitable del implacable sistema económico que apenas ha cambiado desde los tiempos de la dictadura del general Augusto Pinochet. El cobre es el oro chileno, y la frecuencia de los desastres mineros se acompasa a los precios y a los beneficios que reporta. De promedio, cada año se registran 39 accidentes mortales en las minas chilenas privatizadas. El trabajo en la mina de San José llegó a ser tan inseguro en 2007, que tuvo que cerrarse. Pero no por mucho tiempo. El pasado 30 de julio, un informe del ministerio chileno de trabajo advirtió de sus "graves deficiencias de seguridad", pero el ministro no tomó medida alguna. Seis días después, los mineros quedaban sepultados.

A despecho de todo el circo mediático desplegado in situ durante el rescate, el Chile de nuestros días es un país silenciado. En la Villa Grimaldi, en los suburbios de Santiago, un cartel reza como sigue: "El pasado olvidado está lleno de memoria". Fue el centro de tortura en el que centenares de personas fueron asesinadas y desaparecidas por oponerse al fascismo que impusieron a Chile el general Augusto Pinochet y sus aliados empresariales. Su fantasmal presencia pasa desapercibida ante la imponente belleza del transfondo andino. El hombre a su cuidado vivía muy cerca y aún recuerda los aullidos.

Visité la Villa una invernal mañana de 2006. Me llevó Sara De Witt, quien estuvo encarcelada allí cuando era una activista estudiantil. (Ahora vive en Londres.) Fue electrocutada y golpeada, pero sobrevivió. Luego fuimos a la casa de Salvador Allende, el gran demócrata y reformista que pereció el día del golde de Estado de Pinochet, el 11 de septiembre de 1973 (el 11-S de América Latina). Su casa es un silencioso edificio blanco, sin placas ni señales conmemorativas.

Diríase que el nombre de Salvador Allende ha sido borrado por doquiera. Únicamente en el solitario memorial del cementerio se pueden leer, grabadas en una lista de "ejecutados políticos", las palabras: "Presidente de la República". Allende murió por propia mano, mientras Pinochet bombardeaba el palacio presidencial con aviones británicos y el embajador norteamericano contemplaba el espectáculo.

Ahora Chile es una democracia, aunque muchos pondrían objeciones a esa calificación, sobre todo en los barrios obligados a hurgar en los basureros y a robar electricidad. En 1990, Pinochet impuso un sistema constitucional de compromiso como condición de su propio retiro y del paso de las fuerzas armadas a la sombra política. Eso garantiza que los partidos reformistas en un sentido amplio, la llamada Concertación, estén permanentemente divididos o se vean forzados a legitimar los designios económicos de los partidarios del dictador. En las últimas elecciones, la derechista Coalición por el Cambio, la creación del ideólogo pinochestista Jaime Guzmán, llevó al poder al presidente Sebastián Piñera. Se culminaba así a hurtadillas la sangrienta erradicación de la verdadera democracia que comenzó con la muerte de Allende.

Piñera es un millonario que controla una buena porción de la minería, de la energía y de la venta minorista. Hizo su fortuna luego del golpe de Estado de Pinochet, durante los "experimentos" de libre mercado de los fundamentalistas de la Universidad de Chicago conocidos como "Chicago boys". Su hermano y antiguo socio empresarial, José Piñera, ministro de trabajo con Pinochet, privatizó la minería y el sistema público de pensiones y se empeñó en destruir los sindicatos. Lo que recibió el aplauso de Washington como un "milagro económico", un modelo de culto para el neoliberalismo que habría de engullir al continente y asegurar al Norte su control.

El Chile de hoy es crítico con las embestidas del presidente Obama contra las democracias independientes de Ecuador, Bolivia y Venezuela. El aliado más cercano de Piñera es el principal hombre de Washington en la zona, Juan Manuel Santos, el nuevo presidente de Colombia, país que dispone de 7 bases militares estadounidenses y de un infame registro en materia de derechos humanos, algo que conocen bien los chilenos que sufrieron el terror de Pinochet.

