
Un grupo de pistoleros ha asesinado en Camargo, municipio fronterizo con Texas, al periodista Francisco Ortiz Monroy, de 48 años, corresponsal del Diario de México.
El sitio en Internet www.infonorte.net informa que la Procuraduría General de la República en Tamaulipas ha facilitado el dato de que Ortiz resultó muerto de ocho balazos, disparados desde una camioneta en una calle de la zona centro de Camargo, el martes 5 de febrero. Ortiz intentó huir y refugiarse en una casa, pero fue alcanzado por los pistoleros Es el primer ataque mortal contra un periodista en México en lo que va de saño y eleva a 36 los periodistas asesinados en los últimos siete años, a los que hay que sumar 6 periodistas desaparecidos. En 2007 desaparecieron tres periodistas y cuatro fueron asesinados. Segun le informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México, las agresiones contra los comunicadores son cada vez 'más violentas'
El sitio en Internet www.infonorte.net informa que la Procuraduría General de la República en Tamaulipas ha facilitado el dato de que Ortiz resultó muerto de ocho balazos, disparados desde una camioneta en una calle de la zona centro de Camargo, el martes 5 de febrero. Ortiz intentó huir y refugiarse en una casa, pero fue alcanzado por los pistoleros Es el primer ataque mortal contra un periodista en México en lo que va de saño y eleva a 36 los periodistas asesinados en los últimos siete años, a los que hay que sumar 6 periodistas desaparecidos. En 2007 desaparecieron tres periodistas y cuatro fueron asesinados. Segun le informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México, las agresiones contra los comunicadores son cada vez 'más violentas'
Un periodista forzado a exiliarse, su diario se autocensura

Otros dos casos han venido a dar testimonio de una situación que continúa siendo alarmante para la prensa mexicana : el atentado con disparos contra Octavio Soto Torres, director del diario Voces de Veracruz, ocurrido el 23 de enero en Pánuco (Veracruz), y el registro del domicilio de Cecilia Vargas Simón, del diario La Verdad del Sureste, el 27 de enero en Villahermosa (Tabasco).
“Un exilio forzoso, un atentado y la efracción del domicilio de una periodista. Cualquier procedimiento es bueno para reducir al silencio a un periodista, cuando no paga con su vida el precio de su trabajo. Este comienzo del año no es un buen augurio para la prensa mexicana, una de las más expuestas del continente a las represalias del crimen organizado. Con la marcha de Carlos Huerta Muñoz, los periodistas mexicanos ¿van a tener que imitar a sus colegas colombianos, obligados a abandonar el país o su región? Pedimos a las autoridades, empezando por la Fiscalía Especial de Atención a los Delitos Cometidos contra Periodistas - FEADP - que asuma las investigaciones de estos tres casos ejemplares”, declara en un comunicado Reporteros sin Fronteras.
Especialista de sucesos y narcotráfico en el diario Norte de Ciudad Juárez, Carlos Huerta Muñoz recibió, el 30 de enero, amenazas de muerte por teléfono, procedentes de un corresponsal anónimo que revindicaba ser de “La Federación”, una agrupación de carteles de la droga. La llamada procedía de un teléfono móvil del estado de Sono
ra. Amenazas del mismo tipo recibieron algunos medios locales, como el Diario de Juárez y el Canal 44. A pesar de la protección policial que le concedieron Carlos Huerta Muñoz ha decidido macharse de México con su familia, según el Centro de Periodismo y Etica Pública (CEPET), organización mexicana de defensa de la libertad de prensa.

El director de Norte de Ciudad Juárez, Alfredo Quijano, ha dicho a Reporteros sin Fronteras que el periodista había rechazado la protección que le ofrecieron. “Como las policías están infiltradas [por el crimen organizado, ndlr] consideramos que no pueden darnos garantías para trabajar ni la autoridad federal, ni la estatal, ni la municipal”, explicó a la organización. Alfredo Quijano ha justificado también la decisión del periódico de autocensurarse : “Si seguimos publicando investigaciones sobre el crimen organizado ponemos en riesgo al personal”, añadió.
Dos diarios regionales han adoptado ya esa línea de conducta : El Imparcial de Hermosillo (Sonora), tras la desaparición de Alfredo Jiménez Mota el 2 de abril de 2005, y El Mañana de Nuevo Laredo (Tamaulipas), cuya redacción fue ametrallada el 6 de febrero de 2006.
Las libertades de información y expresión, en peligro

Finalmente, Cecilia Vargas Simón, del diario La Verdad del Sureste, recibió el 27 de enero amenazas de muerte en su teléfono móvil. “Ha recibido el mensaje que hemos dejado en su casa. Deje de escribir. No intente buscarnos”, le dijo su interlocutor. Pocas horas antes de la llamada, registraron el domicilio de la periodista en Villahermosa, sin robarle nada. Cecilia Vargas Simón ya se ha visto intimidada en otras ocasiones, a causa de sus artículos.
Para la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC), los crímenes y amenazas contra los periodistas y los medios han impuesto un clima de autocensura y miedo que " aleja la posibilidad de ejercer la profesión periodística sin graves limitaciones y además lesiona el derecho de la sociedad a estar veraz y oportunamente informada".
(Fuentes: Periodistas-es, EFE, RsF-Reporteros sin Fronteras y FEPALC-Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe)
No hay comentarios:
Publicar un comentario