Saharauis, los ojos del desierto

Loading...

9.7.14

EE.UU.-LATINOAMÉRICA

MILES DE NIÑOS CENTROAMERICANOS SE HACINAN DETENIDOS EN REFUGIOS Y BASES MILITARES, EN UNA VIOLACIÓN DE LAS LEYES NORTEAMERICANAS. DENUNCIAS DE MALTRATOS Y ABUSOS SEXUALES


 No es la primera vez que sucede, pero sí la primera vez que el gobierno de los Estados Unidos se ve desbordado. La llegada masiva de niños migrantes, mayoritariamente centroamericanos y en una gran mayoría hondureños, es ya una verdadera tragedia. Desde octubre de 2013 se calcula que más de 50.000 niños y adolescentes han cruzado cruzaron la frontera sur. El gobierno de Obama se ve desbordado y mantiene alojados a miles de estos pequeñosen condiciones de hacinamiento, sin una alimentación adecuada y en instalaciones poco adecuadas, como centros de refugiados y bases militares. Ya se han registrado denuncias por maltratos y abusos sexuales.
  Las imágenes que tomaron los medios que ingresaron a los centros de Brownsville (Texas) y Nogales (Arizona) amplificaron la dimensión del conflicto migratorio. Miles de niños duermen en el piso envueltos en cobertores de aluminio, y en lo que se asemejan a pajareras iluminadas por tubos fluorescentes, los más pequeños descansan unos sobre otros. Se ven también bebés con sus madres, baños químicos, integrantes de las patrullas fronterizas y muchos adolescentes solos. Ese es el principal problema. Que viajan sin la compañía de un mayor a Estados Unidos o con hermanos menores y ahora, la gran mayoría, espera por la deportación.
    Según la Unión Americana de Libertades Civiles de Arizona (ACLU), una activa ONG que denuncia los atropellos contra los inmigrantes en proceso de ser deportados,denuncia “ la forma terrible de cómo los menores están siendo abusados sexual y físicamente, con agresiones verbales; no les dan tratamiento médico y obviamente los niños están en condiciones terribles e inhumanas. Es un problema que hemos documentado por años”, explicó Alessandra Soler, directora ejecutiva de ACLU.
“Había, por ejemplo, una chica de 16 años con un bebé de 2 años, y no le querían dar leche al niño. Otra chica tenía un ataque asmático y no era atendida”, agregó la representante de la ONG en declaraciones publicadas por el diario Prensa Libre, de Guatemala. Once mil niños detenidos en EE.UU. son oriundos de ese país.
Honduras es otra de las naciones más afectadas por la migración de sus menores indocumentados. La embajadora estadounidense en Tegucigalpa, Lisa Kubiske, lejos de aportar una solución civilizadora, declaró: “No tienen status legal para quedarse en los Estados Unidos. Y punto. No importa si son niños o adultos, serán deportados”
El consulado de El Salvador en Tucson, Arizona, relevó que en esa ciudad había 1154 menores indocumentados, de los cuales 379 eran de ese país.  La viceministra para los salvadoreños en el exterior, Liduvina Magarín, constató que al menos en un centro de recepción, los menores “están en una condición deprimente y de total falta de espacio, higiene y alimentos. Es en el Centro McAllen de la Patrulla Fronteriza”.
  Los menores capturados en la frontera –se estima que por día unos 400 intentan entrar a EE.UU.–, son por lo general retenidos 72 horas en centros como los de Brownsville y Nogales. Muchos de ellos, vencido ese plazo ya son enviados a bases militares en California, Oklahoma y Texas. El 60 por ciento terminarán deportados, según la ONG Niños en Necesidad de Defensa (KIND). México, por donde necesariamente deben pasar los menores indocumentados, también deporta: 8577 fueron expulsados del país en 2013. En los primeros cuatro meses de este año, Estados Unidos tomó una medida semejante con niños mexicanos. Rechazó a unos seis mil.
Es un círculo vicioso que relató con agudeza el escritor hondureño Roberto Quesada, un especialista en temas migratorios y autor de la novela Nunca entres por Miami: “Estados Unidos debe recordar que Centroamérica no es Afganistán, ni Irak, ni esos países lejanos en donde se va a promover el caos, sino los vecinos inevitables, y ante la catástrofe local, el destino se llama Estados Unidos. Si continúan patrocinando y respaldando la antidemocracia, los fraudes electorales, la impunidad, entonces abran espacio que masivamente se moverán los centroamericanos hacia los Estados Unidos”.
Una bomba de tiempo
El padre Alejandro Solalinde, conocido defensor de los derechos de los emigrantes y director en México del albergue Hermanos en el camino, alerta de que si el gobierno de Estados Unidos elude darle un trato humanitario a la crisis de los niños migrantes no acompañados, ésta se le revertirá.“Esto es una bomba de tiempo. Se pueden quitar a los niños de enfrente y tomarse la foto, pero será un bumerán y será un problema social incontenible, no nada más para ese país, sino para toda la región”.
Solalinde, señaló que los gobiernos "lo asumen todo como una cuestión de seguridad y su perspectiva no es realmente humanitaria, sólo la revisten de humanitaria...el fenómeno de los niños migrantes no acompañados va a crecer, pero sólo los están exponiendo a la delincuencia, los están poniendo de pechito, los están entregando para que formen parte del crimen organizado”.