El Chile post-Pinochet ha mantenido en la sombra sus propios abusos. Las familias que todavía buscan recuperarse de la tortura o de la desaparición de sus seres queridos son tratadas con prejuicios por el Estado y sus funcionarios. No se callan los mapuches, la única nación indígena a la que los conquistadores españoles no consiguieron derrotar. A fines del XIX, los colonos europeos de un Chile ya independiente lanzaron su racista guerra de exterminio contra los mapuches, lo que los dejó en condiciones de marginalidad depauperada. Eso empezó a cambiar durante los mil días del gobierno de Allende. Algunas tierras mapuches fueron devueltas, y se reconoció una deuda de justicia.

Desde entonces, se ha venido librando una guerra tan malévola como silenciada contra los mapuches. Se ha permitido a grandes empresas forestales hacerse con sus tierras, y su resistencia ha sido combatida con asesinatos, desapariciones y persecuciones arbitrarias bajo capa de leyes "antiterroristas" aprobadas por la dictadura. En sus campañas de desobediencia civil, ningún mapuche ha infligido el menor daño a nadie. Ha bastado que un terrateniente o un empresario lanzara la acusación de que los mapuches "podrían llegar a traspasar" los límites en que han sido confinados y entrar en sus territorios ancestrales, para que la policía les acusara de delitos que desembocaban en procesos judiciales kafkianos, con testigos sin rostro y sentencias cárcel de 20 años. Se trata, en efecto, de presos políticos.

Mientras que el mundo se congratula con el espectáculo del rescate de los mineros, no se tiene noticia de los 38 huelguistas de hambre mapuches que exigen la abolición de las leyes pinochestistas –como la de "incendio terrorista"— con que se les ha procesado y la justicia de una democracia de verdad. El pasado 9 de octubre, todos los huelguistas de hambre, salvo uno, pusieron fin a su protesta de 90 días sin ingesta de alimentos. Un joven mapuche, Luis Marileo, dice que él seguirá la huelga. El próximo 18 de octubre, el presidente Piñera tiene que dictar una conferencia en la London School of Economics. Habría que aprovechar la ocasión para recordarle todo eso.

(*)John Pilger es un crítico y analista político británico. Este artículo ha sido publicado en Information Clearing House el 15 de octubre de 2010.


(Fuentes:RadioMundoReal, LibreRed,Prensa Latina, La Jornada y Information Clearing House-SinPermiso)

6.8.08

Bolivia: Crisis política

EL GOBIERNO DE EVO MORALES CAE EN LA PROVOCACIÓN DEL PLAN PARA BOICOTEAR LOS REFERENDOS REVOCATORIOS Y, EN LUGAR DE GOLPEAR A LOS INSTIGADORES, LANZA A LA POLICÍA CONTRA LOS MINEROS CON EL RESULTADO DE AL MENOS DOS TRABAJADORES MUERTOS Y DECENAS DE HERIDOS



El gobierno boliviano descartó recurrir a los militares para controlar las protestas en las que murieron dos mineros y 38 fueron heridos en un enfrentamiento con policías en Oruro, en el altiplano andino. Casi simultáneamente a esos hechos, hubo también protestas opositoras violentas en Tarija, sureste del país, que obligaron a suspender una reunión del presidente Evo Morales y sus colegas Cristina Fernández, de Argentina, y Hugo Chávez, de Venezuela. "Nosotros no vamos a responder con la misma moneda", declaró el portavoz oficial, Ivan Canelas, que atribuyó estas protestas a "grupos reducidos" que "hacen esfuerzos para generar violencia".
La muerte de los dos mineros se produjo cuando la policía intentó obligar a unos mil personas a que levantaran el bloqueo en el cruce de carreteras entre La Paz, Oruro y Cochabamba, en pleno altiplano andino. El enfrentamiento derivó en acciones de violencia en Oruro, 230 kilómetros al sur de La Paz. El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, pidió "una investigación a fondo e imparcial" de esos enfrentamientos y aseguró que los mandos policiales informaron al presidente Evo Morales que sus efectivos no portaban armas de guerra. Los mineros, por su parte, anunciaron que mantendrán sus medidas de acción exigiendo que se apruebe el proyecto de nueva ley de pensiones que propone la Central Obrera Boliviana (COB) en lugar del que el gobierno presentó al Congreso.

