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3.8.10

Colombia-Venezuela

LOS COLOMBIANOS VOTAN POR VENEZUELA CON LOS PIES Y MÁS DE 300 HUYEN CADA DÍA DEL 'PARA'-PARAÍSO HACIA EL 'INFIERNO' BOLIVARIANO



Un estudio que realizó durante 90 días la Asociación de Colombianos en Venezuela arrojó que diariamente un promedio de unos 352 colombianos cruzan la frontera para huir y refugiarse en Venezuela, informó el coordinador de dicha organización, Juan Carlos Tanus.

Durante una entrNegritaevista concedida al programa Contra Golpe, que transmite Venezolana de Televisión (VTV), Tanus indicó que de esa cantidad, el 62% se queda en Venezuela y tratan de hallar allí una nueva vida. Las razones de esta migración son fundamentalmente económicas y, según es estudio, la mayoría de los inmigrantes manifiestan su deseo de no regresar a Colombia hasta tanto no se resuelva el problema de la escasez de puestos de trabajo que existe.

“Hay escenarios como el de la costa norte colombiana donde el avance del paramilitarismo en el departamento de Córdoba ha provocado que 12% de su población actualmente viva en Venezuela, mientras que en el departamento de Sucre el 20% de la población también vive en Venezuela”, explicó.

Tanus indicó que la inmigración se ha incrementado durante el gobierno del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, prueba de ello es que en 2002, cuando éste asume la presidencia, alrededor de 23.000 ciudadanos se mudaron a Venezuela; en 2003 sobre los 66.000 y, en los últimos ocho años, se podría hablar de 480.000 colombianos que parten hacia Venezuela.

“Esto puede interpretarse como un fracaso de la política de seguridad del gobierno de Uribe. Sobre todo porque la mayoría de los desplazados huyen por motivo de la violencia paramilitar”, aseguró.

Detalló que son mayoría las mujeres , entre los colombianos que emigran a Venezuela. “Son el 58% de la migración, son mujeres que perdieron a su familia, a su pareja, mujeres que vienen con sus hijos a hacer nuevos proyectos de vida”.


La crisis colombo-venezolana y 'El otoño del padrino'
por Raúl Zibechi (*)

La crisis desatada por el gobierno saliente de Colombia, está siendo acotada por el resto de los gobiernos de la región, que dieron prioridad a la unasur en detrimento de una oea que siguen en caída libre por estar más aferrada al pasado que al futuro.

“Santos debe hacer su mejor esfuerzo para que Uribe acepte la embajada en Beijing”, escribió la revista británica The Economist como consejo sencillo para evitarle al nuevo presidente lo que puede convertirse en una pesadilla: la interferencia de Álvaro Uribe en todo lo que suceda en Colombia durante su ausencia en el Palacio de Nariño. A estas alturas son pocos los que dudan que detrás de la fuerte denuncia contra Venezuela exista otra cosa que no sea el temor a perder pie en la política interior, con riesgos graves para su propia persona.

Del lado bolivariano son también las cuestiones domésticas las que llevaron a Hugo Chávez a escenificar el drama de la agresión al país, con anuncio mediático que incluyó la presencia de Diego Armando Maradona, convirtiendo el asunto en un sainete diplomático. Si el colombiano teme por su futuro inmediato, el venezolano mira de reojo las elecciones legislativas del 26 de setiembre que, por primera en sus diez años de gobierno, pueden resultarle adversas llevando al régimen a una situación compleja y delicada.

Luiz Inazio Lula da Silva fue el más cáustico de los presidentes de la región: “Lo que me pareció extraño es que esto ocurre a pocos días de que el compañero Uribe deje la presidencia. El nuevo presidente dio señales claras de que quiere construir la paz. Marchaba todo bien hasta que Uribe hizo la denuncia” (Telam, 25 de julio). La pregunta que todos se hacen, es qué llevó al presidente de Colombia a desempolvar un tema archisabido, la presencia de miembros de las farc en suelo venezolano, apenas dos semanas antes de abandonar el cargo.

Colonia del imperio


La revista Semana pasa por ser un medio vinculado a la familia Santos, uno de los apellidos incrustados en la elite colombiana desde el período colonial. En la columna semanal de Antonio Caballero, uno de los más brillantes periodistas del país, el sábado 17 de julio, se develan algunos pormenores de la fuerte pugna entre Uribe y Santos. “Es una bofetada a Uribe nombrar canciller a la única funcionaria de su gobierno que tuvo la dignidad de renunciarle porque discrepaba de su clientelismo”, escribió en referencia a María Ángela Holguín, canciller designada por el presidente electo.

“Historia de romanos” se titula la formidable pieza periodística. Porque los emperadores de la decadencia romana solían asesinar a su antecesor, pero siempre fue imposible asesinar al sucesor. “Es precisamente eso lo que está intento hacer en los últimos días de su mandato: asesinar al presidente electo”. Caballero interpreta la denuncia de Uribe sobre la presencia de las farc en Venezuela como un intento de sabotear la normalización de las relaciones cuando Chávez ya había sido invitado a la asunción del mando el próximo 7 de agosto.

Más aún. La canciller designada había manifestado su deseo de “aclarar las diferencias” a raíz del bombardeo del campamento de Raúl Reyes en Ecuador, lo que supone el intento por despolarizar las relaciones bilaterales, algo que podría ser beneficioso para Colombia pero en modo alguno para el Comando Sur que ha diseñado una política anclada en escalar los conflictos como forma de ganar presencia en el patio trasero.

No quedan ahí las diferencias entre Uribe y Santos. El ministro de Agricultura designado, Juan Camilo Restrepo, se opuso durante años a las políticas agrarias del uribismo. Santos declaró su intención de propiciar la reconciliación entre los poderes Ejecutivo y Judicial, que tuvieron choques casi permanentes durante el uribismo, ya que el segundo denunció decenas de casos de parapolítica (parlamentarios financiados por los narcoparamilitares) en las filas del partido oficialista y finalmente impidió la segunda reelección de Uribe pese a que las encuestas lo daban como favorito.

“Sus últimos días de gobierno los está dedicando Uribe a raspar hasta la costra la olla de las finanzas públicas, dejando comprometidos para 20 años los gastos de la nación”, denuncia Caballero. Entregó minas de oro, firmó obras para el metro y un tren de cercanías, y llegó a nombrar embajadores. Ese es Uribe. El hombre venido de abajo que la oligarquía colombiana, a quien Santos encarna, nunca terminó de aceptar.

Pero las disputas no van a terminar con el emperador acuchillado. “Este país no es un imperio, sino una colonia del imperio. Así que es más probable que la cosa se resuelva con la extradición de Uribe a los Estados Unidos”, concluye Caballero. ¿Exagerado? Sin embargo, de eso se habla en voz baja en Bogotá, por lo menos desde hace cinco años. No es probable que algo así suceda, pero no son pocos los que le tienen ganas a Uribe. Y que se diga en voz alta, como se a hace ahora, es más que significativo.

Uribe integró el narcotráfico y fue aliado de los paramilitares, según figura en el Archivo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos revelado por la revista Newsweek (8 de agosto de 2004). Allí se establece que Uribe formaba, en los años 90, parte del cartel de Medellín, comandado por el narcotraficante Pablo Escobar, de quien era amigo íntimo.

El informe de la inteligencia estadounidense fue emitido en 1991, incluye a más de cien traficantes, sicarios y abogados vinculado a Escobar y dice textualmente: “Álvaro Uribe Vélez, un político colombiano y senador dedicado a colaborar con el cartel del Medellín desde altos niveles del gobierno”. En el mismo párrafo asegura que “es un amigo personal cercano de Pablo Escobar”.

¿Quién dijo cambios?


Nadie debe esperar cambios de fondo con el gobierno de Santos. Como ministro de Defensa de Uribe, fue quien dio la orden de atacar el campamento de las farc en Ecuador y es responsable directo de los “falsos positivos”, los cientos de jóvenes asesinados por el ejército para hacerlos pasar por bajas de la guerrilla. Sin embargo va a promover algunos cambios. Hasta ahora mantuvo silencio en la disputa Uribe/Chávez, y en su gira regional anunció que va a renovar totalmente la cúpula militar, colocando por vez primera a un almirante e como comandante en jefe.

Mientras Uribe y el canciller saliente, Guillermo Bermúdez, lanzaban gruesos ataques a Venezuela, el futuro vicepresidente, Angelino Garzón, ex sindicalista y hombre de izquierdas en los ochenta, valoró positivamente las declaraciones de Chávez al pedirle a la guerrilla que reconsidere su estrategia “porque el mundo de hoy no es el de los años sesenta”.

Las relaciones internacionales serán la prioridad de Santos. Su estrecha alianza con Estados Unidos está fuera de discusión, pero se propone diversificar las relaciones, darle prioridad a la diplomacia, la integración y la cooperación, y proceder a institucionalizar los vínculos internacionales. De hecho, antes de asumir realizó una gira por Europa y luego por Sudamérica.

“Para avanzar hacia la prosperidad democrática, será necesaria una mayor diversificación de las relaciones internacionales de Colombia, tanto en el ámbito multilateral como también en la búsqueda de nuevos socios y alianzas estratégicas en el ámbito internacional”, dijo Santos al delinear lo que serán los próximos cuatro años. La “prosperidad democrática” sustituye como prioridad la “seguridad democrática”, lo que representa una nueva apuesta estratégica.

Derrotada la guerrilla luego de ocho años de cerco y aniquilamiento, reducida a su mínima expresión (menos de 10 mil combatientes aislados), fortalecido el Estado y sus aparatos armados, se trata de recuperar la economía como forma de pavimentar la estabilidad. En suma, la misma política que se inauguró en 2002 con Uribe, pero adaptada a las nuevas realidades, entre las que destaca un mundo multipolar y una superpotencia en declive gobernada por Barack Obama.

