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19.11.10

Cuba:Reformas económicas

BRASIL ACELERA EL DESEMBARCO ECONÓMICO EN LA ISLA PARA INTENTAR COPAR LAS OPORTUIDADES DE NEGOCIO QUE SE ABREN, MIENTRAS MILES DE CUBANOS HACEN COLA PARA CONVERTIRSE EN PEQUEÑOS EMPRESARIOS


Brasil apunta a convertirse en el principal actor de negocios en Cuba, con la liberalización de parte de la economía laboral realizada por el gobierno del presidente Raúl Castro.
"Los cubanos están siendo más agresivos comercialmente y Brasil quieren responder a esa demanda", dice el director de la estatal Agencia Brasileña de Promoción de Exportadores e Inversiones (Apex), Mauricio Borges.

La empresa de sandalias de playa Havaianas, una de las insignias brasileñas en el mundo, ya ha sido autorizada a desarrollar merchandising y publicidad dentro de las tiendas cubanas, según el diario O Estado de Sao Paulo. Apex, llevó la semana pasada a 27 empresas brasileñas para explorar las posibilidades de negocios en la isla. Según O Estado , los negocios rindieron 48 millones de dólares, contra los 29 millones proyectados inicialmente.

El gobierno brasileño desde que asumió el presidente Lula da Silva en 2003 estrechó lazos comerciales con Cuba, como la construcción del puerto de Mariel, el desarrollo de infraestructura viaria y en términos de agricultura tropical, con financiación del banco estatal BNDES.

La flexibilización económica que ha puesto en marcha el gobierno de Raúl Castro es un atractivo para los empresarios brasileños. "Los empresarios están beneficiándose por la avenida política abierta por el gobierno", dice el embajador brasileño en La Habana, José Felicio.

Empresarios en un país sin empresa privada


Miles de cubanos han acudido en las últimas semanas a solicit la licencia para desarrollar trabajos por cuenta propia. Entre ellos, algunos empleados del estado, se preparan para el cambio de actividad; sobre todo los que trabajan en empresas y talleres improductivos, que vislumbran que más tarde o más temprano serán despedidos. En septiembre pasado la Central de Trabajadores de Cuba anunció que medio millón de trabajadores estatales serán despedidos entre octubre de este año y el primer trimestre de 2011.

Entre quien aspiran a una licencia están los que tienen larga experiencia en el llamado "cuentapropismo" , que ven una oportunidad para montar un segundo negocio, algo que ahora la legislación les permite después de una prohibición de dos décadas. También están los que trabajaban de forma clandestina y han optado por "blanquear" su actividad. Son decenas de miles de personas a las que el gobierno les negaba los permisos para trabajar por cuenta propia, pero que lo hacían bajo cuerda.

"He trabajado ilegal bajo el rigor de los inspectores que constantemente te ponen multas de 200 pesos y quiero terminar con eso. Me sale más barato legalizarme", explica la manicura Jennifer. Diceque las ganancias de su trabajo le permiten pagar lo que pide el gobierno aunque recalca que "no da para mucho, yo gano entre 100 y 200 pesos al día con mi trabajo, eso solo es suficiente para el gasto diario". (1 dólar equivale a 24 pesos)

Enrique Martínez viene con la esperanza de que le devuelvan su licencia. "Tenía un taller de soldadura en (la calle) Industria y ellos mismos (el Estado) me quitaron el local", dice y agrega que "ahora voy a sacar el permiso para trabajar en mi casa". Explica que no hay insumos para los trabajadores privados, "sólo se encuentran las cosas luchando", es decir, en el mercado negro. "Esto es como el juego del ratón y el gato, te abren por aquí y te cierran por allá, tienen a la gente loca", termina diciendo.

Pablo Linares aspira a un taller de electrodomésticos, para lo cual encargó una maquina en Miami. Trabaja como bobinador de motores eléctricos en un taller del Estado. Su tarea es reparar los equipos que se queman –algo muy común dado los problemas de voltaje– y devolver funcionando el ventilador o la batidora. Hace años que la empresa madre apenas les envía el alambre, sin el cual le es imposible trabajar. Pablo sabe que su trabajo está en el aire y la empresa a punto de ser declarada en quiebra. Por si acaso, ha optado por organizarse el futuro, "le pedí a un amigo de Miami que me envíe una maquina de enrollar motores para montar mi propio taller". Tiene ya hechas las cuentas, "con esto se gana bien, arreglar un motor de ventilador se cobra $250 y por el de una lavadora se puede pedir $500". Nos explica que no tiene grandes aspiraciones pero que si las cosas van bien pudiera encargar otras maquinas.

Niurka Gamelas y Decenia Granadin tenían un estudio de fotografía en su casa y ahora se lanzan a abrir un segundo negocio, una cafetería. "Vamos a ofertar de todo, comida, café, jugos y batidos y todo en moneda nacional", cuenta Niurka. Decenia explica que necesitan invertir más de 2.000 dólares . "Yo he reunido mi propio dinero porque soy cuentapropista desde hace 11 años, además tengo familiares en Miami que me han ayudado".

Niurka no quiere decir cuánto gana con su estudio de fotografía, pero asegura que "no se vive como millonario, ni se puede comprar un automóvil, pero alcanza para comer carne todos los días, vestirme yo y mis hijos y salir los fines de semana". A la pregunta de si durará la apertura económica, no vacila en responder: "hay que aprovechar las oportunidades, si te la dan cógela, el futuro nadie lo sabe".

Algunos emigrados de Miami y de otras partes del mundo parecen haber decidido que ayudar a sus familiares a montar un negocio les implica menos gasto que el de enviar remesas cada mes para ayudarles en su mantención. Y ya se dan casos de empresas mixtas: de un cubano residente y otro emigrado. La inversión viene del exterior, la cara y el trabajo lo pone el que vive en la isla: los beneficios se reparten

El "nuevo" modelo económico, entre el rechazo y la esperanza


Mientras el propio presidente Raúl Castro se dedica a explicar a los cuadros del Partido Comunista y del gobierno el nuevo plan económico, en la calle las opiniones se dividen entre el escepticismo, el rechazo y la esperanza. Los ataques vienen de la derecha y de la izquierda. Para unos se trata de un cambio de maquillaje, mientras que otros creen que se estén dando los primeros pasos hacia el capitalismo.

El cubano de a pie se muestra escéptico, las señales le resultan contradictorias por lo que no sabe realmente a qué atenerse. Además pesan experiencias pasadas en las que las aperturas económicas fueron ahogadas por el mismo gobierno. El más satisfecho con este proyecto parece ser el sector académico, en especial los investigadores económicos que sienten que los nuevos lineamientos recogen muchas de sus propuestas, rechazadas durante años.

El diario oficial Granma publicó recientemente un resumen del encuentro del presidente Castro con dirigentes de la Escuela Superior del Partido Comunista en la que contestó innumerables preguntas. Raúl Castro afirmó que aceptar las discrepancias "tiene que ser una máxima dentro del Partido" y orientó a los cuadros a "recoger meticulosamente todas las opiniones porque en este proceso quien va a decidir es el pueblo".

Hubo "inquietud de varios participantes sobre la creación de cooperativas" y los ministros tuvieron que responder además preguntas desde los cambios en el sistema impositivo, las nuevas formas de propiedad, producción y el desarrollo agrícola.

El ministro de economía, Marino Murillo, insistió en decir que no hay reformas: "es una actualización del modelo económico. Nadie piense que vamos a ceder la propiedad, la vamos a administrar de otra forma".

El disidente y economista Óscar Espinosa considera que estas medidas "no conducen a nada porque el modelo debe ser sustituido más que actualizado" y asegura que los cambios no son como los de China.

Tampoco el proyecto económico parece conformar a la izquierda. Un artículo firmado por el físico nuclear cubano Rogelio Díaz compara el anuncio del cierre de empresas ineficientes con las bancarrotas ocurridas en la Argentina. Recuerda que los trabajadores de aquel país han echado a andar las fábricas "de manera autogestionada, cooperativa" y agrega que debería dársele la misma oportunidad a los cubanos: "después de todo, queremos seguir siendo socialistas".

Miguel Arencibia, es Master en Derecho, miembro del Observatorio Critico y militante comunista desde hace más de 30 anos. Fue despedido de su trabajo por publicar artículos en internet y en la actualidad cuida automóviles para ganarse la vida. Cree que la única salida para su país es construir un verdadero socialismo, "la Revolución se estancó en los años 60, tanto que el propio Fidel acaba de decir que el modelo ya no funciona. Es totalmente burocrático y estatizado. Para nosotros el socialismo pasa por la autogestión de los colectivos de trabajo y la cooperativización, pero de verdad, no las cooperativas que ha habido en Cuba. Y también el cuentapropismo no lo dejamos de lado".