Mineros muertos y heridos en la represión


Roberto Cáceres Fábrica de aproximadamente 24 años, es uno de los dos mineros abatidos en Caihuasi, cerca de Oruro. El otro es Hernán Montero Claros de 26 años, que fue el primer fallecido por impacto de bala.Los dos casos están en manos de la Fiscalía de Oruro y de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) para la respectiva investigación.
Los trabajadores de Huanuni notificaron además la desaparición de Sirse Azurduy Reyes, quien se encontraba en los violentos disturbios que se registraron este martes en Caihuasi. Dos ambulancias del Hospital Obrero salieron a buscar a Azurduy y a otros heridos que habrían quedado en el lugar después de enfrentarse a la policía.
Por su parte, el viceministro de Gobierno, Rubén Gamarra, informó que los mineros quemaron un bus de la empresa “Trans Azul” y dinamitaron un puente en la carretera hacia Cochabamba, lo que afectó dos pilares de dicha infraestructura.
La intervención policial, que causó además decenas de heridos hizo que horas después miles de personas se manifestaran en la ciudad minera de Potosí, para protestar contra "la brutal represión" a los mineros de Oruro. Los manifestantes recorrieron el centro de la ciudad, entre ellos trabajadores de las minas privadas que hacían estallar cargas de dinamita en el aire. Esa marcha interrumpió un desfile escolar con motivo dal aniversario de la independencia nacional, que se conmemora este miércoles. En la marcha participaron maestros y trabajadores de la salud que están en huelga y apoyan a la Central Obrera, que exige que se apruebe su propio proyecto de nueva ley de pensiones en lugar del que impulsa el gobierno. Potosí es una plaza fuerte del Movimiento al Socialismo, el partido del presidente Evo Morales. Entre los nueve prefectos (gobernadores) del país, el de este departamento, Jaime Virreira, y su colega de Oruro, Alberto Aguilar, pertenecen a ese partido.

El gobierno del MAS baja la cabeza ante los sediciosos y reprime a los obreros


Sicarios de ultra derecha atentaron ayer contra la vida del ministro de Gobierno Juan Ramón Quintana en Trinidad; le dispararon dos veces y destruyeron los vidrios de su automóvil. Al medio día, fuerzas cívicas de derecha evitaron con acciones de hecho que los Presidentes Evo Morales, Cristina Fernández y Hugo Chávez se reúnan en Tarija. Más tarde, el Vicepresidente de Bolivia y Presidente del Congreso Álvaro García Linera suspendió la sesión de Honor del Congreso Nacional en homenaje al 183 aniversario de la Independencia que debía celebrarse este miércoles 6 de agosto en Sucre, la capital constitucional, porque autoridades y dirigentes cívicos opositores no quieren a Evo allí.