Mejorar las relaciones con los vecinos y pasar de la “diplomacia del micrófono” a una diplomacia más profesional. Por eso la opción de nombrar a Holguín como canciller: “Hasta ahora los nombramientos en esa cartera se han manejado como forma de pago por compromisos políticos”, dice un experto en política exterior a Semana, que llevó a que “en las embajadas el personal de carrera es tan sólo del 12 por ciento”. El objetivo sería pasar de las reacciones en caliente a una planificación a largo plazo.

Recomponer las relaciones con Venezuela tiene una lectura estrictamente económica. El ex vice caniller Diego Cardona opina que el modelo económico de Santos es similar al de los tigres asiáticos, “pero para poder hacerlo realidad necesita un mercado como el de Venezuela, que es un mercado natural”. En efecto, el país vecino fue siempre el segundo mercado de las exportaciones colombianas hasta que las sucesivas crisis diplomáticas lo hundieron.

En 2008 Venezuela importó de Colombia por 7.000 millones de dólares, cifra que caerá a menos de 1.500 millones este año. La industria manufacturera es la más afectada (papel, cartón, plásticos, material eléctrico, vestimenta y alimentación) que ahora busca otros destinos. En las zonas fronterizas la crisis es total y el contrabando creció hasta un 70 por ciento. La caída de sus exportaciones hacia el vecino explica por lo menos la caída de un punto del producto bruto que este año apenas crecerá un 2,5 por ciento, frente a un promedio de 4 por ciento de la región.

Por otro lado, Colombia ostenta el mayor nivel de desempleo y la mayor tasa de informalidad de Sudamérica. La pobreza llega al 46 por ciento y la indigencia al 16, tasas que se vienen reduciendo de forma demasiado lenta. Este conjunto de problemas estructurales convenció a Santos de la necesidad de priorizar la economía para poder sustentar los éxitos militares, ya que un crecimiento acelerado sería la mejor forma de evitar un renacimiento de la guerrilla y la protesta social.

La UNASUR, otra vez

El gobierno bolivariano aprovechó la crisis para cohesionar a su electorado con un discurso centrado en la dignidad nacional y disparando la sensación de país agredido por su vecino y, sobre todo, por Estados Unidos. Hasta que Uribe disparó las denuncias sobre la presencia de guerrilleros en Venezuela, los temas dominantes eran la pérdida de 120 mil toneladas de alimentos por mala gestión, equivalentes a 7.000 millones de dólares en un país jaqueado por la escasez, la caída del producto bruto de casi un seis por ciento en lo que va de 2010 y una inflación del 30 por ciento en el primer semestre.

Por eso muchos observadores estiman que la crisis no resolverá hasta el 27 de setiembre, el día después de las legislativas. En la coyuntura internacional actual, a todos los países conviene una rápida solución del diferendo y un restablecimiento del buen clima regional, que no sólo lubrica las relaciones comerciales sino la integración.

Uno de los aspectos más destacados es el papel que está jugando la unasur como eje de resolución de conflictos. Si Uribe prefirió la oea como escenario para sus denuncias contra Venezuela, el resto de los países optaron por la alianza sudamericana que ya jugó un papel relevante en 2008 cuando tomó cartas en el conflicto interno boliviano respaldando a Evo Morales ante los intentos desestabilizadores de los autonomistas de Santa Cruz.

En la siguiente crisis, en 2009 ante la cesión de instalaciones militares a Estados Unidos por el gobierno de Uribe, la unasur sirvió como espacio para que Colombia defendiera el acuerdo que había firmado con Washington. Ahora muestra su consolidación como la institución en la que los países decisivos de la región confían para vehiculizar sus relaciones y resolver conflictos. La creciente marginación de la oea es uno de los resultados más esperanzadores de la crisis actual.

(*) Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales. Artículo distribuido por http://alainet.org



Colombia y las bases de datos basura
por Laurent Jones (*)
01/08/10

La reciente decisión del Departamento de Estado de los Estados Unidos de negar la solicitud de visado a uno de los periodistas más reconocidos por la denuncia de la vulneración de los DDHH en Colombia, Hollan Morris, le da la razón a los activistas que en múltiples oportunidades han manifestado el intolerable nivel de persecución al que el actual gobierno ha sometido a todo lo que huela a oposición.

Quizá lo primero que haya que decir es que Colombia se ha convertido en un patético país-prisión en el que sus ciudadanos no pueden trasladarse prácticamente a ningún lugar del mundo, salvo importantes excepciones como Brasil, sin haber sido previamente sometidos a un humillante cacheo en su vida financiera, profesional y familiar en aras de satisfacer las exigencias que a cada país se le antoje imponer, lo que en ningún caso garantiza la obtención del visado. La amplia potestad de los estados de negar el visado sin que medie ni la más minina justificación, permite que la discrecionalidad encubra vulgares criterios discriminatorios. Esta lamentable situación ha establecido una cómplice vulneración global de los DD.HH. a sus nacionales.

El origen de esta realidad ha sido producto de una combinación de dos aspectos, primero, la actuación del gobierno de Estados Unidos que en los 90, en el marco de su lucha antidrogas, incluyó a Colombia en la lista de los parias del mundo; y segundo, la gran debilidad de sus gobiernos, que, pese a ser excluidos de los grandes réditos del turismo y comercio internacional; y verse aislados social y políticamente, no han sido capaces de controvertir en forma seria dicho estatus.

De hecho si bien el origen del veto a los nacionales colombianos fue la lucha antidrogas, la misma no tenía ningún sustento cuando con los cambios políticos estadounidenses hacia el polo del antiterrorismo, se propició una profunda alianza entre el gobierno de Bush y Álvaro Uribe. Al parecer las dos veces que Uribe vino al rancho tejano de Bush no fueron suficientes para que este tema se ventilara.

En este contexto, el ascenso del presidente Obama fue recibido por la izquierda democrática como una esperanza de cambio en Colombia y en especial, de mayor control al gobierno de extrema derecha de Uribe inflado por el discurso antiterrorista tras los ataques del 11-S.

De hecho la apuesta de Uribe con el partido republicano llegó a tal nivel que recibió en Cartagena de Indias, y con honores de estado, al apenas candidato republicano John McCaine, cuando éste se encontraba en plena contienda política. Por lo que en sus inicios, el triunfo de Obama parecía una verdadera cachetada al mandatario del sur.

No obstante, las cosas no necesariamente se enrumbaron por el camino más evidente. Durante el gobierno de Obama las relaciones con USA han permanecido en una zona de turbulencia y constante ambigüedad, por una parte la distancia marcada por el mandatario estadounidense frente a la potencial reelección de Uribe con la célebre frase de que “dos periodos de gobierno son suficientes” fue leída como un gesto de rechazo a la gestión del presidente colombiano y de alguna manera un veto a las múltiples denuncias de 8 años de escándalos por extralimitaciones y abusos en las actividades de los organismos de inteligencia y de seguridad, dentro de los cuales se encuentran los conocidos como los “falsos positivos”, el desplazamiento masivo y forzado de la población campesina e indígena hacia las ciudades, y las allí denominadas “chuzadas” telefónicas: un plan de espionaje organizado por el mismo gobierno en contra de altos funcionarios de la rama judicial, congresistas de la oposición, periodistas críticos y prácticamente toda persona que se le interpusiese al entorno de unanimismo que pretendió crear el saliente gobernante.

Por otra, el aplazamiento de la discusión del Tratado de Libre Comercio –TLC- con Colombia, que definitivamente ha quedado de último en la lista de espera de los países en vías de desarrollo que buscan el supuesto beneficio (lo que por lo demás no está nada claro), quedando detrás de los recién llegados. Esto mostró otro gesto de rechazo, aunque el mismo no resultaba obvio con la actitud del ex embajador de Estados Unidos en Colombia, muy cercano a Uribe y prácticamente indiferente a los escándalos, lo que pareció evidenciar que su gobierno no tenía directrices claras.

Quizá lo único que pueda afirmarse con relativa solidez es que para Obama, el país preferido de Bush en A.L., es realmente irrelevante y tal relajamiento ha permitido que se lleve a cabo el refrán de que “cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta”. Así, pese a no contar con su apoyo, Uribe ha hecho fiesta con la ausencia de un mayor seguimiento a sus movimientos por parte del gobierno del norte.

Ahora bien, es posible suponer que ante la inicial presión con el TLC, Uribe se haya visto obligado a ofrecer ciertos beneficios al gobierno estadounidense, el primero de ellos pudo ser la aceptación de las bases militares teniendo a todos sus vecinos en contra, el segundo pudo ser la entrega de la bases de datos de los organismos de inteligencia y contrainteligencia creada con chuzadas realizadas por el Departamento Administrativo de Seguridad –DAS-, claro, totalmente contaminada. Con lo que Uribe mataba dos pájaros de un tiro: quedaba bien con Obama y, de paso, le daba un escarmiento a sus contrincantes.

Así el gobierno demócrata de Obama le presta, sabiéndolo o no, un invaluable servicio al gobierno de derechas colombiano. El problema ahora es que hará el Presidente estadounidense con el titular del Nuevo Herald en Miami que dice “Polémica por visa de periodista colombiano” y en sus páginas interiores “niegan visa a fuerte crítico de Uribe”. En palabras del Director de la división para las Américas de Human Rights Watch, José Manuel Vivanco, quien justamente había premiado a Morris en el 2007 por su destacado trabajo a favor de los DD.HH. “Aquí hay que asegurarse que la administración de Obama no se deje usar o manipular por el gobierno y los servicios de inteligencia de Colombia”. (Nuevo Herald, 13 de julio 2010).
Para terminar vale la pena anotar que la ley de inteligencia y contrainteligencia (1288 de 2009) que permite el espionaje a cualquier persona por los cifrados conceptos de seguridad nacional, terrorismo, orden democrático, por parte de los organismos de inteligencia colombianos, prácticamente sin ningún control institucional, ha sido recientemente demandada por la organización de defensa de DDHH -Asociación Colombiana de Juristas- y la Fundación Reiniciar, conformada por los sobrevivientes del genocidio al partido político de izquierda, la Unión Patriótica. En el Concepto que en dicho trámite debe rendir el Procurador General de la Nación se solicitó a la Corte Constitucional declarar inconstitucional la integridad de la ley por vicios de fondo al no haber sido tramitada como ley estatutaria pese a comprometer el pleno ejercicio de los derechos fundamentales a la intimidad, el buen nombre, al habeas data, la honra, entre otros. Así, la Corte Constitucional tiene la palabra en Colombia, pero lo que no queda claro es quién parará esa rueda suelta de las bases de datos basura, creadas con datos falsos y con el único propósito de estigmatizar y perseguir a los defensores de derechos humanos en países con graves vulneraciones de estos derechos. Lo que está sucediendo en la embajada de Estados Unidos en Colombia nos alerta sobre esta nueva arma de la información creada con espionaje, mentirosa y secreta, recopilada, guardada e irresponsablemente negociada entre países en detrimento de los ciudadanos.