Liberalizar el comercio de materiales de construcción


Cuba liberalizará en enero la venta de materiales de construcción en pesos nacionales. Hasta ahora la venta era una actividad estatal subsidiada. "A partir de enero del año próximo desaparecerá la venta de materiales de construcción con subsidios en los llamados rastros, y comenzarán a comercializarse de manera liberada en los puntos de venta del sistema de comercio interior", anunciaba en Juventud Rebelde la dirección de productos no alimenticios del ministerio del Comercio Interior. Ese organismo ratificó que continuará la comercialización, puesta en marcha este año, de insumos agrícolas a campesinos en 1.200 tiendas en todo el país.

En febrero pasado comenzó la venta de materiales de construcción ofertándose sólo 7 productos, cifra que se elevará a 144. Hasta ahora los materiales subsidiados por el Estado eran escasos y los cubanos debían adquirirlos en tiendas de divisas.
Se calcula que en Cuba, con una población de 11,2 millones de personas, hay un déficit de 600.000 viviendas, en parte a causa de los tres huracanes que golpearon a la isla en 2008 provocando pérdidas por valor de 10.000 millones de dólares.


Vuelven los cruceros

Con la llegada al puerto de La Habana del crucero Gemini, de la empresa española Quail Travel, con 800 pasajeros a bordo, Cuba comienza a recibir cruceros de forma regular después de cuatro años. Los cruceros entre Europa y Cuba estuvieron "limitados por el bloqueo" de Estados Unidos sobre la isla. "Ha habido operaciones puntuales. Esta operación comienza mañana de forma estable", declaró Lester Oliva, presidente de Cubatur, agencia estatal de viajes, según informó hoy la televisión cubana.

El crucero Gemini llegará a la isla semanalmente, a lo que se sumarán las operaciones de un crucero británico en el primer trimestre de 2011 y de otro ruso, con una estancia de tres noches en el puerto de La Habana dentro de su recorrido, afirmó Oliva.
A raíz de la compra de la empresa española Pullmantur por la estadounidense Royal Caribbean, con base en Miami, en 2006, el buque Holiday Dream dejó de tocar puertos cubanos debido al bloqueo .

Esto causó a Cuba una pérdida de 22.000 turistas, señaló el mes pasado el Ministro cubano del turismo, Manuel Marrero. En 2005, un año antes del final de las operaciones del español Holiday Dream, el entonces presidente Fidel Castro declaró sobre los cruceros: "Vienen hoteles flotantes, restaurantes flotantes, teatros flotantes, diversión flotante, visitan los países para dejarles la basura, las latas vacías y los papeles por unos cuantos miserables centavos".

Ese año llegaron a Cuba 102.440 pasajeros en 122 atraques, la mayoría a bordo del Holiday Dream, generando 15 millones de dólares. La terminal de cruceros turísticos del puerto de La Habana se encuentra actualmente casi paralizada.


Cuba: cambios y más democracia
Por Ángel Guerra Cabrera (*)











El proceso nacional de debate convocado en Cuba entre el 1 de diciembre de 2010 y el 28 de febrero de 2011 es el verdadero inicio del VI congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), continuidad de un Parlamento obrero, campesino, estudiantil y popular al que la revolución ha acudido muchas veces desde su llegada al poder.

El documento abierto a discusión pública es el Proyecto de lineamientos de la política económica y social (http://www.cubadebate.cu/), elaborado por la Comisión de Política Económica del congreso, del cual constituirá el tema principal y el propósito al debatirlo con la ciudadanía es asegurar que de sus propuestas salga el documento definitivo que habrá de someterse a la consideración del máximo órgano de dirección del PCC, a celebrarse en abril de 2011. El proyecto fue puesto hace días a disposición de la población a la vez que el partido celebró un seminario nacional para preparar a los cuadros y especialistas de ese nivel que tendrán la responsabilidad de organizar el debate en las provincias. En una de sus intervenciones en el seminario, que duró cuatro días, el segundo secretario del PCC, Raúl Castro, orientó: no se trata de convencer sobre lo que está escrito en el proyecto sino de explicar los asuntos y recoger meticulosamente las opiniones porque en este proceso el que va a decidir es el pueblo (las cursivas son mías). Antes había expresado que la diversidad es fundamental y que la vida se enriquece con las discrepancias, lo que tiene que ser una máxima dentro del partido, idea que reitera con frecuencia. Por ello –subrayó– la participación masiva es cardinal para el éxito del congreso y puntualizó que las ideas de Fidel están en cada uno de los lineamientos propuestos.

¿Se quiere un ejemplo superior de democracia directa y participativa, realmente socialista? Los dos principales jefes de la única revolución que ha luchado por el ideal y las realizaciones socialistas más de 50 años ante el embate implacable del imperialismo yanqui someten a escrutinio popular las propuestas del partido, en cuya elaboración han tomado parte personalmente. Una cuidadosa lectura del documento nos pone ante la perspectiva de una imperiosa e ineludible renovación radical del sistema de dirección económica, los mecanismos de redistribución social y los criterios de empleo de la fuerza de trabajo, pero sin ceder un ápice en la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción ni en la soberanía nacional sobre los recursos económicos y naturales. Sólo que ahora una parte importante de la propiedad social no sería estatal sino cooperativa, en la agricultura, los servicios y otras actividades, y tanto las cooperativas como las empresas estatales y los gobiernos municipales pasarían a disponer de crecientes prerrogativas, facultades y recursos que fortalecerían extraordinariamente la democracia participativa, la función del Estado en la planificación socialista y las armas para luchar contra el burocratismo. A la vez un emergente sector privado, debidamente regulado, pasaría a hacerse cargo de tareas que el Estado nunca pudo cumplir. Los dirigentes cubanos eluden el término reforma y prefieren el de actualización del modelo económico puesto que no se trata de cambiar la sustancia, el socialismo, sino de dar un gran salto en su perfeccionamiento, en la consecución de sus objetivos y en el paso a una etapa superior del desarrollo económico realizando los cambios que sean necesarios, rectificando errores y modificando reglas que en su momento pueden haber sido indispensables pero hoy constituyen trabas para la construcción socialista. Se trata también de elevar la competitividad y el nivel de vida del país en las hostiles e imprevisibles condiciones de la crisis más catastrófica en la historia del capitalismo sin dejar a nadie desamparado pues las redes sociales se encargarán de evitarlo.
El proceso de discusión actual no es nuevo y sus antecedentes han sido decisivos para llegar a estas fechas con la formación de una base de consenso popular. Se inició con el debate nacional sobre el discurso de Raúl en Camagüey del 26 de julio de 2007, cuando expresó la necesidad de introducir cambios estructurales y de concepto en la economía cubana, y evocando a Fidel, cambiar todo lo que haya de ser cambiado, para lo que llamó a abrir una discusión pública que lleva ya tres años en curso y ha fomentado otro ciclo de parlamentarismo de calle cuya culminación será justamente el VI congreso del partido.

(*)Artículo publicado por el diario La Jornada de México.


(Fuentes: ANSA-Latina, BBC-Mundo y La Jornada)

17.3.09

Cuba:Cambios en el Gobierno

Cuba: ¿Reformistas vs. talibanes?
Por Pablo Stefanoni (*)



¿Cómo leer los últimos acontecimientos de Cuba? Como en un súbito regreso a la Guerra Fría, los expertos de izquierda y derecha salieron a intentar descifrar los escasos y crípticos mensajes emitidos por el gobierno y, sobre todo, por el aún Comandante en Jefe, quien pese a titular sus columnas con el humilde rótulo de “reflexiones”, ocupa las primeras planas de los noticieros, los diarios y los mailing de las embajadas, sea para hablar de la crisis económica mundial, de política local o de temas más cotidianos como los “errores” de la selección cubana de béisbol (si consideramos las reflexiones de estos últimos días).

La izquierda fidelista internacional quedó tan descolocada que, o eligió balbucear una serie de frases tan generales como evasivas o prefirió, en contados casos, tomar el toro por las astas y admitir -como el editor del site Rebelión Pascual Serrano- que “los amigos de Cuba nos encontramos sin fuerzas ni información para explicar la institucionalidad cubana”. Y no es para menos: hasta el día anterior a su destitución – que incluyó una condena por “indignos”, por aprovecharse de unas mieles del poder por el que no lucharon y haber creado ilusiones en el enemigo- el vicepresidente Carlos Lage y el canciller Felipe Pérez Roque eran las caras más conocidas del régimen fuera de la isla, después de Fidel y Raúl Castro, además del nexo privilegiado con gobiernos afines y políticamente importantes como Bolivia y Venezuela. Al punto de que se los percibía como los emergentes del recambio generacional que, sea por decisiones políticas o leyes de la biología, tarde o temprano deberá producirse. Obviamente, la ola de destituciones demorará algún tiempo esa infalibilidad histórica.