Estados Unidos viola sus propias leyes

La política del Gobierno de Estados Unidos de detener a niños y adolescentes migrantes no acompañados y someterlos a procedimiento inadecuado, como un largo período de reclusión, ha puesto a esos niños y niñas en peligro. La evaluación es de Human Rights Watch (HRW), organización estadounidense de derechos humanos, que sostiene que el Congreso debería proteger en vez de castigar a esa clase de migrantes. 
   El Gobierno de Estados Unidos estima que 90 mil niños no acompañados van a cruzar la frontera entre Estados Unidos y México durante 2014, 10 veces más que en 2011.
"La política del gobierno de Estados Unidos de detener a niños en grandes cantidades perjudica a los menores e incumple normas internacionales”, evalúa Clara Long, investigadora de la HRW. "El Congreso debería explorar alternativas a la detención, como las que emplean con éxito otros países que tienen experiencia en cruzamientos fronterizos de este tipo”, agrega Long.

   La legislación de Estados Unidos permite la detención de adolescentes por un lapso máximo de 72 horas. Sin embargo, el reciente aumento de jóvenes que llegan al territorio estadounidense no acompañados ha servido de justificación para detenciones más prolongadas, registrando casos de 10 días o de hasta dos semanas de privación de libertad. Después de ese período, los jóvenes son transferidos a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados en el Departamento de Salud y Servicios Humanos, donde nuevamente pueden ser detenidos.

  Las normas internacionales de derechos humanos, sin embargo, prevén la detención, únicamente, como último recurso y por un período de tiempo corto. Una amplia variedad de estudios vincula la detención migratoria con consecuencias para la salud mental de los niños y niñas, incluyendo daños que perduran más allá de los períodos de detención. Y los jóvenes no acompañados, en particular, son reconocidos como especialmente vulnerables.
De acuerdo con la organización, las actuales políticas de Estados Unidos que se aplican a quienes cruzan la frontera no cumplen las normas internacionales que requieren una cuidadosa revisión de los casos de los adolescentes en favor de sus intereses, ya que pueden ser víctimas de tráfico humano, ser refugiados, pueden enfrentar represalias de traficantes o de violadores de derechos cuando sean regresados. "A los niños no se les proporciona sistemáticamente un abogado de oficio, ni tutores, aunque ambas cosas sean sugeridas por las normas internacionales”, señala HRW.

Medidas de cambio


En ese contexto, HRW solicitó al Gobierno de Estados Unidos que implemente alternativas a la detención para todos los adolescentes migrantes no acompañados, como por ejemplo ponerlos en libertad bajo supervisión de tutores aprobados o situando a los jóvenes en centros con pleno acceso a la educación, nutrición, saneamiento, integración social y esparcimiento adecuados. Pide también que se asegure que la detención sea aplicada solamente en casos excepcionales.
La organización defiende también que, en el caso que haya una real necesidad de detención, que se realice por el período más breve posible y que se efectúe en ambiente apropiado. Solicita además que el Gobierno  proporcione exámenes completos y justos a adolescentes migrantes proporcionados por un especialista en bienestar infantil. Se suma a esto la necesidad de asegurar que los jóvenes no acompañados, especialmente aquellos que necesitan asilo, reciban asistencia de abogado y tutor encargado de representar sus intereses.

Se piden medidas urgentes


   Desde Honduras se pide al gobierno estadounidense que se cumplan los derechos humanos de esos adolescentes, se vele por su libertad, integridad física, psíquica y moral. El presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), Andrés Pavon Murillo, solicitó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington, la adopción inmediata y urgente de medidas cautelares en favor de más de 2 mil jóvenes en esas condiciones.
Según Murillo, entre esos adolescentes hay hondureños, guatemaltecos y salvadoreños, que se encuentran en diferentes casas de detención en Estados Unidos. Él entiende que tales detenciones no están reguladas bajo criterios de necesidad y proporcionalidad. "Esos niños hicieron el viaje en busca de sus padres que, de antemano, estaban radicados en Estados Unidos; muchos de ellos andan en busca de una oportunidad económica que les permita enviar dinero a casa”, afirmó en documento enviado a la CIDH.
"Los índices de pobreza todavía son perceptibles en los países centroamericanos, conocidos como los países del triangulo norte de América Central, donde mucha gente quiere huir de la violencia o del abuso”, complementó. Según él, se suma a esto el riesgo de tráfico de personas. "Lo que obliga a la solidaridad con esos países para evitar que continúe creciendo el delito amparado en la impunidad”, defendió Murillo.

Serán deportados

La Casa Blanca aseguró este lunes 7 de agosto que la "mayoría" de los niños inmigrantes centroamericanos que llegaron a Estados Unidos serán deportados.
Es "improbable" que estos niños "puedan cumplir los requisitos para la asistencia por razones humanitarias, lo que significa que la mayoría no tendrá una base legal para permanecer en este país", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en una rueda de prensa.
Earnest aseguró que estas declaraciones no deben interpretarse como un intento de "juzgar de antemano" el resultado del proceso judicial que atraviesan estos menores y que se evalúa caso por caso.
El Gobierno estadounidense presentará  al Congreso su plan definitivo para acelerar la deportación de los niños centroamericanos que llegan a la frontera.
(Fuentes: Página12, La Jornada, Adital y BBC Mundo) 

No hay comentarios:

Archivo de Pepitorias

Datos personales

Mi foto
Periodista, especializado en Latinoamérica

Pepitorias está en:

BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog TOP 100 WEBLOGS  Bitacoras.com Unión de Bloggers Hispanos Comunidad Blog Hispano Directorio de blogs Blogosfera de Red Progresista Technorati Profile Add to Technorati Favorites
Monitorizar servidor

visitantes


Contador gratis Free counter and web stats