(*)
Laurent Jones es una joven jurista francesa actualmente radicada en Bogotá y colaboradora en Colombia de la Revista Sinpermiso, donde se publica este artículo.


(Fuentes: LibreRed-RNV, Alai.org y Sinpermiso.info)

15.10.09

Latinoamérica:Economía e Integración

LA CUMBRE DEL ALBA SE DISPONE A SUSTITUIR EL DÓLAR POR EL SUCRE, UN PRIMER PASO HACIA LA SOBERANÍA FINANCIERA. TAMBIÉN SE PRONUNCIARÁ CONTRA LAS BASES MILITARES EXTRANJERAS












Los países de ALBA buscarán desde el viernes en Bolivia establecer un sistema de compensación para las operaciones comerciales de la región como primer paso para crear el SUCRE por el dólar. El SUCRE (Sistema Unico de Compensación Regional), que comenzaría a operar en 2010 en el comercio entre los países del ALBA, daría así el primer paso en la creación de una moneda única similar al euro de la Unión Europea.

Se trata de avanzar en la búsqueda de "soberanía económica y monetaria", según el viceministro boliviano de exportaciones, Huáscar Ajata, porque los países del sistema "realizaríamos las transacciones mediante un medio de compensación propio". La creación del sistema que postula comercio justo en base a la compensación en lugar de la competencia libre será tema central de la reunión de presidentes de los nueve países de ALBA que comenzará el viernes en Cochabamba.

Tras la firma del tratado constitutivo del Sucre, un equipo técnico multidisciplinario formado por delegados de los nueve países que integran la Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América trabajará para poner en marcha el sistema. Según Ajata, uno de los beneficios mayores del sucre "será la reducción de riesgos provenientes del tipo de cambio", lo que facilitará la inversión "a través de las fronteras y el intercambio" comercial.

Además, los mandatarios del ALBA (Ecuador, Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua, Honduras, Dominica, San Vicente y Granadina y Antigua y Barbuda) también debatirán la creación de un tribunal internacional de arbitraje que reemplace al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), del Banco Mundial.

En la cita los jefes de Estado también deliberarán sobre un proyecto de Declaración, a iniciativa de Bolivia, sobre políticas y procedimientos de protección de la Tierra, para llevar a la Cumbre del Clima de Copenhague.

El gobierno boliviano informa que es posible la presencia en la Cumbre del presidente Fernando Lugo, de Paraguay, y de invitados de Uruguay, República Dominicana, Haití y Rusia como observadores

Rechazo a la instalación de bases militares extranjeras

La VII Cumbre del Alba, aprobará una declaración de rechazo al régimen dictatorial de Roberto Micheletti en Honduras y contra la instalación de bases militares de Estados Unidos en Colombia. Sobre Honduras, la cumbre pretende dar un respaldo al mandatario constitucional Manuel Zelaya, quien forma parte del Alba, y condenará la posición de Micheletti, y pedirá que éste sea juzgado por atentar contra las libertades de expresión, de circulación y de pensamiento, y por las muertes ocurridas durante su régimen.

Sobre la instalación de bases militares estadounidenses en Colombia, los mandatarios del Alba rechazarán el convenio suscrito por los gobiernos de ambas naciones. De hecho, puede imponerse la propuesta de la “línea dura” encabezada por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien en las últimas reuniones de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la celebrada en Bariloche (Argentina) y en Quito (Ecuador), no consiguió que se aprobara su propuesta de imponer controles regionales a la instalación de bases militares extranjeras.
Según el canciller boliviano David Choquehuanca, hasta este jueves está confirmada la asistencia a la VII Cumbre del Alba de los presidentes de Ecuador, Rafael Correa; de Venezuela, Hugo Chávez; de Nicaragua, Daniel Ortega, y los primeros ministros de San Vicente y las Granadinas, Ralph E. Gonsalves; de Antigua y Barbuda, Baldwin Spencer, y de Dominica, Roosevelt Skerrit. La participación del presidente de Cuba, Raúl Castro, en esta reunión no está confirmada, al igual que los mandatarios Fernando Lugo, de Paraguay, y la canciller hondureña, Patricia Rodas, quien puede representar a Zelaya.

El Alba fue creado hace ya cinco años , como una alternativa al TLC (tratado libre de comercio) impulsado por Estados Unidos. Ahora, el Alba ,pretende fortalecerse como un bloque económico parecido al sistema de la Unión Europea.
En esta cumbre también se celebrará una primera reunión de complementariedad productiva que reunirá a empresarios de Cuba, Ecuador, Venezuela y Bolivia para realizar ruedas de negocio entre los países que forman parte del grupo económico.

El viceministro boliviano de Comercio Exterior, Pablo Guzmán, explicó que se trabajará en un reglamento consensuado en un 90 por ciento para establecer a cuánto equivale
un “sucre” en la moneda de cada país miembro del Alba.

Por el comercio justo entre los pueblos


El vicepresidente boliviano, Álvaro García, subraya que la VII Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) será el espacio ideal para impulsar el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP). En conferencia de prensa, García precisó que las medidas implementadas al respecto permitirán encarar el desarrollo regional de forma conjunta y bajo principios de complementariedad y no de competitividad como pretenden los países imperialistas.

El TCP es el resultado de una propuesta defendida por el presidente Evo Morales , como respuesta al agotamiento del modelo neoliberal, fundado en la desregulación, la privatización y la apertura indiscriminada de los mercados. En reiteradas ocasiones el mandatario boliviano ha planteado ese presupuesto como política alternativa frente a la competitividad del Tratado de Libre Comercio (TLC) impulsado por Estados Unidos.


Cumbre de los movimientos sociales

Más de 700 delegados de los movimientos sociales y pueblos indígenas de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), inician este jueves en Cochabamba su primera cumbre. A las deliberaciones en la Casa Campestre, a unos 10 kilómetros del centro de Cochabamba, asisten además representantes de 40 países de América, Europa, África y Asia.Entre los temas de esa cita, que forma parte de la VII Cumbre del ALBA, sobresalen economía comunitaria, cambio climático, soberanía alimentaria, autonomía-autodeterminación, consulta y participación sistemática en proyectos y megaproyectos.También debatirán sobre los fundamentos del ALBA y el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), esta última es una iniciativa del presidente boliviano, Evo Morales.

Los acuerdos y resoluciones alcanzados en las siete mesas de trabajo serán presentados a los presidentes y representantes de los países que conforman en mecanismo de integración regional, en un acto de masas que se celebrará el próximo sábado en el Estadio Felix Capriles. Esta concentración, a la que se espera la asistencia de unas 30 mil personas, será el colofón de la Cumbre.
(Fuentes:ANSA-Latina, Radio Erbol,Prensa Latina y La Prensa-La Paz)

2.9.09

EE.UU-Latinoamérica:Intervención militar

ESTADOS UNIDOS PODRÍA INSTALAR OTRA BASE EN AYACUCHO. MIEMBROS DEL GOBIERNO DEL PERÚ CALIFICAN PÚBLICAMENTE DE NECESARIA LA PRESENCIA MILITAR NORTEAMERICANA EN EL TERRITORIO NACIONAL


El Ministro de Defensa del Perú Rafael Rey ha dado el aldabonazo, al confirmar este domingo o que ya se rumoreaba hace meses, que Estados Unidos tenía la vista puesta en Perú para instalar allí una base militar en sustitución de la de Manta en Ecuador. El rumor se desvaneció al anunciarse el acuerdo con Colombia, para la presencia militar norteamericana en siete bases de ese país. Pero por estar militarmente presentes, parece ser que, en el Perú, también va a ser.

El ministro Rey dio a conocer que en los últimos meses ha hablado con distintos funcionarios norteamericanos, como son miembros de la Cámara de Representantes, senadores y algunos embajadores para hacerles ver la necesidad, según su opinión de una "corresponsabilidad en esta lucha contra el narcotráfico". Aunque horas más tarde, mediante comunicado, Rey intentó aclarar que no sugirió la instalación de una base militar de EE.UU. en el Perú, terminó ratificando que es "su deseo" que los norteamericanos "participen en la lucha antisubversiva en el VRAE". (Valles de los ríos Ene y Apurímac, donde tiene presencia militar Sendero Luminoso)

El ministro de Defensa peruano Rafael Rey, dijo además que lamentaba que el Perú no cuente con ayuda norteamericana para la lucha antisubversiva, que, dijo, ahora se encuentra mezclada con el narcotráfico en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE).

“En el Perú, la colaboración de los norteamericanos para la lucha contra el narcotráfico es muy positiva, y lamentablemente no contamos con la ayuda norteamericana para la lucha antisubversiva, que ahora se encuentra mezclada con el narcotráfico en la zona del VRAE”, dijo el ministro en una radio local.

Tras este primer tanteo, el presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez confirmó de alguna forma la noticia, al asegurar que el Ejecutivo podría debatir la posibilidad de una instalación de bases militares de Estados Unidos en el Perú, aunque, matizó aun no se ha abordado.