Las destituciones fueron un baldazo de agua fría que recordó purgas –que aún generan explicaciones diversas y contrapuestas- como la del general y héroe de la Revolución Arnaldo Ochoa, al parecer simpatizante de la Perestroika y muy popular en Cuba, fusilado “con mucho pesar” por el gobierno en 1989, después de admitir en un juicio televisado, cargado de clichés moralistas, haber participado del tráfico de cocaína, marfil y diamantes, tejiendo vínculos con Pablo Escobar y aprovechando las misiones militares en Angola. O la del ex canciller, joven estrella y niño mimado de Fidel, Roberto Robaina, hace diez años, que terminó trabajando en el Parque Metropolitano de La Habana y hoy, según sus palabras, sólo se dedica a pintar.
Años antes, en 1992, Carlos Aldana –acusado de querer ser el Gorbachov cubano- sufrió la maldición de los “número 3”, considerados por los analistas y diplomáticos sucesores “naturales” de los hermanos Castro.


“Esta purga me recuerda un poco la furia con la que Raúl eliminó a la gente del Centro de Estudios sobre América en el '96. Era una cuestión de control. Raúl puede hablar de reformas cuando él lo considere conveniente, pero que no se atrevan otros a hacerlo. De nuevo, creo que es una cuestión de control y no necesariamente de oposición sustantiva a dichas ideas”, opina el profesor del Brooklyn College y autor de The Origins of the Cuban Revolution Reconsidered, Samuel Farber.

La falta de pruebas -o el hermetismo sobre ellas- en las acusaciones lanzadas por Fidel y el tono de confesión inquisitorial de las cartas de Lage y Pérez Roque admitiendo los “errores” y jurando lealtad a la revolución, a Fidel y a Raúl, dibujaron una imagen brezneviana de secretismo burocrático cuestionable en el siglo XX pero casi imposible de justificar para las izquierdas del siglo XXI. Las preguntas vinieron solas: ¿los cubanos no tienen derecho a saber cuáles fueron los terribles delitos que mandaron a su casa y extinguieron en un abrir y cerrar de ojos el poder de dos referentes de la revolución?, ¿si cometieron delitos no deberían ser juzgados en el marco de la institucionalidad cubana?, ¿era necesaria la excomunión además de ser excluidos de todos sus cargos en el gobierno y en el partido?, ¿qué garantiza que no haya muchos más funcionarios usufructuando las “mieles del poder” en un país en el que oficialmente el poder no tiene mieles sino puro sacrificio?

La tesis que más circuló en la prensa internacional es que las destituciones de Lage y Pérez Roque y una decena de altos funcionarios claves es una victoria del ala aperturista de Raúl frente al ala conservadora de los “talibanes” proFidel. Es cierto que, desde su llegada al poder, después de la renuncia del líder máximo en 2006, Raúl fue desarmando la institucionalidad paralela del Grupo de apoyo al Comandante en Jefe y su Batalla de las Ideas, un proyecto que además de duplicar instituciones y mostrar una dudosa eficiencia, conllevaba una dosis de voluntarismo –financiado con préstamos blandos venezolanos-- con el que los militares cercanos a Raúl no simpatizan. Pero Lage parece estar lejos de ser un talibán comunista con urticaria al mercado y a la propiedad privada. En un artículo en La Jornada de México, un participante de una reunión en los años '90 entre Lage y un grupo de senadores mexicanos del hoy oficialista PAN, recuerda al entonces responsable de las políticas económicas del período especial posterior a la caída de la URSS como un “Chicago boy” por su “vehemente defensa de la apertura comercial” cubana, que moderó de inmediato su discurso ante una visita sorpresiva de Fidel.

En la misma línea, el anticastrista radical Carlos Alberto Montaner dice haber escuchado decir al entonces presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari y a otra media docena de cancilleres y jefes de Estado que "Lage es el futuro". Y agrega que en esa época, los difíciles años 90, “parece que Lage, en privado, cuando conversaba con los políticos extranjeros, coqueteaba con las ideas democráticas y se vendía como el Adolfo Suárez caribeño”. Tampoco el ahora ex canciller P. Roque parecía ser el “talibán” de la época de asistente de máxima confianza de Fidel y “a los ojos de muchos políticos y diplomáticos extranjeros, incluido el canciller español Ángel Moratinos, se había transformado en un “reformista”. ¿Por eso fueron acusados de haber ilusionado al enemigo? Una versión es que Robaina cayó luego del pinchazo de una llamada telefónica en el que el ex canciller español Abel Matutes le decía "Mi candidato [para la transición] siempre has sido tú".


Pero estos datos tampoco avalan la tesis contrapuesta de parte de la derecha de Miami –obnubilada por su odio a los Castro- de un golpe de los conservadores contra los aperturistas. La simpatía de Raúl Castro por el Doi Moi (renovación vietnamita), que considera al mercado una conquista de la humanidad y no del capitalismo, y propicia una suerte de capitalismo de Estado con control monolítico del poder por el Partido Comunista y las Fuerzas Armadas, no es ninguna novedad. Con una economía de comando de tipo soviético completamente agotada –lo que provoca, entre otras cosas, la ociosidad de gran parte de las tierras y la necesidad de importar masivamente alimentos- la apertura económica está de uno u otro modo en la agenda de todas las fracciones, el problema parece radicar en que la alianza entre los militares capitaneados por Raúl Castro y los burócratas del PCC comandados por el vicepresidente José Ramón Machado Ventura (políticamente conservadora y económicamente aperturista, con su ritmo y su estilo) no confiaba en los dirigentes defenestrados. "No voy a permitir que gente como tú jodan esta revolución tres meses después de que desaparezcamos los más viejos", le habría dicho Raúl a Robaina al momento de su destitución.

Como recuerda el ex investigador del Centro de Estudios sobre América (CEA), Haroldo Dilla, la elite cubana no fue nunca muy permeable a las nuevas generaciones. Y recuerda un dato adicional: Pérez Roque y Lage construyeron un vínculo con Hugo Chávez que los llevó a llamarlo "Presidente de Cuba" y proponer una utópica federación cubano-venezolana que habría chocado con la escasa simpatía de los altos militares cubanos por el socio rico venezolano. Estos militares –que hoy controlan las empresas más eficientes y rentables de Cuba y hacen alarde de su capacidad de gestión "combinando la organización capitalista con los principios socialistas”- buscan crear una institucionalidad más eficiente y perdurable en el ámbito interno y diversificar las relaciones en el externo. No fue casual la sucesión de visitas de presidentes latinoamericanos en los últimos meses, y el acercamiento a Lula, posible mediador en una –aunque sea limitada-- mejora de las relaciones con Washington en el contexto de la administración de Omaba y del progresivo debilitamiento del lobby anticastrista de Miami y la permeabilidad o incluso adhesión explícita de los cubano-americanos más jóvenes, además de los propios empresarios estadounidenses, al fin del bloqueo. En este marco, la vieja guardia de la Sierra Maestra busca asumir ella misma, con racionalidad burocrática-empresarial, la tarea de la transición y no dejarla en manos de “arribistas”. Y a la vista de sus “reflexiones”, Fidel optó -como con Robaina o Aldana- por bendecir los recambios y excomulgar a los caídos en desgracia. Una pista la dio el politólogo Atilio Borón después de una reunión con el Comandante en Jefe (Clarín, 12-3-09): “Está muy preocupado por el impacto de la crisis en toda América Latina, porque cree que todo el proceso de cierto desplazamiento hacia al centroizquierda o la izquierda de los últimos años va a estar comprometido por una crisis que va a golpear muy fuerte en la región. Fidel es muy buen lector de la coyuntura. Teme que venga un reflujo de derecha en el contexto de la crisis y, luego de haber pasado el periodo especial con la caída de la URSS teme otro momento así”.