El gobierno de Morales fue pasivo, conciliador y tolerante con la Unión Juvenil Cruceñista, con los terratenientes que esclavizan a indígenas guaraníes en el Chaco y con los autonomistas sediciosos que quieren partir el país y que no le dejan gobernar. Y ahora el Presidente tiene que rendir su informe anual de gestión desde el balcón de Palacio Quemado en La Paz en lugar de hacerlo en Sucre, para evitar enfrentamientos.
En contraste, el régimen masista manda a reprimir una huelga obrera a balazos y se carga dos mineros muertos en las espaldas. El vicepresidente García Linera repudia la campaña de provocación promovida por sectores ultra conservadores en contra del referéndum y la democracia, y coloca en el mismo saco a la “decadente” dirección de la COB convertida en el “ariete y grupo de choque de la derecha cavernaria y antidemocrática”.
Organizaciones de la izquierda repudian la 'desproporcionada represión, la incapacidad y torpeza' de los ministros de Trabajo, Hacienda y de Gobierno que reprimen a los mineros, vanguardia del proletariado nacional. Los asesores del Ministerio de Trabajo poco o nada conocen de los conflictos político sindicales; no basta manejar organizaciones campesinas no proletarias para entender y enfrentar problemas clasistas. La gente del Ministerio de Hacienda conoce muy bien de finanzas, son excelentes funcionarios de la burocracia bancaria y del gonismo, pero carecen de tacto político y no comprender que Bolivia vive un periodo de transformaciones sociales, que es prioritario recuperar fondos confiscados a los trabajadores en dos décadas de neoliberalismo. Al parecer, en el Ministerio de Gobierno se están aplicando los mismos métodos de los gobiernos represores del pasado.

El ministro de Trabajo Walter Delgadillo reconoció que un desencuentro histórico entre el gobierno y los trabajadores podría ser lamentable para todos, y prometió hacer entender esto al gobierno.

El jefe de Podemos (coalición derechista) Jorge Quiroga declaró que este 6 de agosto es el más triste en democracia porque en lugar de tener desfiles y homenajes tenemos que lamentar velorios, entierros y luto: “Este 6 de agosto estamos lamentando división y enfrentamiento como el que se ha visto en Oruro, con un Congreso que no sabe dónde sesionar, un Presidente que no puede ir a Sucre, presidentes que no pueden llegar a Tarija”. Y la Conferencia Episcopal Boliviana dice que 'no pierde la esperanza de que se opte por el camino del diálogo y del consenso para construir una Bolivia libre, digna, justa, fraterna y solidaria', alerta de los peligros de la 'división, intolerancia, descalificación mutua, desconfianza, interés egoísta, racismo, ilegalidad, crisis institucional e imposiciones partidarias, sectoriales e ideológicas'.

Y sin embargo, las encuestas favorecen a Evo Morales

A cuatro días para la realización del referéndum revocatorio de mandato popular, las encuestas apuntan alta popularidad del presidente boliviano Evo Morales. La encuesta hecha para El Deber por la empresa Captura Consulting da un 54% de intención de voto para la continuidad de Morales y Álvaro García Linera, frente a un 41% de contrarios, un 3% de personas que se decidirán por votar blanco y nulo y un 2% que aún no definió su voto.
Contabilizando sólo los votos válidos, la aprobación sube para un 59%. Los indecisos han bajado del 12% al 5%, favoreciendo a Morales.

Para la encuesta, se aplicaron 2.100 cuestionarios que permiten generalizar los resultados al total de la población con un 95% de confianza y un 2,1% de error muestral. Con este porcentaje, Morales garantizaría la ratificación de su mandato. El jueves (7), Morales cerrará su campaña para el referéndum.

El índice de aprobación de Morales, averiguado mensualmente por la compañía privada Ipsos Apoyo Opinión y Mercado en las cuatro principales ciudades del país, había descendido a un 52% en noviembre del 2007, aunque se recuperó hasta el 57% en junio.
El más reciente sondeo, publicado el día 3 de agosto por el diario La Razón, efectuado entre el 19 y 27 de julio, mostró que los mayores índices de aprobación a Morales estaban en las ciudades andinas de El Alto, con un 90%, y La Paz, con un 73%. Otra encuesta realizada por el grupo Gallup International dio a Evo Morales una aprobación en julio de 4,31 en una escala de 1 a 7.

(Fuentes: ANSA-Latina, Red Erbol, Bolpress, ABN-Agencia Boliviana de Noticias y Adital)

7.11.07

Peru: Fujimori

LA FISCALÍA PIDE 30 AÑOS POR LAS MATANZAS DE LA CANTUTA Y DE BARRIOS ALTOS, EN LAS QUE FUERON ASESINADAS 25 PERSONAS

La Fiscalía de Perú solicitó una condena de 30 años de prisión para el ex presidente del país, Alberto Fujimori, por su responsabilidad en las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, y por los secuestros de un empresario y un periodista. La Segunda Sala Especial de la Corte Suprema de Perú recibirá el pedido y procesará a Fujimori el próximo 26 de noviembre, por 'delitos de lesa humanidad'.