Reacciones en contra


Las declaraciones han provocado reacciones de diversos sectores; algunos le recomendaron que se informe mejor antes de hablar y que deje el cargo a una persona preparada en temas de defensa y seguridad nacional. Otros llegaron a pedirle que se vaya a vivir a Estados Unidos si le gusta tanto ese país.

El legislador Daniel Abugattás dijo, comentando que no le extrañaría que pronto el ministro pida que el Perú se convierta en una colonia de Estados Unidos y que las palabras de Rey demuestran "su afán entreguista en desmedro de la soberanía nacional". Este congresista de la oposición no descartó que detrás de lo manifestado por el titular de Defensa esté la intención del gobierno de medir la reacción pública ante la posibilidad de permitir presencia militar estadounidenses en el Perú .

Por su parte, el ex comandante general del Ejército, general José Graham rechazó lo dicho por Rey en su condición de ministro de Defensa, y enfatizó que Rey, con sus declaraciones, pone en duda la capacidad de las Fuerzas Armadas del Perú para luchar contra la subversión. Agregó que las fuerzas castrenses están preparadas para hacer frente a los remanentes terroristas que operan en el VRAE y lamentó las palabras de Rey.

El ex titular de Defensa, David Waisman, dijo por su parte que Rafael Rey carece de información necesaria para opinar sobre seguridad nacional y lucha contrasubversiva y no es un persona adecuada para ostentar el cargo confiado por el presidente Alan García.

Aeropuerto militar en Ayacucho

Estados Unidos busca cercar los procesos políticos progresistas que se están desarrollando en estos momentos en América con la instalación de nuevas bases ahora también en Perú, según Carolus Wimmer, Vicepresidente del Parlamento Latinoamericano y secretario de relaciones internacionales del Partido Comunista de Venezuela.

“Barack Obama persigue recolonizar y disciplinar su tradicional patio trasero, que se le había ido de las manos por haberse distraído en otras regiones como el Medio Oriente y ahora pretende recolonizar el hemisferio con las bases en Colombia, Guyana Francesa e incorporando ahora a Perú en este plan”, agrega.

El diputado comunista asegura que los Estados Unidos pretenden instalar un aeropuerto militar en Ayacucho, ubicado a 575 kilómetros al sudeste de Lima.
“Esto no es un invento de nosotros, acaba de ser confirmado por el jefe del Ejército peruano, general Edwin Donayre, y de concretarse esta negociación, Washington podría sumar otro punto de utilidad geopolítica y militar en un futuro cercano en nuestra región”, asegura.

Dice que la zona seleccionada por el Comando Sur fue el epicentro de la guerra de contrainsurgencia que vivió Perú en los años 80 y 90, y que guarda una importancia geopolítica de primer orden, pues está equidistante del conflicto interno colombiano, la llamada Media Luna boliviana y la amazonía brasileña.

Recuerda que los Estados Unidos ya tienen presencia militar en Ayacucho, donde vienen realizando las maniobras “Nuevos Horizontes” con las Fuerzas Armadas peruanas y que además, cuentan con una base naval en Iquitos, región amazónica estratégica del norte peruano, en la cual disponen de lanchas de combate.
Para Wimmer el plan con Perú persigue instalar nuevas bases militares para los Estados Unidos aunque lo digan en estos momentos sea que quieren es un aeropuerto militar.


Perú-Colombia, la vanguardia andina de Washington


No se trata de ninguna sorpresa. Perú y Colombia son, en este momento, los primeros aliados de Estados Unidos en Suramérica y sus presidentes, Alan García Pérez (AGP)y Álvaro Urive Vélez (AUV) sus primeros adalides. AGP, por el Perú ha sido y es el único país de la región en apoyar a Uribe ante la Unasur y, previamente en la fracasada gira del presidente colombiano para convencer a sus vecinos de la necesidad que tiene Colombia de permitir a EE.UU el uso de siete bases militares colombianas.

El Gobiern canciller peruano, José Antonio García Belaúnde reafirmaba en una entrevista publicada del diario limeño El Comercio, esa posición. "Respetamos y creemos conveniente que los países sientan que la decisión colombiana no es una amenaza", dijo García Belaúnde, al referirse a la posición peruana en la cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que se celebró en Bariloche para debatir sobre el acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos, que causado tanta preocupación en la región.

Ambos países, Perú y Colombia, hicieron causa común y quedaron en minoría en la reunión de Bariloche , a la que, con la compañía de Alan García, sí acudió Uribe, quien se abstuvo de ir a la de Quito del pasado día 10 de agosto.

Ahora el gobierno del Perú muestra cómo, defendiendo la decisión colombiana, se estaba defendiendo a sí mismo. Este mismo domingo, el ministro de Defensa peruano, Rafael Rey volvió a repetir que "las bases militares que Estados Unidos planea instalar en Colombia no significan una amenaza para la región" , tal como manifestaron algunos países en Bariloche.

UNASUR:
¿Empate técnico?

Por Miguel Guaglianone (*)

Culminó una muy difícil y compleja reunión de Unasur cuyo tema principal fue el acuerdo realizado entre Colombia y Estados Unidos para la instalación en territorio colombiano de un número no determinado de bases militares (u operaciones militares) de las fuerzas armadas de EE.UU. Tan compleja fue esta reunión, que rompió varios paradigmas en eventos de este tipo. Diez minutos antes de finalizar, todavía nadie tenía claro cual iba a ser la resolución final, o si siquiera habría una. El primer acuerdo al que se llegó apenas iniciada la sesión fue que el debate sería público, con la manifiesta disconformidad del presidente Lula de Brasil, quien argumentó que no se podría llegar a soluciones concretas, ya que todas las intervenciones estarían (incluida la suya) condicionadas a ser destinadas a un público. Lo que además olvidó -o no quiso- mencionar es que en las reuniones cerradas es posible manejar razones y argumentos que generalmente no pueden hacerse públicos por razones de seguridad de estado.

El desarrollo del debate

Uribe comenzó la discusión con un extenso discurso muy razonado y elaborado. Presentó allí la posición tradicional de su gobierno respecto a la situación en su país. Fundamentó el tratado militar con los Estados Unidos basado en una tradición de ayuda que viene desde 1952, y en la necesidad de esta ayuda para solucionar los problemas de Colombia, que estarían centrados en la acción de los grupos irregulares, a los que no sólo calificó como terroristas, sino que además conminó a la Unasur a definirlos como tales, tal como lo hicieran Europa y EE.UU. Como novedad (por lo menos es la primera vez que tenemos noticia de que lo explique así) usó por igual la calificación de terroristas tanto para los grupos guerrilleros como para los paramilitares. En el caso de la guerrilla explicó que las razones de su existencia nacieron de la concepción de la lucha armada de clases, pero que con el tiempo se fueron convirtiendo en "mercenarios narcotraficantes". La misma adjetivación fue utilizada para los paramilitares. Con la vieja técnica de "encender el ventilador", distribuyó acusaciones a sus países vecinos, "protectores de terroristas", advirtió el peligro de su "creciente armamentismo", denunció que sus gobiernos suministran armamento a estos grupos "terroristas", se quejó de que Estados Unidos es el único país que ha ayudado a Colombia a combatir estos flagelos, y llegó a pedir a la Unasur la condena del consumo personal de drogas como delito, como forma de combatir el problema. En definitiva, elogió a su gobierno y sus acciones, nos mostró una Colombia de maravillas, adalid de libertades y paraíso de los derechos humanos, cuyos graves problemas tienen como única causa la existencia de los grupos armados que se oponen al gobierno quienes son además los únicos responsables del grave problema del narcotráfico. Llegó inclusive a afirmar, que ya no son los Estados Unidos el principal consumidor de la droga que se produce en su país, sino el consumo ha aumentado intensamente en América Latina. Apelando a una cierta teatralidad, hablo de masacres y mostró fotos (que no se diferencian en nada del horror de cualquiera de las actuales guerras) de víctimas de la guerrilla (no mostró fotos de víctimas de los paramilitares).
Esta intervención fue el disparador de la discusión. Tabaré Vázquez explicó que para su gobierno y su pueblo, es de principios oponerse a la instalación de bases militares extranjeras. El próximo en hablar sería el presidente Hugo Chávez, pero antes que lo hiciera la presidenta Cristina Kitchner pidió moderación en las respuestas, temiendo que la controversia desbordara las posibilidades de que el encuentro llegara a conclusiones necesarias. El presidente Chávez fue realmente muy concreto y directo. Leyó partes de un documento del "Libro Blanco del Comando Sur" de las fuerzas armadas estadounidenses, en las cuales se muestra claramente que los planes estratégicos para la instalación de bases norteamericanas en el exterior, responde fundamentalmente a las políticas generales de los EE.UU. Inclusive en ese documento se muestran mediciones que determinan un alcance de intervención de sus aviones C-17, desde la base de Palanquero en Colombia, cubriendo prácticamente todo el territorio sudamericano (quedando sólo fuera de su alcance operativo la región más Sur del continente, el Cabo de Hornos). Intervino luego el presidente Evo Morales, con una declaración principista, su país y su gobierno condenan la instalación de bases militares, y así debería hacerlo la Unasur. El presidente Alan García realizó una intervención muy inteligente, aparentemente muy preocupada por el destino de Unasur, pero basada en que la condena o no de las bases estadounidenses debería realizarse según el tipo de operaciones y el tipo de equipos que se utilicen. El presidente Rafael Correa, que delegó en la presidenta de Argentina la dirección del debate para poder intervenir, advirtiendo su formación académica, realizó una prolija exposición apoyada por imágenes, en la que mostró con números, gráficas y mención de sus fuentes, como muchas de las afirmaciones del presidente Uribe no eran ciertas, sobre todo aquellas que implican a los países vecinos en los problemas de Colombia. Mostró además como las inmensas inversiones del plan Colombia no habían logrado cumplir los objetivos de reducción de áreas sembradas de coca, y que si bien había una cierta reducción, la producción total había no disminuido sino aumentado. Mostró además con cifras oficiales de varios países respecto a la compra de armas y al gasto militar en relación con sus respectivos PBI, como la "carrera armamentista" que denunciara Colombia no estaba en sus países vecinos, sino que el mayor gasto, el mayor porcentaje sobre PBI y la mayor cantidad de tropas está precisamente en Colombia. Explicó además (dando siempre cifras y fuentes) como Ecuador, Venezuela y Bolivia habían aumentado la captura de cargamentos ilegales de droga, después de haber quitado a la DEA (la agencia norteamericana antidrogas) la conducción de la lucha contra el narcotráfico en sus territorios. La presidenta Michelle Bachelet intervino explicando que las formas de combate al narcotráfico son diferentes para cada país, pero que será necesario activar la comisión de Unasur creada en la reunión anterior, para coordinar la acción de sus miembros al respecto. El presidente Fernando Lugo intervino, explicando la posición de su país, contraria a la instalación de bases militares extranjeras, y aprovechó para desmentir la matriz internacional de opinión, de que existiera en Paraguay alguna base norteamericana. Intervino también el presidente de Surinam, dando la posición de su país frente a la instalación de bases extranjeras en el continente. Lula da Silva realizó una exposición donde destacó la necesidad (que ya había sido expuesta por algunos de los anteriores expositores) de recurrir al ya creado pero todavía inoperante Consejo de Seguridad de Unasur, quien según el sería el organismo adecuado para evaluar la peligrosidad o no de las bases.
Este debate duró varias horas, luego contestó nuevamente Uribe, intentando descalificar el documento del Comando Sur que mostrara Chávez y que Correa usara en su exposición, y desmintiendo algunas de las cifras que diera el presidente de Ecuador, y otra vez se intentó comenzar una nueva ronda de intervenciones en nueva respuesta. En medio de ésta, al intentar un receso por parte de la presidencia de debates recuperada por Correa, nuevamente el presidente Lula mostró su malestar por la forma en que se condujo la discusión, que según el tuvo una excesiva extensión que ninguno de los asistentes podía permitirse. Allí se limitó el resto del debate, con una intervención final de Evo Morales quien volvió a explicar el principio de no aceptar bases imperiales en el territorio sudamericano, y de Hugo Chávez que realizó algunas precisiones a su intervención anterior.
Inmediatamente se realizó (en una especie de tiempo récord) una redacción de declaración final, que con mínimas modificaciones fue rápidamente aceptada por los presentes.
La declaración final(1)