Pero, en la misma lógica de las purgas stalinistas y posestalinistas, los desplazamientos de funcionarios no se hacen a medias; es necesario destruir hasta el extremo su credibilidad ante la sociedad para condenarlos al ostracismo. Como advirtió el investigador francés Vincent Bloch, la corrupción generalizada -desde minucias hasta hechos de mayor escala- atraviesa a toda la sociedad cubana, y constituye una forma efectiva de control social. Al no existir medios lícitos que garanticen la sobrevivencia (y a veces ni siquiera el mero cumplimiento de las obligaciones laborales) sin hacer algo que puede ser definido en un momento u otro como “ilegal” –que la ironía cubana llama “inventos”- los cubanos tienen una permanente espada de Damocles sobre sus cabezas. Y las propias élites pueden también ser víctimas de esta lógica: basta escarbar en cualquier expediente para demostrar la “indignidad” de hasta minutos antes meritorios dirigentes revolucionarios. El paso siguiente es la “confesión” con fórmulas echas: inculpación y juramento de lealtad eterna.

Con la batalla ganada, sólo falta formalizar la nueva correlación de fuerzas en el VI congreso del Partido Comunista Cubano en 50 años. Pero la transición que buscará combinar apertura económica y control político ya comenzó. Para ello, los militares –y sobre todo, la Vieja Guardia- parecen más confiables que unos más imprevisibles jóvenes bolivarianos.

(*) Pablo Stefanoni es corresponsal en La Paz del diario argentino Clarín y del italiano Il Manifesto. Este artículo ha sido publicado en el semanario boliviano Pulso el 15 de marzo.

12.3.09

Cuba:Cambios en el Gobierno

Permítanme discrepar
Por Guillermo Almeyra (*)



En los recientes cambios gubernamentales en Cuba se presentan dos tipos de problemas: los de fondo y los de forma. En cuanto a los primeros, nadie, en el campo oficial y ni Raúl ni Fidel Castro, ha tenido en consideración la necesidad de practicar una economía alternativa a la actual, que está basada en las reglas que dicta el mercado y, por consiguiente, en la necesidad de utilizar como forma económica la democracia directa y la autogestión, o sea, la participación activa en la adopción de las decisiones y en la aplicación de las mismas de los ciudadanos-productores cubanos. Más centralización, más institucionalización, más decisiones desde el vértice, desde el poder, más economía de guerra, ha sido la consigna, e incluso los cambios de Pérez Roque y de Lage han sido efectuados en el nombre del funcionamiento de las instituciones, en crítica implícita al voluntarismo que caracterizó tanto a los que aparecían como hombres de Fidel como a Fidel mismo. Se abre así una especie de camino cubano a la vía china… que todos sabemos adónde condujo. O sea, a un poder fuerte basado en el partido único monolítico que trata de pilotar una apertura pragmática al mercado capitalista para modernizar la economía del país, aumentar la productividad de los trabajadores y reducir los costos de los productos, sin tener demasiado en cuenta las consecuencias sociales.


Pero Cuba no es China: tiene una población escasa, de alto nivel cultural pero de bajo crecimiento demográfico, y una escasa productividad histórica. Además, no tiene la posibilidad de recurrir a inmensas masas de capitales venidos del exterior porque su mercado interno es muy reducido y no hay en el exterior una fuerte y rica burguesía cubana nacionalista dispuesta a invertir en la isla; por si esto fuera poco, la escasez relativa de jóvenes hace cara la mano de obra, los cubanos no aceptan cualquier cosa pues la revolución les enseñó a protestar y exigir y, sobre todo, Cuba no puede aplicar la receta china en medio de una terrible crisis mundial que se agravará.


Eso en cuanto al fondo: en vez de democratizar el país y de abrir la vía a un gobierno planificado desde abajo por el poder de los consejos de trabajadores, reduciendo el papel del aparato burocrático estatal, el establishment cubano prefirió intentar la utopía de racionalizar la burocracia y darle eficacia a la arbitrariedad y el despilfarro propios de todo sistema verticalista.
Además, discrepo igualmente en lo que se refiere a la forma: ¿por qué no se informó y se discutió con los cubanos de a pie lo que estaba pasando en el aparato? ¿Por qué no se discutieron abiertamente los méritos y defectos de cada dirigente y, en cambio, se prefirió presentar hechos consumados, sin explicarlos y en la oscuridad tan característica de la prensa oficial que teme el pensamiento crítico y subestima la capacidad de comprensión de los trabajadores? Si el canciller y el vicepresidente del Consejo de Ministros fueron indisciplinados y poco institucionales, como sugiere el comunicado, ¿cuál es la responsabilidad de sus colegas dirigentes, empezando por Fidel y Raúl? Si para el comunicado eran compañeros y siguieron ocupando altos cargos (en el Buró Político, el Comité Central y el gobierno) hasta que renunciaron con lamentables autocríticas de tipo estalinista, reconociendo todos sus errores que ni siquiera mencionan, ¿por qué Fidel Castro, a cuyo lado trabajaron por muchos años, dice que eran ambiciosos e indignos, cebados en las mieles del poder y proclives a ser utilizados por el enemigo? ¿Raúl y la dirección política y estatal califican de compañeros y dan responsabilidades a indignos y potencialmente traidores como sugiere Fidel, o éste utiliza sus declaraciones como torpedos contra otra línea, la triunfante? ¿No fue un gafe sino una maniobra interna el arrojarle a Michelle Bachelet la reivindicación de la salida al mar para Bolivia cuando el gobierno cubano callaba al respecto para aprovechar la visita de la presidenta chilena para afianzar su retorno al concierto de los países latinoamericanos? ¿La furia fuera de lugar que empapa las declaraciones de Fidel no es una manifestación de senilidad sino una cobertura para un torpedo político destinado a impedir un modus vivendi entre las diversas facciones burocráticas, la vencedora, la militar burocrática centralista, y la perdedora? ¿Qué tendría que ver esa fronda en el aparato con una batalla por las ideas, o sea, con la educación moral y política socialista? (que ahora Raúl ha dejado en manos del ex jefe de policía Ramiro Valdés).
¿Qué discutieron con Hugo Chávez? ¿La posibilidad de que Venezuela pueda verse obligada a reducir su ayuda a Cuba ante la caída del precio del petróleo y la necesidad, por consiguiente, de que Cuba tome desde ya medidas económicas? ¿Por qué no informar, no discutir abiertamente las perspectivas y las tareas, sobre todo en un periodo de preparación del congreso del partido y de reorganización del aparato del Estado? ¿Los linchamientos morales de los dirigentes que siempre responden a organismos colectivos y están controlados por éstos no son acaso un golpe a la ética y al respeto a los militantes?
El socialismo no se puede escindir de la democracia y ésta exige libertad de información, plena discusión de ideas y propuestas. El secreto burocrático abre el flanco al enemigo y a éste sirven también los que dicen sí a todo lo que viene del Olimpo estatal y están dispuestos a escupir hoy sobre quienes hasta ayer consideraban sus dirigentes. Particularmente en las épocas difíciles es criminal confundir, desinformar y despolitizar a quienes deberán superar las dificultades con su creatividad, su comprensión, su esfuerzo.
(*) Guillermo Almeyra es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO. Este artículo fue publicado en el diario mexicano La Jornada el pasado 8 de marzo

3.3.09

Cuba:Cambios en el Gobierno

RAÚL SE HACE CON LAS RIENDAS Y SACA A LOS 'FIDELISTAS' DE ECONOMÍA Y EXTERIORES PARA ABRIR LA DIPLOMACIA Y CONTINUAR CON LOS CAMBIOS ESTRUCTURALES QUE ANUNCIÓ HACE UN AÑO
Al cumplir un año en la Presidencia de Cuba, Raúl Castro ha destituído de forma inesperada a tres hombres de confianza de Fidel: al canciller Felipe Pérez Roque, al secretario del comité ejecutivo del Consejo de Ministros (jefe de gabinete) Carlos Lage y al vicepresidente Otto Rivero, quien tras la crisis con EE.UU. por el caso del balserito” Elián, finalmente devuelto a Cuba, fue nombrado por Fidel Castro como responsable de la llamada “batalla de las ideas”, frente a la 'propaganda imperialista'. Pérez Roque y Otto Rivero eran considerados 'duros' ante un hipotético acercamiento a la administración del presidente Obama, con quien Raúl Castro se ha manifestado dispuesto a reunirse.

Pérez Roque y Lage eran dos de las caras más jóvenes y conocidas del gobierno cubano. El canciller había sido durante casi una década secretario personal de Fidel Castro. Lage era considerado por muchos expertos como un posible candidato a suceder , antes de su enfermedad a Fidel y ahora a Raúl Castro en la Presidencia. Lage conserva su puesto de vicepresidente del Consejo de Estado, y será reemplazado por un militar, el general José Amado Ricardo Guerra; mientras que el ministerio de relaciones exteriores pasa al vicecanciller Bruno Rodríguez.