El fiscal supremo, José Peláez, acusa al ex mandatario por los delitos de homicidio calificado, lesiones graves y secuestro. Además, demanda el pago de una indemnización de unos 33 millones de dólares a los familiares de las 25 personas asesinadas en Barrios Altos y la Cantuta, en 1991 y 1992 respectivamente.
Del mismo modo, el fiscal solicitó un resarcimiento de 99 mil dólares para el periodista Gustavo Gorriti y para el empresario Samuel Dyer, secuestrados en 1992, en el llamado caso de los "Sótanos del Servicio de Inteligencia". .
Fujimori tiene abiertos en Perú 27 procesos judiciales y 39 investigaciones y tres procesos pendientes por delitos de corrupción y violación a los derechos humanos durante sus gobiernos de 1990 al 2000. El acusado niega todos los cargos.

Alberto Fujimori, de 69 años de edad, fue presidente de Perú de 1990 a 2000.
Después de pasar cinco años en Japón (país del que también es ciudadano), fue detenido en 2005 en Chile, donde permaneció bajo arresto domiciliario hasta su extradición a Perú en septiembre pasado.

Testigos denuncian a Fujimori por las masacres
El ex vicepresidente peruano, Máximo San Román, quien compartió con Fujimori la candidatura a las presidenciales en el año 1.990, aseguró el jueves que el ex mandatario conocía la existencia del paramilitar Grupo Colina, que asesinó a 25 personas en las llamadas masacres de La Cantuta y Barrios Altos.

San Román ocupó la vicepresidencia peruana entre 1990 y 1992, durante el primer periodo presidencial de Fujimori, y señaló que en ese puesto entregó en mano un informe al presidente donde se inicaba al Grupo Colina como autor del operativo represivo en Barrios Altos.
La Masacre de Barrios Altos se produjo en noviembre de 1991 cuando el Grupo Colina asesinó a 15 personas en un descampado.
San Román señaló que "cuando se produjo el operativo en Barrios Altos salió un informe de Inteligencia (...) con los mínimos detalles, nombres propios, cargos y qué funciones cumplían".
El entonces Comandante de la Escuela de Instrucción del Ejército peruano, el general Rodolfo Robles, expresó recientemente al diario La República que "Fujimori encubrió los crímenes (...) y si "hubiese estado ajeno a la responsabilidad de ese grupo criminal habría ordenado una investigación profunda".
El Grupo Colina formaba parte del Sistema de Inteligencia Nacional peruana durante el gobierno de Fujimori entre 1990 y 2000.
El mismo grupo asesino a diez personas en la llamada Masacre de la Cantuta en 1992

Comienza batalla legal y 'Keiko, habla de 'exceso'
La congresista Keiko Fujimori, hija mayor del ex presidente Alberto Fujimori, califica de "excesivo" el pedido de la fiscalía de 30 años de cárcel para su padre por violaciones a los derechos humanos. La legisladora opina que es un "absurdo" que "quien ha derrotado al terrorismo", según su descripción, tenga que afrontar esa acusación en el juicio que se iniciará el 16 de noviembre. Es parte de la batalla mediático-legal que se pone en marcha ante el primer juicio.
Fujimori tuvo que someterse el viernes pasado al primer interrogatorio judicial en Perú. En privado y bajo estrictas medidas de seguridad, fue interrogado por haber ordenado presuntamente una requisa ilegal del apartamento de la esposa de quien fuera jefe de los servicios secretos durante su gobierno, Vladimiro Montesinos.
La diligencia se realizó en la Dirección de Operaciones Especiales de la policía, donde el ex presidente está recluido desde que legó extraditado a Perú, el 22 de septiembre.