Era mucho lo que se estaba jugando en esta reunión de Unasur. Si el novel mecanismo interamericano no lograba resolver con precisión el problema de la instalación de un número indefinido de bases militares extranjeras (de características operativas también indefinidas) en su territorio; corría el riesgo de convertirse en un mero foro declarativo, sin capacidad real para enfrentar los problemas que sacuden a la región. De eso estaban claros todos los asistentes, aquellos cuyo interés está centrado en la integración, y también aquellos cuyos intereses son los exactamente opuestos. Inclusive, esta situación pudo traslucirse en los discursos de varios de los mandatarios, cuando hablaron de que las decisiones a tomar irían más allá de la situación coyuntural, y estarían generando doctrina para el mecanismo de integración colectivo.
A primera vista la declaración final de la reunión parece ser de una tibieza extraordinaria. Escasos cinco puntos, de los cuales los tres primeros son meras declaraciones generales de principios, aparentemente no responden a las expectativas creadas por muchos de nosotros en el continente. Una condena expresa a la instalación de bases militares, tal como lo propusiera Evo Morales, hubiera sido una decisión más acorde con esas expectativas y con la necesidad de la Unasur de consolidarse como un verdadero mecanismo multinacional efectivo. Máxime cuando no parecen haberse cumplido requisitos básicos, como el conocimiento público del acuerdo firmado entre Colombia y los Estados Unidos, cosa a la cual el presidente Uribe se resistió, a pesar de haber nombrado en sus intervenciones más de uno de los puntos de este convenio.
Considerando además que ya la Unasur había sido efectiva en dos ocasiones anteriores. Respondió inmediatamente y con firmeza al intento separatista en Bolivia, y condenó rápidamente el golpe de estado en Honduras (del cual también se habló lateralmente en esta ocasión, como punto en consideración permanente de la Unasur).
Muchos entonces pueden pensar que este es un triunfo para las derechas en el continente, o que Uribe logró en esta ocasión salirse con la suya, colocando al mecanismo multinacional en una difícil situación de supervivencia.

¿Quién dijo que todo está perdido?
¡Yo vengo a entregar mi corazón!(2)
Sin embargo, si nos ponemos a hilar fino vemos que no ha sido tan así. Es posible que por el contrario, el resultado de la reunión, aunque no lo aparente, haya sido un rotundo triunfo para la vocación progresista e integracionista que es hoy mayoría en la región. Veamos por qué:

1) A pesar que las declaraciones de principios pueden ser consideradas en general como saludos a la bandera (máxime en situaciones como ésta en que el peligro militar está presente) sin embargo la claridad expresada en el tercer punto de la declaración sienta un principio de doctrina. La Unasur declara que, aún existiendo la presencia de bases militares extranjeras, esto no puede afectar la soberanía e integridad de ninguna de las naciones miembros, ni la paz y seguridad del continente.

2) La diferencia entre este caso y los dos anteriores que mencionamos, es que aquí estuvo siempre pendiente (y Uribe estuvo manejándolo por debajo), la posible salida de Colombia del mecanismo regional. El haber podido llegar a una declaración final que, véase bien, no contempló ninguno de los puntos, propuestas o peticiones de Uribe, sin producir una ruptura interna, es ya de por sí un logro importante. La estrategia de ruptura oculta es conveniente para la visión hegemónica, es la aplicación del viejo principio de "divide y vencerás".

3) Es también importante haber podido llegar (y esto fue una especie de prueba de fuego) a una declaración final sin recurrir a ninguno de los mecanismos habituales en este tipo de reunión (conversaciones y acuerdos previos, lobbys, diplomacia de pasillos). El haber llegado a un acuerdo en una reunión pública, transmitida en vivo por los medios, es algo insólito e inusual que quizás haya sido logrado a partir del "nuevo trato" de acercamiento y relación personal que se trasluce públicamente entre los mandatarios sudamericanos (estilo que inaugurara y aparentemente lograra generalizar, al principio con grandes resistencias, el presidente Hugo Chávez).

4) Pero el punto fundamental está en el párrafo cuatro de la declaración final. El llamado a reunión para la primera quincena de septiembre (de inmediato) del Consejo Suramericano de Defensa, recién creado por la Unasur y compuesto de los ministros de Relaciones Exteriores y Defensa de los países del bloque, y el mandato expreso para que "…diseñen medidas de fomento de la confianza y de la seguridad…incluyendo mecanismos concretos de implementación y garantías para todos los países aplicables a los acuerdos existentes con países de la región y extrarregionales…" constituye la puesta en marcha de un mecanismo, que en los hechos evaluará el convenio entre Colombia y Estados Unidos, y propondrá las formas para el control de la situación por parte de la Unasur. Elaborado precisamente por los especialistas diplomáticos y militares, quienes están en la mejor capacidad de evaluar y proponer frente a esta situación. De esta manera, se realiza un desplazamiento de la confrontación, a un ámbito dónde Colombia tendrá una mucho menor capacidad de movimiento (recuérdese que fue el gobierno de Uribe quien más resistencia ejerció ante la creación del Consejo de Defensa). De igual manera, el encargo expreso de que el Consejo de Defensa evalúe el Libro Blanco del Comando de Movilidad Aérea, documento clave para demostrar las intenciones estratégicas detrás de la instalación de las bases en Colombia, constituye un avance más hacia una decisión irrefutable de condena del convenio. Es muy posible que la molestia del presidente Lula durante toda la reunión tuviera que ver con una evaluación previa de Itamaraty (que sabemos es siempre muy diligente en estos análisis) de la situación, y de que estuviera claro para el gobierno de Brasil que el pasaje del problema a manos del Consejo de Defensa era el paso más adecuado. La discusión que se dio entonces no constituiría lo fundamental para tomar decisiones. Según este enfoque, la reunión debía haber concentrado desde el principio todo el esfuerzo en activar el mecanismo del Consejo de Defensa.

5) El último punto de la declaración tiene también su importancia. El narcotráfico, además de las implicaciones en el caso colombiano, es un problema creciente en el continente. El llamado a la urgente activación del Consejo Suramericano de Lucha contra el Narcotráfico representa un esfuerzo de comenzar a generar mecanismos comunes de enfrentar este problema, incluido el lograr generar mecanismos propios, que vayan mucho más allá de la "ayuda" ofrecida por EE.UU. y la DEA.

6) Finalmente, desde el punto de vista político, quedó claramente al descubierto el aislamiento de Uribe y su gobierno dentro del contexto continental. La tímida intervención de Alan García, que en principio pudo echar agua a ese molino, se disolvió en la indefinición, máxime cuando el presidente del Perú abandonó la reunión mucho antes de su final.

En conclusión, es muy posible que el aparente "empate" pueda volverse una goleada a favor de la integración suramericana, si los mecanismos diplomáticos operan con inteligencia y logran posible una condena final por parte de la Unasur a las bases norteamericanas, sin permitir escisiones en su seno.