En lugar de Carlos Lage, se encargará de la secretaría del Ejecutivo el general José Ricardo Guerra, hasta ahora jefe de la secretaría del ministro del ejército. Raúl Castro también sustituyó al ministro de Economía, José Luis Rodríguez. Asume el puesto el hasta ahora titular de Comercio Interior, Marino Murillo, que será también vicepresidente del Consejo de Ministros. El nuevo gobierno tiene un tinte más castrense, tal como se venía sustanciando mediante cambios aislados y como se reafirma ahora con la entrada de dos generales y la decisión de que el comandante de la revolución y vicepresidente Ramiro Valdés asuma las funciones hasta ahora desempeñadas por Otto Rivero.
En total, los cambios afectan casi una tercera parte del Consejo de Ministros y, como está establecido, fueron aprobados por el buró político del gobernante Partido Comunista de Cuba. Esta reestructuración se realiza un año después de que Fidel Castro, de 82 años de edad, tras el deterioro en su salud, cedió la Presidencia de manera definitiva a su hermano menor, de 77 años.

En la nota oficial leída por televisión en la que se da cuenta de los 11 cambiosy se explica que los mismos responden a la promesa de Raúl durante su investidura como presidente, el 24 de febrero del año pasado, de “perfeccionar” el régimen y “reducir” la administración del Estado. No obstante la dimensión del cambio es claramente descomunal y difícil de ocultar: han sido relevados los vicepresidentes del Consejo, sustituidos 11 ministros y fusionados cuatro ministerios. Y además, la reestructuración no se da por concluída y el comunicado señala "la necesidad de continuar estudiando la actual estructura del Gobierno".


El Grupo de Apoyo sale de escena


Carlos Lage, Pérez Roque y Otto Rivero salen de escena. Pero antes que ellos habían desaparecido varios jóvenes más de esa línea como Carlos Lage (hijo), quien dirigía a los estudiantes universitarios, Hassan Pérez, de la Juventud Comunista y Carlos Valenciaga, jefe del llamado Grupo de Apoyo.
Carlos Lage y Felipe Pérez Roque trabajaron en el círculo más íntimo del comandante, conocido como el Grupo de Apoyo y posteriormente éste los situó en puntos neurálgicos del gobierno, al frente del Consejo de Ministros y de la Cancillería.

Lage fue el artífice de las reformas económicas de los años 90 que legalización del dólar estadounidense, el trabajo por cuenta propia y las inversiones extranjeras gracias a las cuales el país logró sobrevivir a la debacle de las naciones comunistas europeas.
Sin embargo, fue también durante el liderazgo económico de Lage cuando se aplicó la dualidad monetaria, medida que desplomó los salarios y con ellos el poder adquisitivo de la mayor parte de la población .
Felipe Pérez Roque fue el jefe del Grupo de Apoyo del Comandante hasta que, tras la destitución de Roberto Robaina, Fidel Castro lo sitúa al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores como un hombre de su entera confianza. Al ser nombrado canciller, muchos consideraron que fue elegido por ser uno de los políticos más fieles a Fidel Castro y aseguraban que no tenía capacidad para el cargo; sin embargo, Pérez Roque desarrolló su trabajo con eficacia. Curiosamente su destitución se produce en el mismo momento en el que Cuba consigue los mayores éxitos diplomáticos de los últimos 50 años, con el apoyo de los gobiernos de América Latina, Rusia, China y la eliminación de las sanciones europeas.
No se pasa por alto que la salida de Pérez Roque coincide con el debate abierto en Estados Unidos sobre la idea de suavizar el bloqueo que Estados Unidos impuso a Cuba hace ya 45 años. Y aunque no se le conocían malas relaciones con Raúl, el discurso de Pérez Roque sobre Estados Unidos es más duro que el del actual mandatario, quien en más de una ocasión se ha mostrado dispuesto a dialogar con Washington.
Y pasados los `huracanes´, Raúl tomó las riendas


Aunque los cambios hayan sorprendido, hay que recordar que cuando Raúl Castro fue designado presidente del Consejo de Estado anunció que realizaría un cambio de gobierno que, en principio, estaba previsto para diciembre de 2008.
El general llevaba gobernando con el equipo heredado de su hermano desde que, en agosto de 2006, asumiera el mando de forma interina, cuando Fidel Castro le cedió todos sus cargos a raíz de una seria enfermedad intestinal. Los planes de gobierno impulsados por Raúl Castro llevan un enorme retraso, le reforma agraria y la eliminación de los topes salariales, por ejemplo, han sido empantanados por la burocracia estatal a pesar de ser medidas imprescindibles para la economía.
Con la actual reestructuración, el presidente parece que pretende lograr varios objetivos a la vez, al simplificar el aparato estatal, colocar en los puestos claves a hombres de su confianza y dejar claro que no hay nadie intocable.
Raúl Castro fue elegido presidente del Consejo de Estado el 24 de febrero de 2008 luego de que su hermano mayor, Fidel, desistiera de aspirar nuevamente a ese cargo. El 26 de julio de 2007, Raúl , entonces presidente interino, sembró esperanzas al reconocer las dificultades que agobian a la ciudadanía y habló por primera vez de introducir los "cambios estructurales y de concepto que resulten necesarios" para elevar los rendimientos de la agricultura y así reducir el precio de los alimentos.

Se abrió entonces un amplio debate popular, impulsado por el propio Raúl Castro que arrojó un abundante inventario de inquietudes y de problemas que requerían transformaciones. El abanico de planteamientos ciudadanos incluía también la necesidad de desarrollar formas más eficientes de funcionamiento del PCC y del tratamiento de su militancia.
La llegada sucesiva de tres huracanes, que dejaron daños económicos de casi 10.000 millones de dólares, añadió nuevas tensiones a los primeros 12 meses de gobierno del menor de los hermanos Castro, y retrasó considerablemene los cambios. "No se ha engavetado (paralizado) ninguno de los temas de los que he hablado en los últimos tiempos... Se han ido instrumentando las medidas parciales que han permitido las circunstancias, y se avanzará, sin apresuramientos ni excesos de idealismo, según se disponga de los recursos y concluyan los estudios necesarios", dijo el Raúl en diciembre.

Las decisiones, medidas y reformas adoptadas por Castro en su primer año comenzaron con el levantamiento de restricciones a la venta de computadoras, algunos aparatos electrodomésticos y equipos, como reproductores de DVD y vídeos, ollas eléctricas, y bicicletas a motor, entre otros. También eliminó la prohibición, no escrita, al hospedaje de los cubanos en loshoteles destinados al turismo internacional. Los cubanos también vieron abrirse el acceso a la telefonía celular, un servicio que debe pagarse en divisas.
Pero se esperan más cambios


Entre las reformas estructurales ya emprendidas está la entrega en usufructo de tierras ociosas, la venta libre, en divisas, de insumos agrícolas, la entrega de licencias para el transporte privado, lo que entraña la ampliación del trabajo por cuenta propia, independiente del Estado, los cambios en macha en materia salarial, con un sistema de pagos por resultados.

Pero se esperan cambios estructurales aun más profundos, como la eliminación de la dualidad monetaria. Ahora los salarios se perciben en moneda nacional, pero muchas de las necesidades básicas se satisfacen en divisa. Otros cambios esperados son el del régimen de propiedad de viviendas y automóviles, que podría permitir la compra-venta de esos bienes, y el eventual levantamiento de las regulaciones migratorias, que limitan los viajes al exterior para cubanas y cubanos.
Para ello, habrá que esperar al VI Congreso del PCC, definido por la Constitución como "fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado".Los congresos partidarios son los encargados de hacer un balance de los cinco años pasados y trazar líneas para el lustro siguiente. Este VI Congreso , que debió celebrarse en 2002, fue anunciado por Raúl Castro para finales del segundo semestre de 2009, aunque aún no ha sido convocado oficialmente.También hay que recordar que el presidente Raúl Castro es el segundo secretario del PCC, por debajo de Fidel Castro, que conserva el cargo de primer secretario y es consultado sobre asuntos estratégicos para el país.

Bruno Rodríguez, el nuevo rostro de la diplomacia cubana


El relevo en la cancillería no sólo hace el gobierno algo menos fidelista, como el conjunto de los cambios, sino que también puede leerse como una operación favorable a un posible diálogo con EE.UU. Mientras Roque es un viejo adversario de Washington, Rodríguez es visto "como un reformista", según un diplomático europeo en La Habana.