El allanamiento a la casa de Trinidad Becerra se produjo en noviembre de 2000 y es sólo uno de los casos por los que Fujimori fue extraditado. De ser declarado culpable por este caso, el ex jefe de Estado podría recibir una pena de hasta siete años de cárcel.
Otros tres procesos ya tienen fecha: El 26 de noviembre comenzará el juicio por cargos de asesinato y secuestro, en los casos de La Cantuta y Barrios Altos. Luego seguirán dos procesos por corrupción.
SIGUE ADELANTE LA HUELGA NACIONAL INDEFINIDA EN LAS MINAS

La Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúgicos y Siderúrgicos del Perú confirmó la participación de 36 sindicatos de trabajadores mineros en la huelga nacional indefinida que comenzó el lunes 5 de noviembre.
El secretario de organización del sector Nor-Oriente de dicho sindicato, Jesús Del Castillo Rivero, desmintió así las informaciones emitidas días atrás por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, en las que se declaró improcedente la medida de fuerza.
Del Castillo Rivero aseguró que, a pesar de haber logrado algunos acuerdos, el Gobierno y las empresas demoran en su cumplimiento. Entre los acuerdos, figuran la eliminación de los topes de las utilidades, restitución del régimen de jubilación minera, la libre desafiliación de las Administradoras de Fondos de Pensiones y la eliminación del sistema de contrato y servicios.
“Suscribimos un acta de compromisos el 4 de mayo entre los cuales figuraban la normatividad de la jornada de las ocho horas; sin embargo, la ley está durmiendo en el Congreso de la República desde que se presentó y no hay avances al respecto”, aseguró Del Castillo Rivero.
El dirigente sindical advirtió que los mineros continuarán en huelga hasta el final, cuando “el gobierno cumpla con nuestras justas demandas”.
Este paro es la antesala de la jornada de movilizaciones convocada por las centrales sindicales y frentes regionales para el 8 y 9 de noviembre, en demanda del cumplimiento de las promesas electorales del presidente Alan García. En ese marco hay ya huelgas tanto de campesinos cocaleros, como en la sanidad y en la educación.


La Confederación Nacional de Trabajadores (CGTP), anunció que los frentes sociales de las regiones de Cusco, Junín, Huanuco, Loreto, Ucayali y Lambayeque se sumarán a la jornada nacional de movilización del próximo jueves. Y que, además de las marchas programadas en diversas ciudades, también están previstos paros de diversos sectores por el cumplimiento de los compromisos gubernamentales de atención de las demandas sociales y contra la política económica neoliberal.

El TLC, en la Cámara de Representantes de EE.UU.
El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y Estados Unidos será sometido este miércoles al pleno de la Cámara de Representantes, penúltimo paso para su ratificación por el Congreso estadounidense. Ya la Comisión de Medios y Arbitrios dio, la pasada semana, su visto bueno al tratado por 39 votos contra 0.
Si el acuerdo es aprobado por la Cámara de Representantes, entonces será sometido en las próximas semanas al pleno del Senado, cuya Comisión de Finanzas apoyó el texto hace un mes.
El acuerdo con Perú es el primero de cuatro pendientes -los otros tres son Colombia, Panamá y Corea del Sur- en ser enviado al Congreso por la Casa Blanca.
Pese a las presiones del gobierno, los demócratas parecen determinados a no aprobar por ahora el tratado con Colombia, al exigir al gobierno de Álvaro Uribe que resuelva antes el problema de los asesinatos de sindicalistas y el llamado "escándalo de la parapolítica".
(Fuentes: Agencia PÚLSAR-CNR, BBC-Mundo, ANSA-Latina y ADITAL-Telesur)