(2) Fito Páez
(*) Jefe de Redacción de Barómetro Internacional

(Fuentes: La Primera, LibreRed, Peru.com, EFE y Adital)

24.8.09

Colombia:Bases EE.UU-DD.HH-Reelección

TRISTE Y DESOLADOR PANORAMA DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LOS DERECHOS HUMANOS, EN LA MISMA SEMANA QUE SE CONSUMA EL CAMINO HACIA LA REELECCIÓN DE URIBE Y EL 'ACUERDO' PARA EL USO DE SIETE BASES POR LOS EE.UU


En la misma semana que el Senado abre la penúltima cancela para que Álvaro Uribe marche hacia la segunda reelección, una vez firmado y sentenciado el "acuerdo" entre los gobiernos de Bogotá y Washington, o viceversa, para que tropas de los Estados Unidos de Norteamérica, pese al desasosiego y las protestas de todos los países vecinos menos uno, utilicen siete bases en suelo colombiano, basta echar un vistazo al resumen del boletín virtual de la organización independiente dhcolombia, para hacerse una idea de lo que es el día a día para miles, millones de colombianos.


S.O.S. POR EL DERECHO A LA VIDA DE NUESTROS JOVENES
Por: Diócesis de Chocó





La Diócesis de Quibdó, preocupada por la ola de muerte entre los jóvenes de la ciudad, especialmente de los barrios más empobrecidos, pone en alerta a la comunidad Quibdoseña y a las instituciones del gobierno locales, departamentales y nacionales.
No es ajeno para la comunidad Quibdoseña, la mal llamada limpieza social que se viene realizando en la ciudad desde hace varios años ante el silencio y la mirada cómplice de muchos de nosotros y nosotras. (...) Leer >>
http://www.dhcolombia.info/spip.php?article804

ASESINADO TRABAJADOR DE NESTLE- COMESTIBLES LA ROSA
Por: SINALTRAINAL

Con profundo dolor, informamos que el día 21 de Agosto de 2009, siendo aproximadamente las 6:30 P.M., desconocidos llegaron a la casa de GUSTAVO GÓMEZ trabajador de Nestlé-Comestibles la Rosa S.A. y afiliado de SINALTRAINAL en el Municipio de Dosquebradas, tocaron a la puerta y cuando GUSTAVO GÓMEZ abrió, le propinaron 10 disparos con arma de fuego, fuetrasladado a la clínica COMFAMILIAR donde horas más tarde falleció.

El compañero GUSTAVO GOMÉZ, fue integrante de la Junta Directiva de (...) Leer >> http://www.dhcolombia.info/spip.php?article803


SE INICIA JUICIO POR LA MASACRE DE 8 PERSONAS EN LA COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSÉ DE APARTADÓ

Medellín, agosto 24 2009. Hoy lunes 24 de agosto 2009, a las 2:00 p.m., se inicia el Juicio en la ciudad de Medellín, ante el Juzgado Segundo Especializado de Antioquia en contra de 10 militares por la masacre de 8 personas en la Comunidad de Paz de San José de Apartadó (AntioquiaColombia) ocurrida el 21 de febrero 2005.

Los militares llamados a juicio son: TC ORLANDO ESPINOSA BELTRAN, MY JOSÉ
FERNANDO CASTAÑO LÓPEZ, TTE ALEJANDRO JARAMILLO GIRALDO, SS ANGEL MARÍA PADILLA PETRO; CP (...) Leer >> http://www.dhcolombia.info/spip.php?article802



CIDH EXPRESA PREOCUPACION ANTE OPERACIONES DE INTELIGENCIA SOBRE ACTIVIDADES DE LA COMISION INTERAMERICANA EN COLOMBIA
Por: Comisión Interamericana de Derechos Humanos


Según la información recibida por la CIDH, un Grupo Especial de Inteligencia Estratégica ("G3") del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) de Colombia, fue conformado a fin de dar seguimiento a las actividades vinculadas al litigio de casos a nivel internacional y habría realizado un operativo de inteligencia contra una visita de la CIDH a Valledupar en 2005, encabezada por la entonces Comisionada y Relatora para Colombia, Susana Villarán. Según el expediente del DAS, el objetivo fue "determinar los casos que la Relatora estudia y los testimonios que presentan las ONG, además del lobby que adelantan para presionar una condena del Estado". Leer >> http://www.dhcolombia.info/spip.php?article800

Atentado contra líder del movimiento indígena Nietos de Quintin Lame
Por: Red de Derechos Humanos Isaías Cifuentes

En el Resguardo Indígena de Huellas, vereda Bodega Alta, cerca de las 9:45 de la noche, en momentos en que el ciudadano indígena ALBERTO GUETIA, retornaba a su hogar, a escasos metros de su casa de habitación, dos individuos que se ocultaban tras la vegetación del lugar aprovechando la soledad de un paraje y la oscuridad de la noche, dispararon sus armas de
fuego en contra de la humanidad de ALBERTO GUETIA. Ante esta situación ALBERTO reacciono tendiéndose al piso y un proyectil de arma de fuego le impacto sobre la pierna derecha. Los pobladores del lugar atemorizados guardaron silencio y pasados unos minutos salieron y encontraron a ALBERTO tendido en el piso, ante esta situación comenzaron a gritar que habían
matado a ALBERTO. ALBERTO herido permaneció tendido durante aproximadamente 10 minutos tiempo en el cual los agresores, se retiraron del lugar. Leer >> http://www.dhcolombia.info/spip.php?article799
CRISIS HUMANITARIA, ECONOMICA Y SOCIAL EN EL TERRITORIO DE LA CORDILLERA OCCIDENTAL DE NARIÑO
Por: Nomadesc y otros



Las organizaciones de derechos humanos del suroccideten denuncian: El día 1 de agosto, en la cabecera Corregimental de Sidón, Municipio de Cumbitara, el grupo paramilitar los Rastrojos y los autodenominados Águilas Negras, se enfrentaron dejando un saldo de 42 muertos entre miembros de estos grupos y población civil. Estos hechos fueron denunciados por el Diario del Sur en el cual textualmente informan:
"Cuarenta y dos muertos dejan hasta el momento los cruentos combates entre bandas al servicio del narcotráfico que se disputan el dominio territorial de Policarpa y Cumbitara, zona nororiente del departamento donde inicia el piedemonte costero de Nariño. Los combates, según el asesor departamental de Paz, Xabier Hernández, se registran desde el pasado 11 de julio en 20 veredas de la zona, entre miembros de las Águilas Negras, Nueva Generación y los Rastrojos." A estos hechos se suma el control territorial permanente que ejercen estos actores armados que vienen generando terror y zozobra en el territorio, desde hace más de una década y quienes son responsables de los asesinatos, masacres, desapariciones forzadas, desplazamiento, cobro de impuestos que agudiza la crisis económica y social en la que sobreviven las comunidades.(...) Leer >> http://www.dhcolombia.info/spip.php?article798

Panfletos: El papel que mata
Por: Alejandro Angulo, S.J.


El papel que mata. Los tigres de papel pueden morder. Y los asesinos de papel pueden asaltar y ultimar. Una modalidad nueva de la violencia colombiana es el panfleto amenazante que ya, en repetidas ocasiones, ha precedido al homicidio, a la desaparición, o a la paliza. En los años
cincuenta, los ‘bandoleros' dejaban el papel sobre los cadáveres, decían que para escarmiento. Hoy, los ‘paracos' lo reparten con anticipación destinada a provocar y administrar el terror. (...) Leer >> http://www.dhcolombia.info/spip.php?article796
La carta y los argumentos para suspender las negociaciones sobre las bases militares en Colombia, que la señora Clinton no quiso atender.


Más de 100 colectivos y líderes religiosos, civiles y académicos de EEUU hicieron un llamamiento formal a la Secretaria de Estado Hillary Clinton para que “suspenda las negociaciones para expandir el acceso de EEUU a bases u operaciones militares en Colombia”, en carta remitida el 12 de agosto. este es el texto:

Secretaria Hillary Rodham Clinton
Departamento de Estado
2201 C St. NW
Washington, DC 20520

Estimada Secretaria de Estado Clinton:

Escribimos esta carta remitida a su atención con una urgente preocupación por las negociaciones que recientemente han salido a la luz en torno al posible acceso por parte del aparato militar de EEUU a siete bases militares en Colombia y su impacto sobre las relaciones entre los países de la Región Andina –que sufren un rápido deterioro-- y entre aquellos y EE UU. Al mismo tiempo, deseamos trasladarle nuestra inquietud por el efecto que esta decisión tendrá sobre las propuestas de acuerdo en las políticas contra el narcotráfico y en la promoción de los derechos humanos, dos cuestiones que consideramos prioritarias.

Quisiéramos hacer hincapié en las palabras que el presidente Obama pronunció ante los líderes americanos del Hemisferio en abril: “Si nuestra única interacción con la mayoría de estos países es la intercepción del tráfico de drogas –si nuestra única interacción es militar– entonces no podemos desarrollar las relaciones que con el tiempo pueden aumentar nuestra influencia y suponer un efecto beneficioso”. Sin embargo, establecer bases militares en el área con amplios y
ambiguos mandatos es una inversión basada en dar respuestas militares para todo, desde la pobreza hasta las tensiones bilaterales.

Un acuerdo negociado de forma apresurada para lograr bases militares en Colombia supone enormes peligros para todo el Hemisferio. Los líderes de Brasil, Chile, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua han respondido de forma crítica y públicamente contra las instalaciones propuestas, incluso sugiriendo medidas que abarcan desde la suspensión de las relaciones diplomáticas hasta un bloqueo comercial.

Las consecuencias potenciales de la creciente tensión en la región son amplias y profundas. En un contexto marcado por el golpe de Estado en Honduras, la sensación de inestabilidad en Latinoamérica es muy acusada. Además, Venezuela es el segundo socio comercial más importante de Colombia, país con el que intercambia alrededor de 7 mil millones anuales en transacciones comerciales. Una suspensión temporal del comercio bilateral generaría un impacto muy grave para una gran parte de la población. Y en el caso de que las relaciones entre Colombia y Venezuela se deterioraran en un futuro, la presencia del ejército norteamericano sería susceptible de ser utilizada por Colombia como una cobertura para actos que supondrían una escalada del conflicto, sabiendo que EE UU intervendría para proteger sus intereses en la zona.