Abogado, periodista y embajador, Bruno Rodríguez, de 51 años (nació en México en enero de 1958, un año antes del triunfo de la Revolución) sustituye a Felipe Pérez Roque, tras pasar por la misión cubana en la ONU y la dirección de la política hacia América Latina.
Rodríguez se convierte en el sexto ministro de Relaciones Exteriores de la Revolución después de Raúl Roa, Isidoro Malmierca, Ricardo Alarcón, Roberto Robaina y Pérez Roque.

El nuevo titular de Exteriores fue también dirigente estudiantil, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad de La Habana, secretario de Relaciones Internacionales de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y director del diario Juventud Rebelde, uno de los dos de circulación nacional.
En 1990 fue elegido para el Comité Central del PCC, único y dos años después jefe de su Departamento de Cultura. En 1993 es nombrado Representante de Cuba ante las Naciones Unidas, y a su regreso a La Habana, viceministro de Exteriores responsable de go de las relaciones con América Latina.
A principios de 2006 y ya como viceministro primero, fue designado jefe de la Brigada Médica cubana que trabajó durante varios meses en Pakistán atendiendo a las víctimas del terremoto en zonas montañosas, bajo grandes heladas, trabajo que le mereció elogios del entonces presidente Fidel Castro.
Rodríguez asume en momentos en que la isla expande sus relaciones en América Latina, que en diciembre pasado en la cumbre regional en Brasil incorporó a Cuba en el Grupo de Rio.
(Fuentes: La Crónica-México, El Universal-México, BBC-Mundo, Reuters,IPS, AFP y La Vanguardia-Barcelona, )

10.11.08

Cuba-Estados Unidos

LULA SE OFRECE COMO MEDIADOR ENTRE BARAK OBAMA Y RAÚL CASTRO. EL OBJETIVO PRIMERO SERÍA EL FIN DEL BLOQUEO IMPUESTO A LA ISLA HACE 46 AÑOS


El secretario de Relaciones Internacionales del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), Valter Pomar, afirma que no descarta que el presidente brasileño Lula da Silva actúe como mediador entre Estados Unidos y Cuba. "Sí, es posible" que el presidente Lula facilite el diálogo entre Washington y La Habana, afirmó Pomar en entrevista con la agencia ANSA-Latina. En ella, añade qure "el gobierno brasileño puede y debe presionar al nuevo gobierno de Estados Unidos a acabar con el bloqueo" al país caribeño. Pomar aclara que el parecer del PT, del cual Lula da Silva es fundador y presidente honorario, no siempre representa la posición oficial del gobierno brasileño. De todos modos los pronunciamientos del partido suelen constituir un indicio de cuáles serán los movimientos diplomáticos del Palacio del Planalto, sede de la Presidencia.

En su primer pronunciamiento sobre la victoria del demócrata Barack Obama , Lula, además de felicitar al mandatario electo, mencionó a un único país latinoamericano: Cuba. "Obama es una persona que ha demostrado competencia política; espero que tenga una política más volcada hacia América latina y ponga fin al bloqueo a Cuba, porque no hay ninguna explicación para eso", declaró.

Una semana antes de elogiar a Obama por su triunfo, Lula había conversado durante dos horas con el líder cubano Fidel Castro, en La Habana. Desde 2003, cuando Lula comenzó su primer mandato, la diplomacia brasileña acentuó su prioridad por América latina pero sin descuidar un trato pragmático y fluido con Estados Unidos.

Evo y Lula llaman a Obama a eliminar el bloqueo contra Cuba


Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, exhortaron hoy al mandatario electo de Estados Unidos, Barack Obama, a eliminar el bloqueo contra Cuba.
"Ojalá Obama pueda levantar el bloqueo económico, comercial y financiero que impone Washington, además de retirar las tropas norteamericanas de algunos países", señaló Morales.
Por su parte, Lula destacó que esa política de asedio contra Cuba
no tiene ninguna explicación humana".
En similar sentido se pronunció el líder opositor peruano Ollanta Humala.

Por su parte, un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela califica de “elección histórica” los resultados de los comicios y expresa la felicitación del presidente Hugo Chávez a Obamapor la importante victoria obtenida".
También los mandatarios de México, Felipe Calderón; de Uruguay, Tabaré Vázquez, y de Chile, Michelle Bachelet, así como los cancilleres de Argentina, Jorge Taiana, y de Brasil, Celso Amorim, resaltaron la victoria del senador por Illinois.

El triunfo de Obama abre la esperanza de diálogo con Cuba



El gobierno de Cuba dio la bienvenida a un eventual alivio del bloqueo con el triunfo de Barack Obama.
"Si Obama hace alguna acción para suavizar el bloqueo, bienvenida sea y por supuesto que nos va a ayudar, pero nosotros estamos preparados para que las condiciones sigan igual", declaró la ministra de Inversión Extranjera, Marta Lomas, en la primera reacción oficial.

Los cubanos aplauden a Obama, esperanzados en que dé marcha atrás al endurecimiento del bloqueo que hizo el presidente George W. Bush y levante las restricciones a los viajes y remesas enviadas desde Estados Unidos.
"Lo prometido es deuda. Tal vez sea el hombre que comience a abrir una brecha en el muro del embargo y dé un vuelco a las tensas relaciones que hemos tenido durante 50 años", dice Ariel Mensías, un mulato de 31 años, vendedor en un mercado de La Habana, quien festejó la llegada de un negro a la presidencia. Lomas dice que los cubanos, no obstante, tienen claro que "los problemas los tenemos que seguir resolviendo nosotros", mediante el trabajo, que "es lo que nos permitirá salir adelante".
Aunque estima "respetuosa y constructiva" la postura de Obama hacia Cuba, el Gobierno insiste en el levantamiento del bloqueo que impuso Estados Unidos en 1962, bajo John F. Kennedy, y el cual recibió hace una semana en la ONU un récord de 185 votos en contra.

La demanda de Cuba tuvo eco mundial el miércoles. Los presidentes Luiz Inacio Lula da Silvia, de Brasil, y Evo Morales, de Bolivia, acompañaron su saludo a Obama con una petición de poner fin al bloqueo. El venezolano Hugo Chávez ha insistido también en esa reclamación.
Empresarios estadounidenses que asisten a la Feria Internacional de La Habana se manifestaron también por el fin del bloqueo. "Hay una gran hipocresía", dice Terry Coleman, comisario adjunto de Agricultura del Estado de Georgia, al señalar que Washington impide comerciar con Cuba pero lo hace con China y otros países comunistas.

Una eventual nueva relación bilateral llegaría también en el marco de un recién establecido diálogo político con la Unión Europea. El Gobierno socialista español dijo esperar que la nueva administración cambie de "actitud" hacia Cuba.
Desde que tomó el mando en julio de 2006 al caer enfermo su hermano Fidel, Raúl Castro propuso dos veces diálogo al gobierno de Bush; pero, tras ser ignorado, una tercera -en julio 2007- ofreció la rama del olivo al ganador las elecciones.

Observadores coinciden en que una flexibilización de Washington impondría un reto para Cuba, y estiman que además implicaría un choque ideológico y cultural la llegada de cubano-americanos y estadounidenses si se quitan las trabas a los viajes. "Si cumple su promesa, nacerá una nueva etapa en el combate ideológico entre la Revolución cubana y el imperialismo", considera el dirigente histórico Armando Hart. Muchos en la isla dicen estar cansados de la confrontación y esperan que al menos se tienda un puente entre ellos y la colonia de más de un millón que vive en Estados Unidos.


Estados Unidos tiene la oportunidad histórica de sepultar bloqueo contra Cuba


Por Patricio Montesinos/Rebelión

Estados Unidos tiene hoy la oportunidad histórica de sepultar definitivamente el cruel y prolongado bloqueo que impone a Cuba desde hace casi medio siglo, reclamo que innumerables voces en el mundo han reiterado, y solicitado en los últimos días al nuevo presidente electo norteamericano, Barack Obama.

Tras la victoria de Obama en los recientes comicios estadounidenses, connotados intelectuales, políticos y empresarios de diferentes países, además de organizaciones internacionales, han convidado al próximo inquilino de la Casa Blanca a poner fin a esa agresiva política contra la isla caribeña.En tal sentido, se pronunció el afamado escritor portugués y del mundo José Saramago, quien llamó al entrante mandatario norteamericano a levantar el bloqueo, al cual calificó de “garrote con que inútilmente se ha pretendido doblegar al pueblo de la mayor de las Antillas”, del que –dijo- “resiste patrióticamente desde hace casi 50 años”.