30.10.07

Perú: Agitación social

COMIENZA UNA OLEADA DE HUELGAS Y PROTESTAS EN TODO EL PAÍS Y EL GOBIERNO DE ALAN GARCÍA TRATA DE CRIMINALIZARLA

Más de 20.000 médicos de la salud pública iniciaron ayer un paro de protesta de 48 horas, mientras 300.000 campesinos cocaleros de 18 valles del país declararon una huelga general indefinida. Los médicos piden un aumento de salarios y rechazan el proyecto de municipalizar la salud pública, según la Federación Médica Peruana.
Y los cocaleros rechazan la erradicación forzosa de sus cultivos de coca.
La oleada de huelgas se incrementará con la paralización anunciada para el 5 de noviembre por la Federación Nacional de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos que incluirá marchas hacia la capital desde diversos centros mineros.

Las medidas de fuerza forman parte de una serie de protestas sindicales, gremiales y regionales en contra del gobierno del presidente Alan García, a quien acusan de aplicar políticas económicas y sociales "erradas", en beneficio de pequeños grupos de poder económico y financiero. Los dirigentes de la poderosa Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) entregaron el lunes en el Congreso un pliego de demandas que sustenta lo que será una Jornada de Protesta Nacional programada para el 8 de noviembre. Ese día los trabajadores de diversos gremios -mineros, estudiantes, obreros de la construcción civil, profesores universitarios, campesinos cocaleros- realizarán movilizaciones en todo el país sin que ello implique un paro de 48 horas.

Mario Huamán, secretario general de la CGTP, que agrupa a un millón de afiliados, anunció una movilización en las calles de Lima dice que en esa jornada, "vamos a expresar nuestra protesta contra el modelo neoliberal y contra el desempleo", dice Huamán.


El gobierno denuncia que, detrás de estas jornadas de protesta, "existe algo extraño" . El presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, va más lejos y, sin atreverse a citar al Presidente de Venezuela, dice que hay una "aparente vinculación" de las protestas con ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas que promueve Hugo Chávez.


El gobierno llama 'terroristas' a los campesinos

La protesta cocalera se desarrolla con el bloqueo de algunos tramos de la carretera Marginal de la selva en la región Pucallpa, unos 840 kilómetros al noreste de Lima, donde los agricultores han colocado troncos y piedras.

El ministro del Interior, Luis Alva, en la misma línea que el jefe del Gobierno, puso en marcha la especie de que hay "indicios" que señalan que la guerrilla maoísta Sendero Luminoso respalda los cultivos de coca. Y lanzó una inquietante amenaza: "Se cuenta con un plan para romper esta alianza de cocaleros y terroristas, y se realiza un trabajo estratégico. Estamos atentos y actuaremos con firmeza para mantener la seguridad y orden del país".

Mientras, centenares de médicos estatales se congregaron ayer en las puertas del hospital Loayza, en el centro de Lima, donde realizaron una manifestación pacífica.
La protesta ha paralizado los hospitales donde la atención es restringida, sin que ello afecte los servicios de emergencia.
El ministro de Salud, Carlos Vallejos, calificó de "político" el paro de los médicos, pero demandó a los dirigentes gremiales suspender la huelga y continuar con el diálogo que -según el ministro- los médicos rompieron de manera unilateral.

A mediados de octubre, los profesores universitarios iniciaron una huelga indefinida en la que participaron más de 20 mil docentes de las universidades públicas, en demanda de mejoras salariales.La Federación Nacional de Docentes Universitarios del Perú (Fendup) logró con esta convocatoria cerrar 24 universidades públicas, ante el incumplimiento del compromiso gubernamental de igualar los sueldos de los profesores con los de los jueces.
(Fuentes :ANSA-Latina, AFP y Agencia PÚLSAR)

Datos personales

Mi foto
Periodista, especializado en Latinoamérica

Pepitorias está en:

BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog TOP 100 WEBLOGS  Bitacoras.com Unión de Bloggers Hispanos Comunidad Blog Hispano Directorio de blogs Blogosfera de Red Progresista Technorati Profile Add to Technorati Favorites
Monitorizar servidor

visitantes


Contador gratis Free counter and web stats