En el contexto actual, resulta racional que los líderes regionales vean la instalación de varias bases militares norteamericanas en Colombia como una amenaza potencial hacia su seguridad. La base de esta percepción se sustenta en los siguientes hechos:

. El ataque ilegal del ejército Colombiano fuera de sus fronteras a un campo de las FARC en territorio de Ecuador en marzo de 2008, lo cual precipitó una ruptura de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Ecuador, las cuales todavía no han sido restauradas. En aquel momento, el presidente Obama manifestó que respaldaba dicho ataque.

. El gobierno colombiano ha acusado a oficiales de alta jerarquía de Venezuela y Ecuador de prestar apoyo a las FARC basándose en unas evidencias que han sido cuestionadas por dichos gobiernos, circunstancia que ha dado una dimensión internacional a la lucha antiterrorista de las fuerzas armadas en Colombia.

. A pesar de que el acuerdo de Manta se refería exclusivamente al monitoreo aéreo en la interceptación y lucha contra el tráfico de drogas, las fuerzas norteamericanas llevaron a cabo en Manta operaciones de arresto de indocumentados ecuatorianos en botes localizados dentro de aguas ecuatorianas. Aunque el acuerdo propuesto con Colombia presumiblemente prohibiría operaciones al otro lado de las fronteras sin el permiso del tercer país, las violaciones de los términos del acuerdo de Manta generan legítimas dudas en los líderes de los países vecinos.

. El Departamento de Defensa expone que persigue “una serie de acuerdos de acceso para operaciones de contingencia, logística y entrenamiento en América Central y Sudamérica”. USSOUTHCOM persigue el establecimiento de una base con “movilidad aérea en el continente de Sudamérica” desde el año 2005, según la Comandancia de Movilidad Aérea.

. Establecer y expandir la presencia militar de EEUU en Colombia evoca la larga y dolorosa historia de las intervenciones norteamericanas en Latinoamérica y El Caribe.

. También manifestamos nuestro temor de que este acuerdo sobre las bases militares represente una puerta trasera para proseguir con el respaldo militar al ejército de Colombia, a pesar de que el pasado año se documentó que el ejército asesinó a más de 1.000 civiles, alegando que se trataba de guerrilleros muertos en combate, con el propósito de incrementar sus estadísticas. Fuentes del Ministerio de Defensa colombiano han desvelado que Colombia está intentado obtener un aumento en la ayuda militar de EEUU como parte de la negociación sobre
las bases militares. La propia base de Palanquero, la cual alberga una unidad del ejército del aire colombiano, fue proscrita a la hora de recibir ayuda norteamericana durante 5 años debido al papel que jugó en el ataque que mató a 17 civiles, incluidos 6 niños, en 1998.

Resulta necesaria una revisión de la política de Colombia encaminada a afrontar las serias violaciones de derechos humanos en el seno de las Fuerzas Armadas de Colombia y del Estado, prácticas que incluyen: los asesinatos de civiles cometidos por el Ejército Colombiano desde 2002, los cuales fueron calificados de “extendidos y sistemáticos” por el Alto Comisionado para
los Derechos Humanos de la ONU y cuyo grado de impunidad se sitúa en un 98%; la persistencia y el incremento de los desplazamientos forzosos masivos de población rural de sus tierras, con más de 380.000 personas obligadas a abandonar sus casas en el último año; vigilancia ilegal, acusaciones infundadas y operaciones encubiertas contra defensores de los derechos humanos, periodistas, jueces de la Corte Suprema y líderes de los partidos de la oposición a manos de la agencia de seguridad presidencial y, en algunos casos, a manos de unidades de inteligencia militar.

A la luz de estas consideraciones, la Administración debería reconsiderar su intención de centrar sus estrategias en la región exclusivamente en la alianza con el ejército colombiano. Para extender las relaciones con Sudamérica y el reconocimiento de los derechos humanos, EEUU no debería crear una fortaleza en Colombia en connivencia con los peores violadores de los derechos humanos de la región, el ejército colombiano.

Cabe destacar también que la Administración todavía no ha iniciado una revisión de la política contra el narcotráfico en la Región Andina que sea capaz de evaluar el fracaso de las políticas que se centran en intentar bloquear la oferta y el suministro de droga. De hecho, estas políticas no están logrando el más mínimo impacto cuantificable a largo plazo en el precio, la pureza y la disponibilidad de cocaína en EEUU. En cualquier caso, la naturaleza internacional del tráfico de
drogas requiere un acercamiento regional que construya un consenso de las naciones implicadas.

La Administración debería utilizar la cercanía de la base de Manta como una oportunidad para derivar recursos hacia programas de tratamiento y prevención de la drogadicción que actualmente trabajan en reducir la demanda de narcóticos ilegales.

Por todos los motivos expuestos, le urgimos a que adopte las siguientes medidas:

-Suspensión de las negociaciones para expandir el acceso del ejército de EEUU a bases u operaciones en Colombia, así como el inicio de un diálogo con los líderes Sudaméricanos para abordar los problemas de seguridad comunes en la región, incluidos aquellos relacionados con el tráfico de narcóticos.

-Iniciar una revisión de la política de EE UU en lo relativo a Colombia al objeto de que su principal objetivo sea la búsqueda de una solución negociada al conflicto armado y la promoción del respeto por los derechos humanos.

-Instar de forma urgente al presidente Obama a que requiera al director de la ONDCP, Gil Kerlikowske, para que lleve a cabo una revisión de la política estadounidense contra el narcotráfico que se traduzca medidas concretas de financiación prioritaria para hacer visible el problema del tráfico de droga como una cuestión de “crisis de salud pública” y no como una “guerra contra el narcotráfico”.

Quedamos a la espera de su respuesta a estas preocupaciones y requerimientos.
Atentamente,

(Fuentes: dhcolombia.info, Codhes-Colombia y Agencia Prensa Rural-Colombia)

5.8.09

EE.UU:Armas, Bases y Colombia

ESTADOS UNIDOS ES EL PRINCIPAL SUMINISTRADOR DE ARMAS AL NARCOTRÁFICO, LOS PARAMILITARES Y LA GUERRILLA Y SUS NUEVAS BASES EN COLOMBIA NO TIENEN COMO OBJETIVO IMPEDIR TAN LUCRATIVO NEGOCIO


Según el Centro para la Información de Defensa (CID) de Washington, hay más de 80 millones de armas ilegales en América Latina. La mayor parte de estas armas provienen de Estados Unidos. Este país no sólo provee de armas a los ejércitos y las policías, sino que también exporta armas cortas y ligeras, categoría que incluye ametralladoras, granadas y lanzamisiles portátiles.

Un informe de la ONG argentina, Asociación para Políticas Públicas presentado en la ONU a fines del pasado año, sobre las transferencias legales de armas en América Latina entre 1994 y 2006, destaca que el principal exportador de armas a la región es Estados Unidos, con un 33,2 por ciento del total, seguido por Israel (10,4%) y Sudáfrica (8,6%). “Estados Unidos, dice que tiene como principal prioridad la seguridad, pero al mismo tiempo es el principal exportador de armas a la región, en especial de armas pequeñas, las cuales además de alimentar la violencia ya existente pueden o son desviadas hacia el crimen o el terrorismo”, dice Diego Fleitas, autor del informe.

Colombia es el principal importador de armas con un 37% del total seguido por México con un 18%, y Brasil con el 10%.

Las exportaciones de armas de Estados Unidos a la región están abasteciendo a los narcos mexicanos en su feroz guerra contra el Estado. Hace un mes, los 26 gobernadores de México le exigieron al presidente Felipe Calderón que presente una queja formal en Estados Unidos por “la venta indiscriminada de armas de guerra en 10.000 puntos fronterizos entre México y ese país”.

Algunos políticos norteamericanos están reaccionado ante esta realidad, especialmente al comprobar que los cárteles mexicanos ya tienen presencia en 230 ciudades norteamericanas, donde además del narcotráfico, están realizando secuestros. Se calcula que el 90 por ciento de las armas confiscadas en México al narcotráfico proviene de Estados Unidos.

El senador republicano Chuck Grassley considera que la respuesta al lucrativo tráfico de armas hacia el sur del Río Bravo debe ser “en un mayor control de los vehículos que salen de Estados Unidos rumbo a México”.

La oficina de Supervisión del Gobierno de los Estados Unidos (GAO por sus siglas en inglés), en un informe entregado al Congreso en junio de este año, subrayaba que la falta de una estrategia coordinada entre México y Estados Unidos para el combate contra el tráfico ilegal de armas alimenta la violencia vinculada al narcotráfico, y que el 90 por ciento de las armas incautadas al narcotráfico, provienen de Estados Unidos.“Si bien es imposible saber cuántas armas de fuego son traficadas ilegalmente en México en un año en específico, más de 20.000 o alrededor del 87% de las armas de fuego incautadas por las autoridades mexicanas y rastreadas en los últimos cinco años llega de Estados Unidos”, asegura Jess Ford, investigador de la GAO.


También a los paras y a la guerrilla colombiana

El abastecimiento de armas a los grupos irregulares colombianos tienen diversos orígenes y en los casos más conocidos de incautación de armas, Venezuela no ha estado involucrada.

En 2002 se desató un escándalo en Colombia cuando un cargamento de tres mil fusiles AK-47 y 5 millones de balas, llegaron a los grupos paramilitares desde Nicaragua, mediante una empresa israelí con sede en Guatemala. El entonces presidente nicaragüense, Enrique Bolaños, admitió que esas armas provenían de su ejército, pero sostuvo que habían sido vendidas legalmente a la empresa israelí Grupo Internacional de Representaciones (GIRSA), con sede en Guatemala. La empresa israelí aseguró que esas armas tenían como destino a la policía panameña, lo que fue desmentido por ese país.