Saramago además invitó a Obama a visitar algún día a Cuba para que conozca a sus habitantes, y le prometió que en esa pequeña nación latinoamericana nadie le hará daño.En similares términos profirieron los jefes de Estado de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, al igual que el presidente pro tempore de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y primer ministro de Antigua y Barbuda, Baldwin Spencer, quienes exhortaron al electo mandatario estadounidense a acabar con la política de cerco que Washington impone a Cuba.“Todos nos sentiríamos complacidos si Obama comenzara a comprometerse de manera rápida y razonable con mecanismos encaminados a mejorar las relaciones con la mayor de las Antillas, añadió el alto dignatario regional caribeño.


Por su parte, empresarios norteamericanos que asistieron a la XXVI edición la afamada Feria Internacional de La Habana celebrada esta semana coincidieron en repudiar la guerra económica que sucesivas administraciones de la Casa Blanca han aplicado a Cuba, sobre la que -afirmaron- perjudica a los pueblos de ambos países.Al respecto, el presidente de la naviera norteamericana Crowley, Jay Brickman apuntó en declaraciones a la prensa que el futuro gobierno de Washington “debe darnos una ventana de oportunidades” para hacer negocios con Cuba.Ejemplificó que el comercio agrícola entre los dos países podría duplicarse si no existieran las restricciones impuestas por el bloqueo, citando un estudio realizado el pasado año por una delegación norteamericana que visitó la Isla.Al mismo tiempo, la secretaria general de organización Amnistía Internacional (AI), Irene Khan, exhortó a Obama a levantar las sanciones contra Cuba porque constituyen una negación de los derechos humanos a su pueblo, aseguró.

La dirigente de AI aseveró en Santiago de Chile que un cambio en la conducta de Washington hacia Cuba podría ayudar al electo presidente norteamericano a restablecer la autoridad moral de su país, que –aseveró- ha sido dañada por su predecesor George W. Bush.
Los llamados a Obama siguen a la aprobación el pasado día 29 por la Asamblea General de Naciones Unidas de una nueva resolución que condenó la guerra económica, comercial y financiera que Washington mantiene contra la isla caribeña.El dictamen de la ONU, adoptado por decimoséptima ocasión en igual número de años, recibió el respaldo casi unánime de todas las naciones del mundo, que exigieron a las administraciones norteamericanas enterrar la frustrada política de asedio contra Cuba.Sin duda alguna la historia le ha dado la oportunidad a Estados Unidos de acabar de una vez por todas con su agresividad hacia al pueblo cubano, el cual persiste en su empeño de preservar su independencia y soberanía, pese a la continua hostilidad de su poderoso vecino del norte.
(Fuentes: ANSA-Latina, Los Andes On line,Prensa Latina ,AFP y Rebelión )

12.6.08

Cuba: Transición

NUEVO SISTEMA SALARIAL QUE VALORA LA EFICIENCIA DEL TRABAJADOR Y ELIMINA EL TOPE MÁXIMO, PARA ESTIMULAR LA PRODUCTIVIDAD E INCENTIVAR LA ECONOMÍA

Cuba comenzará a pagar a sus empleados públicos según su rendimiento, en una nueva iniciativa del presidente Raúl Castro para reactivar la economía, según anuncia la prensa cubana.
Raúl Castro ha reconocido en sus discursos y declaraciones que los salarios estatales no alcanzan para vivir, pero exigió aumentar la productividad como única solución.
Una resolución del Ministerio del Trabajo, que deberá ser aplicada desde agosto por todas las empresas públicas, elimina además el límite salarial.
"El trabajador ganará lo que sea capaz de producir," dijo el viceministro de Trabajo, Carlos Mateu, citado por Granma, el diario del Partido Comunista de Cuba.
"Por lo general, acotó, ha existido una tendencia a que todo el mundo reciba lo mismo, y ese igualitarismo no es conveniente," añade el periódico.

Hasta ahora, los trabajadores cubanos ganaban en función del cumplimiento de metas a menudo difíciles de cuantificar.
En adelante, el salario dependerá de la cantidad producida o de la calidad del servicio.
"Este sistema de pago, enfatizó Mateu, debe verse como una herramienta que ayude a obtener mejores resultados productivos y de servicios" .
Este mecanismo ya es aplicado en algunas empresas administradas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias que Raúl Castro lideró hasta su designación en febrero como presidente.

El fin del 'igualitarismo' salarial


El Gobierno ha dado de plazo hasta el mes de agosto a todas las empresas cubanas para comenzar a aplicar el nuevo sistema de pago por resultados a sus trabajadores, lo que supondrá el fin del 'igualitarismo' salarial que ha imperado en la isla durante décadas.

Granma informba ayer de que 'hasta el próximo mes de agosto tienen las empresas que no están en perfeccionamiento para ajustar y rediseñar su sistema de pago por resultado', como parte de un proceso que Raúl Castro comenzó en 2007 durante la presidencia provisional, desde julio de 2006 a febrero de este año.'Por lo general, ha existido una tendencia a que todo el mundo reciba lo mismo y ese igualitarismo no es conveniente', indicó el viceministro de Trabajo , Carlos Mateu , al diario
El viceministro indicó que 'a veces hay mucho paternalismo' al pagarle a todos los trabajadores igual, y agregó que con la 'correcta implementación' de esta resolución 'se cumplirá el principio socialista de distribución, donde cada cual reciba en correspondencia con su aporte, es decir, el pago por cantidad y calidad'.

En 2007, Raúl Castro impulsó una reordenación empresarial para extender la aplicación de las fórmulas salariales del modelo de 'perfeccionamiento'.
Este sistema de gestión que introduce criterios de calidad y rigor en el manejo de cuentas, capital humano, innovación y otros elementos fue establecido hace 20 años por las Fuerzas Armadas y desde hace nueve comenzó a ser extendido a algunas compañías fuera de ese ámbito.
Granma recordaba que el nuevo 'Reglamento General sobre las formas y sistemas de pago', aprobado este año por el Ministerio de Trabajo cubano, establece que los trabajadores vinculados a la producción de bienes y servicios 'no tienen límite en el salario'.
El objetivo de esta resolución 'es uniformar la política salarial entre las empresas en perfeccionamiento empresarial y las que no están en este proceso' y proporcionar 'una herramienta que ayude a obtener mejores resultados productivos y de servicios', precisaba el Grama.
Esta semana el primer vicepresidente cubano, José Ramón Machado Ventura, reclamó en una asamblea provincial del Partido Comunista 'no cogerle miedo a los altos salarios y aplicar la experiencia donde quiera que sea posible, siempre y cuando se traduzca en resultados concretos'.
Raúl Castro, presidente desde febrero de este año, ha insistido que para aumentar los salarios, que de promedio son de 408 pesos cubanos al mes (equivalentes a 17 dólares estadounidenses, 11 euros) hay que producir más y aumentar la eficiencia.
La medida se enmarca en las reformas lanzadas por Raúl Castro desde que ssustituyó a su hermano Fidel.
El gobierno cubano es el principal empleador de la isla y se estima que controla el 90% de la economía del país. Las reformas impulsadas por Raúl Castro han llevado a muchos a hablar de una "apertura" de la isla.
Algunas de ellas -como el permiso para que los cubanos puedan alojarse en los hoteles de la isla y el levantamiento de la prohibición de la venta de teléfonos celulares- buscan, según el gobierno, mejorar la calidad de vida.
También se han llevado a cabo reformas más profundas, como el inicio de una descentralización de la agricultura.

Nuevo sistema de pago por resultados
Por Lourdes Pérez Navarro(*)

La Resolución 9 del 2008, "Reglamento General sobre las formas y sistemas de pago", emitida por el ministro de Trabajo y Seguridad Social, introduce novedades en el sistema de pago por resultados.
El objetivo es uniformar la política salarial entre las empresas en perfeccionamiento empresarial y las que no están en este proceso.
Según explicó a Granma el ingeniero Carlos Mateu Pereira, viceministro de Trabajo y Seguridad Social, la resolución precisa el concepto de que en una empresa deben existir tantos sistemas de pago por resultados como actividades diferentes haya en esa entidad, es decir, de acuerdo con la naturaleza de la labor que realice el trabajador.
Así recoge el pago a destajo, por indicadores directos, específicos de la producción y los servicios, o por generales y de eficiencia.
La tendencia durante muchos años, recordó, fue mantener el sistema de pago por resultados sobre la base de un indicador general, llámesele utilidades, ventas o ingresos. El trabajador, ya fuera operario o directivo, cobraba por el cumplimiento o sobrecumplimiento de este.
Esto cambia. Ahora quien labora en un área que produce un determinado artículo, va a cobrar por la producción o sobre cumplimiento de ese bien. Si presta un servicio, cobra por la calidad del mismo. El personal directivo —por lo general, de regulación y control—, es el que se vincula a determinados indicadores generales o específicos, pero no a parámetros directos.
Cuantía del estímulo
Dice la Resolución 9/08, que "los trabajadores que están abarcados por sistemas de pago vinculados a los resultados directos de la producción de bienes y servicios, no tienen límite en el salario que pueden devengar por sobre cumplimiento de los indicadores formadores previstos en el sistema de pago, evaluándose siempre que no se deterioren otros indicadores de eficiencia planificados, incorporados en el sistema de pago".
Para el resto del personal que está vinculado a las áreas de regulación y control, entiéndase directivos, técnicos o especialistas de áreas comerciales, recursos humanos y economía (el jefe de taller puede considerarse directo, no tiene tope) normalmente se buscan indicadores generales o específicos, y esos sí tienen un límite de hasta el 30%, acotó Mateu.
Agregó que en todos los casos, por cumplir los indicadores, se abona una cuantía máxima de hasta un 5% del salario base de cálculo, y es precisamente el jefe del organismo quien define qué por ciento corresponde. Estará en dependencia del comportamiento del plan que se está proponiendo con respecto al real del año anterior.
Implementar la Resolución
Hasta el próximo mes de agosto tienen las empresas que no están en perfeccionamiento para ajustar y rediseñar su sistema de pago por resultado. Pero si una entidad ya lo hizo, revisó el tema de las cuantías e indicadores para cada área y se lo presentó a su ministerio y este se lo aprobó, entonces pueden empezar a aplicarlo de inmediato, subrayó el Viceministro.
En su opinión con la correcta implementación de esta resolución el trabajador ganará lo que sea capaz de producir. Entonces se cumplirá el principio socialista de distribución, donde cada cuál reciba en correspondencia con su aporte, es decir, el pago por la cantidad y calidad.
Por lo general, acotó, ha existido una tendencia a que todo el mundo reciba lo mismo, y ese igualitarismo no es conveniente. Eso es algo que tenemos que resolver pues a veces hay mucho paternalismo y las personas no se quieren buscar problemas y dicen "se lo pago igual a todo el mundo y nadie me protesta". Pero no es justo, pues si es dañino darle al trabajador menos de lo que le toca, es dañino también darle lo que no le toca.
Este sistema de pago, enfatizó Mateu, debe verse como una herramienta que ayude a obtener mejores resultados productivos y de servicios. Hay que garantizar el buen diseño del mismo y su adecuado control, para que así exista una distribución correcta del fondo de salario generado y cobre más quien más aporte.

(*) Artículo publicado hoy en el diario Granma

(Fuentes: Reuters, Terra, BBC-Mundo y Granma)

6.6.08

Cuba:Transición

¿HACIA DÓNDE VA EL GOBIERNO CUBANO?

Por Guillermo Almeyra(*)

En comparación con las penurias del llamado "periodo especial", la situación económica de Cuba ha mejorado sensiblemente y la economía crece, a pesar de las dificultades, aunque ese crecimiento se refleje muy poco en la vida cotidiana de la mayoría de la población. Por ejemplo, los cortes de luz, que eran constantes y larguísimos, se han reducido mucho; el transporte colectivo urbano mejoró, y la alimentación también, pero la comida no es muy variada, es cara y en buena parte debe ser pagada en el peso convertible cubano. Sin embargo, servicios públicos esenciales que fueron de calidad, como la salud pública y la educación, se han deteriorado y en la actualidad son blanco de muchas críticas en la isla y, sobre todo, la corrupción y el robo de los bienes del Estado (es decir, de todos), lejos de reducirse han aumentado porque los salarios son cada vez menos suficientes para hacer frente al aumento del costo de la vida y subsisten las trabas a la autorganización de iniciativas populares que permitan reducir la escasez.

Por consiguiente, son reales muchos de los problemas que enumera el artículo de Samuel Farber ("La vida después de Fidel"), publicado en la revista SinPermiso el 18 de mayo (1) y, grosso modo, también tiene asidero su visión de las cuatro corrientes político-ideológicas predominantes en estos momentos en la dirección del partido y del Estado cubanos, a las que él define como neoliberales, "comunistas de mercado", partidarios de la aplicación en Cuba de un sistema sinovietnamita (control férreo de un partido único sobre una economía de libre mercado) y un puñado de los llamados "talibanes" o "huerfanitos" ligados a Fidel Castro y a una política voluntarista de lucha burocrática contra la burocracia y de medidas administrativas estatales contra los vicios que resultaron o resultan del sistema.
Pero aunque sacarle una fotografía a la realidad cubana sea muy útil, mucho más importante es colocar esa realidad en la dinámica de la economía mundial y tratar de asir, de aprehender, las corrientes poderosas pero poco visibles que se expresan en lo profundo de la sociedad y no en los sectores dominantes o sólo indirectamente en éstos. O sea, la tendencia no revolucionaria o potencialmente contrarrevolucionaria alimentada por el descreimiento en la revolución de parte importante de la juventud urbana, sobre todo habanera, que está compuesta por una polvareda de lumpen, de pequeños delincuentes, de gente que considera normales los fraudes y los arreglos de todo tipo, y tiene como meta conseguir dinero de cualquier modo y como lema: "primero yo".


Y, en la vertiente opuesta, la tendencia revolucionaria, socialista, democrática y, en los hechos, autogestionaria, que existe en capas juveniles y minoritarias de los intelectuales y defiende a capa y espada las conquistas de la revolución (la dignidad y la independencia de los cubanos, el sistema educativo y sanitario, la democratización social con la incorporación de los negros, las mujeres y los pobres en general, el internacionalismo).
El aumento del costo mundial de los alimentos y del petróleo se sentirá cada vez más con mayor fuerza, ya que las medidas que se adoptaron para paliar este problema (como la entrega de tierras y apoyos a los campesinos o las exploraciones petroleras) no darán frutos en el corto plazo y además los ingresos por concepto de turismo, que sirven para pagar las exportaciones, se reducirán, porque la crisis económica afectará el poder adquisitivo de las capas más pobres de turistas de las clases medias europeas y canadienses, y encarecerá los viajes en avión a la isla y los productos de consumo que debe comprar la hotelería cubana.

El crecimiento de la economía cubana será afectado, las necesidades sin satisfacer persistirán, y con ellas subsistirá la tensión política y social que la apertura relativa a los sectores que reciben dólares de los emigrados (poder viajar, comprar electrodomésticos, ir a hoteles de lujo) no podrá calmar, ya que ni los pobres urbanos, los lumpenes ni los estudiantes e intelectuales radicales se cuentan entre los beneficiarios de esas medidas distensivas.
Además, Cuba no tiene, como China o Vietnam, una enorme masa de mano de obra barata disponible. La de la isla es escasa y debido a lo obsoleto del equipamiento industrial y agrícola es relativamente cara y tiene baja productividad, aunque tenga alta creatividad potencial y buen nivel cultural, y el país no es rural sino que 75 por ciento de su población es urbana.
La gente común (sobre todo los jóvenes que entraron en la pubertad en los años 80) se ha formado en la crisis y en la escasez durante más de 20 años y deberá seguir remando con gran esfuerzo contra la corriente. El efecto sicológico y político de este hecho es y será enorme, y tiende a polarizar más la sociedad entre el ala desesperanzada u hostil y la que busca una renovación radical, aunque en el centro, entre los burócratas, los miembros del partido y los intelectuales (es decir, en las capas privilegiadas y dominantes, incluyendo en éstas a los miembros del partido en uniforme que aunque forman un grupo particular también tienen diferencias internas), se muevan las tendencias que apunta Samuel Farber.
Pero lo importante es que en Cuba la protesta estudiantil y la de los intelectuales no es igual a la que existió en su momento en la Unión Soviética o en Checoeslovaquia, pues es liberalizadora, potencialmente libertaria, no neoliberal, y tiene fuertes elementos democráticos y autogestionarios que aparecen esbozados en artículos de importantes revistas cultural-políticas. Lo importante es también que el pueblo cubano se formó en grandes experiencias políticas, aunque con una dirección que parecía omnipotente porque se apoyaba en ese consenso siempre renovado. Y lo importante, por último, es que la crisis de desarrollo, en todos los sentidos, que encara Cuba, tiene lugar cuando hay en América Latina un entorno favorable y una crisis profunda del enemigo imperialista. Todo está en juego.

(1) El artículo de Samuel Farber dio luego pie a un debate interesante con Saul Landau, también reproducido –el pasado 25 de mayo— por SinPermiso. Para ver ese debate, pulse AQUÍ.

(*)Guillermo Almeyra es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO. Este artículo fue publicado en La Jornada (México) el 25 de Mayo

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