Según investigaciones de la Armada de Colombia, las armas llegaron en el barco “Otterloo” al puerto colombiano de Turbo en noviembre de 2001 en la zona de Urabá, y los contenedores fueron descargados por una decena de hombres y su carga de fusiles y balas evacuada en varios camiones con destino a los paramilitares.

Otro caso publicitado de contrabando de armas involucra al ruso Viktor Bout, ex oficial de la Aeronáutica soviética reconvertido en hombre de negocios tras el debacle de la URSS.
Bout fue detenido el 6 de marzo de 2008 en Bangkok por policías tailandeses y agentes estadounidenses que se hicieron pasar por representantes de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que querían comprar armas. Descrito en Occidente como un “mercaNegritader de muerte” por las ventas de armas que se le atribuyen desde hace 15 años en Africa y Latinoamérica, pasando por Afganistán, Viktor Bout inspiró al personaje interpretado por el actor norteamericano Nicolas Cage en la película “El señor de la guerra” (”Lord of War”, 2006). Encarcelado en una prisión de alta seguridad en Bangkok, Bout niega los hechos que se le imputan.

También fue muy publicitado el procesamiento del ex hombre fuerte del gobierno peruano de Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos, por la venta de fusiles AK-47 a las FARC.
La historia parece más enredada que una simple transacción comercial. Montesinos colaboraba con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana, y la venta de unos 10 mil fusiles a las FARC fue realizada en consulta con el conocimiento de la agencia de espionaje y desestabilización norteamericana. Montesinos sobrefacturó los fusiles y al parecer no entregó todos.

Idéntico aspecto tiene el actual escándalo sobre los lanzagranadas suecos incautados a las FARC y que el fabricante sueco asegura que vendió a Venezuela, lo que no corrobora el gobierno sueco.

Ahora son ya siete las nuevas bases en Colombia

Estados Unidos tendrá presencia en 7 bases militares de Colombia. El comandante de la Fuerzas Militares , general Freddy Padilla, confirmó este martes que así lo establece un acuerdo firmado entre ambos países. Padilla especificó que las bases en la que operarán los militares de Estados Unidos (EEUU) están distribuidas en 3 bases de la Fuerza Aérea, 2 del Ejército Nacional y 2 de la Armada. Y las bases nuevas son Cartagena, Larandia (Caquetá), Tolemaida (Cundinarca), Málaga, en el Pacífico, que se suman a Apiay (Meta), Palanquero (Cundinamarca) y Malambo (Atlántico) donde ya operaban los EE.UU.

El anunció fue formulado durante su discurso de inauguración de la cumbre de Comandantes de Fuerzas Militares de 10 países que se lleva a cabo en Cartagena de Indias.
El encuentro, en el que no participan Venezuela, que mantiene al mínimo nivel las relaciones con su vecino, ni Ecuador, cuenta con la presencia de los altos mandos militares de Uruguay, Paraguay, Argentina, Perú, Chile, México y Panamá, además de la participación especial del comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, General Douglas Fraser.

En el anuncio, el general Freddy Padilla, instó a los presentar a cooperar con su país en la lucha contra el terrorismo."Ya no combatimos piratas ni potencias extranjeras, pero sí luchamos contra agresiones tanto o más peligrosas, como lo son el terrorismo, el narcotráfico y el crimen transnacional", dijo Padilla.

Pero la mayoría de gobiernos de la región han reaccionado con inquietud y hasta rechazo porque Estados Unidos insista en la penetración y control militar y porque el gobierno de Colombia acepte ceder su territorio para ello. Este clima regional ha obligado al presidente Uribe a emprender el martes una gira por Perú, Bolivia, Chile, Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay, para intentar explicar los alcances del acuerdo militar con Estados Unidos.

Evo Morales expresa a Uribe su rechazo a presencia militar de EEUU


El presidente de Bolivia, Evo Morales, le expresó este martes en La Paz a su colega colombiano, el rechazo de su gobierno a un acuerdo para que Estados Unidos use 7 bases militares colombianas, en el primer día de la gira de Álvaro Uribe

"No aceptamos militares norteamericanos en Bolivia y nuestro pedido es que también (el rechazo) sea en Latinoamérica, porque siempre el imperio (norteamericano) tiene sus objetivos", afirmó el mandatario boliviano en la sede presidencial, tras su encuentro con Uribe.
Negrita

Evo Morales acotó que "permitir alguna base militar en Latinoamérica será una agresión no sólo a los gobiernos, sino a la democracia en Latinoamérica".

Morales le anunció a Uribe que Bolivia presentará en la próxima Cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), el 10 de este mes en Quito, una resolución para el rechazo a las bases militares extranjeras. "Vamos a llevar una propuesta de resolución, ojalá sea aprobada por los presidentes para que no se acepte ninguna base militar, ningún extranjero armado, uniformado, en Sudamérica y Latinoamérica".


Y Alan García apoya lo que hagan Uribe y EE.UU


En Lima, horas antes, Alan García, dio su apoyo incondicional a Uribe, de quien dijo que "la historia va a reconocer mucho y muy pronto cuánto se ha hecho en favor no sólo de Colombia sino del modelo democrático de nuestro continente"-

García lamentó además que Colombia sufra "situaciones enojosas" y Uribe le agradeció "su permanente amistad profunda y prolongada con Colombia y sus instituciones democráticas".

Según el gobierno peruano, Uribe señaló a García que el propósito de la gira es evitar que su país sea puesto "en el banquillo de los acusados" durante la cumbre del Unasur de Quito.
La inquietud de Uribe se debe al recelo de que Ecuador y Venezuela aprovechen para unirse contra Bogotá por el malestar que ha creado en la región la decisión de autorizar un notable incremento de la presencia militar norteamericana en Colombia.

En los últimos días, los gobiernos de Chile, Brasil y España han pedido al gobierno colombiano mayor claridad respecto al acuerdo militar con Washington.

Ecuador, a través de su canciller Fander Falconí, aseguró que el plan de Bogotá "fomenta una actitud militarista". Ecuador y Colombia rompieron relaciones hace más de un año tras la incursión militar del ejército colombiano aen territorio ecuatoriano para atacar un campamento de las FARC.

A Lula no le agradan las bases USA en Colombia


El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva dijo hace unos días en Sao Paulo, en una reunión con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que no ve con buenos ojos la idea de que se instalen más bases militares estadounidenses en Colombia. "A mí no me agrada la idea de otra base militar en Colombia", dijo Lula. En esos días, Bogotá aun hablaba de dos o tres bases, que ahora eleva ya a siete.

Bachelet dijo estar de acuerdo con las opiniones del presidente brasileño y que el asunto debé ser ampliamente debatido en Quito, durante la cumbre de Unasur.

Según el presidente Lula, otro de los temas que se abordarán en Quito es la presencia de la 4ª flota estadounidense en la región petrolífera conocida como "pre-sal" donde se descubrieron grandes reservas frente a las costas brasileñas. "Yo había hablado con Bush y tenemos que hablar con Obama. La 4ª flota está casi encima de la pre-sal", dijo.


El ELN denuncia plan de EEUU para invadir Venezuela

El Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla de Colombia asegura que Estados Unidos prepara una "invasión" de Venezuela desde bases militares colombianas y pide a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que colaboren con esa organización, en lugar de seguir enfrentándose militarmente en algunas regiones colombianas, para impedirlo.

En una carta del Comando Central del ELN publicada en la página de Internet del grupo rebelde y dirigida al dNegritaécimo frente de las FARC, que opera en el departamento colombiano de Arauca, fronterizo con Venezuela, la guerrilla guevarista rechaza el acuerdo en negociación para el uso de bases militares colombianas por fuerzas estadounidenses. "Hay que sumar fuerzas en contra de la invasión imperialista. Por tanto, es irresponsable trasladar problemas adicionales a su territorio, con lo que terminaríamos siendo funcionales a la intervención estadounidense", señalan los elenos.

Asimismo, indican que Venezuela "es estigmatizada por el imperialismo yanqui" y que el Gobierno de Washington inicia un "dispositivo militar de ataque a sus puertas, por medio del aumento masivo de tropas y medios de guerra de Estados Unidos en bases colombianas".

En la misiva, el ELN afirma que ya dio la orden de suspender enfrentamientos entre sus fuerzas y las FARC en Arauca (noreste) y les pide tomar medidas similares. "El actual acaloramiento de los ánimos, con facilidad nos puede llevar a perder la memoria, pero es indispensable deshacer el conflicto entre las organizaciones guerrilleras, por la misma vía que estalló", agrega el mensaje.


Chávez dice que Colombia tiene problemas que traspasan sus fronteras.

El presidente Hugo Chávez afirma que Venezuela quiere a Colombia, pero que los problemas de ese país vecino traspasan sus fronteras. "Las drogas y los paramilitares vienen de Colombia y nos acusan a nosotros", dijo este martes Chávez durante el acto por el 72 aniversariode la Guardia Nacional, desde el municipio de Sucre, estado de Miranda.

El mandatario felicitó al ministro del Interior y Justicia, Tareck El Aissami, por la lucha que ha liderado contra el narcotráfico, el paramilitarismo y la delincuencia. "Quiero ratificar aquí mi fe y convición en la Guardia Nacional Bolivariana en su lucha contra el narcotráfico y el paramilitarismo, subrayó Chávez en respueta a la campaña mediática internacional en la que vinculan a este ente con el tráfico de estupefacientes".

El ministro El Aissami destacó que "a partir del 2004, cuando de manera democrática Venezuela decidió prescindir de los servicios de la Oficina Antidrogas Estadounidense (DEA), hemos duplicado el número de incautaciones de narcóticos". Y añadió que en cuatro años han sido detenidos más de 30 jefes de importantes organizaciones criminales dedicadas al tráfico drogas, mientras que desde el 2001 al 2004, cuando la DEA aun estaba en Venezuela, no hubo ni una sola captura de capos del narcotráfico.


(Fuentes: LibreRed, TeleSur, Agencia PÚLSAR, AFP, BBC-Mundo y El Universal-Caracas y Prensa Latina)

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